Capítulo 3
CAROLA
Íbamos en el auto rumbo a casa de mis padres y en el camino, por un momento, me olvidé de la tormenta que allá nos esperaría, incluyendo todas las preguntas que nos harían a mi y a Mike, respecto a nuestra “relación”. Esto parecía una telenovela, ya que nunca pensé ni en mis más locos sueños que yo tendría que inventar algo como esto, lo de tener un falso prometido, con tal que mis padres me dejaran en paz, pero ahora no había más que, seguir con la farsa hasta el final.
—Chicos, muchas felicidades por su compromiso—dijo Pato riéndose muy divertido—van a ser muy felices, ¿para cuándo es la boda?
—Sí, chicos—se unió a él Sasha—deben decirnos con tiempo de anticipación. Tengo que comprar un hermoso vestido para tan especial ocasión.
—Ustedes, ni la burla perdonan—me reí muy relajada, total había que verle el lado bueno a esto, sí es que lo tenía—ya les avisaremos con tiempo, ¿no es así, Mike?
—Por supuesto, es más ustedes serán los testigos de honor del enlace matrimonial—respondió Mike—pero, ya hablando en serio, tienen que actuar muy bien en casa de Carola, para que nos ayuden a hacer creíble nuestra historia de amor.
—Claro que sí, dejen eso en manos de nosotros—respondieron a coro Sasha y Pato—esta noche, será muy divertida.
Llegamos a casa de mis padres y nadie esperábamos tanto lujo y glamour, si bien la invitación de Liv, era formal, pero lo que encontramos era fuera de este mundo. Mis padres habían contratado un servicio de valet parking, quienes nos recibieron el auto en la entrada de la casa y entonces, lamenté más que nunca, el no haberlo lavado, pero era tarde ya para lamentaciones. Todos bajamos del auto y atravesamos la casa de mis padres, hasta llegar al jardín, donde un host nos recibió las invitaciones y nos guío a nuestra mesa. Agradecí que no nos sentaran con mis padres y que estuviéramos en otra mesa, donde estaban amigos de Liv por parte de su trabajo. Apenas estuvimos unos momentos en nuestros lugares y la fiesta del compromiso comenzó, pese a que no habían llegado todavía todos los invitados. Mi padre comenzó a hablar, dando la bienvenida y las gracias a todos los presentes y después, cedió la palabra a Owen quien ocupó el escenario con Liv.
—Buenas noches y les agradezco a todos su presencia—dijo Owen—esta noche es muy especial, porque quiero que todos ustedes sean testigos de este momento. Cuando empecé a trabajar como administrador en restaurantes Martínez, nunca pensé que ese trabajo me llevaría a conocer a la mujer de mi vida, pero así fue. Conocer a Oliva, a mi hermosa Liv, me ha hecho ser un mejor hombre y un mejor ser humano. Agradezco a todo lo que tuve que pasar, para llegar a este momento en que voy a preguntarle a Liv, lo siguiente:
Owen se puso de rodillas y Liv, se llevó ambas manos a la cara, algo que, a mi forma de ver las cosas, rayaba en lo cursi y en lo ridículo. Esta fiesta era un mero trámite porque ya era obvio que ellos estaban comprometidos, solo tenían que hacer esto para hacerlo “oficial”, en fin, todos mirábamos atentos el momento en que Owen haría la pregunta que tenía que hacer.
—Olivia Martínez, ¿te quieres casar conmigo? —le preguntó a Liv—porque yo, me muero de ganas de casarme contigo.
—Claro que sí, mi amor—dijo Liv, al tiempo que Owen le ponía el anillo de compromiso y todos aplaudíamos emocionados—te amo, Owen.
—Y yo a ti, Liv.
Después de ese momento, ellos bajaron del escenario y pasaron a todas las mesas a brindar con los presentes y al llegar con nosotros, vi una cara de desilusión en el rostro de mi hermana, una cara que indicaba que algo no le había gustado.
—Veo que no has traído a tu prometido—dijo Liv negando con la cabeza—empiezo a dudar en serio, de que ese hombre exista, hermanita.
Me empecé a sentir mal, por la perspicacia de Liv, tenía que decirle en ese momento que sí, que mi prometido estaba aquí y que era Mike, pero antes que pudiera decir algo, él se me adelantó.
—Felicidades, Liv y Owen—dijo Mike—y en algo te equivocas, Liv. El prometido de Carola, está aquí y lo tienes enfrente.
—Te lo dije, amor—dijo Owen a Liv—que yo estaba seguro que lo de Carola y Mike, era más que una amistad.
—Ese era el secreto a gritos—dijo Pato—era cuestión que, Mike se divorciara para que dejara de ser el sueño imposible de Carola.
—Así es, ahora ya lo sabes Liv—dije más relajada—que Mike y yo, también nos vamos a casar.
Mi hermana se puso a gritar y a saltar como si estuviera loca y ese alboroto llamó la atención de mis padres, quienes se acercaron a nosotros para ver cual era el motivo de tanto escándalo y obviamente Liv, se encargó de decirles la situación de Mike y mía, algo que a mis padres les tomó demasiado por sorpresa justo como esperaba y así, nos jalaron a Mike y a mí, a fin de quedar a solas nosotros 4.
—¿Me pueden explicar qué es todo esto? —pidió mamá una explicación—¿cómo está eso que ustedes están comprometidos?
—Sí, chicos necesitamos una explicación y la necesitamos ya—demandó papá—que yo sepa, ustedes dos, siempre han sido mejores amigos.
—Pues ya no, papá—dije con sobrada seguridad—Mike y yo, nos hemos enamorado y ahora estamos comprometidos.
—Así es, futuros suegros—declaró Mike—fue imposible, no enamorarme de Carola, siendo ella una mujer tan perfecta y maravillosa.
—No, esto no tiene pies, ni cabeza—dijo papá negando con la cabeza—creo que se trata de un jueguito de ustedes dos. Hija, ¿Por qué no trajiste a tu prometido?
—Sí, Carola—dijo mamá enojada—por algo nos estás escondiendo a ese hombre misterioso que, bien podría ser un delincuente o un asesino si lo estás ocultando de tu familia.
—Aunque no lo crean, Carola y yo estamos enamorados—aseguró Mike y me atrajo a sus brazos—sé que puede resultar difícil de creer y créanme, a mis padres les pasó lo mismo cuando se los dijimos. Es increíble que, Carola y yo, siendo mejores amigos desde siempre, ahora tengamos una relación.
Mis padres voltearon a verse y ambos parecía que, quedaron convencidos por lo dicho por Mike, su silencio se extendió por varios minutos y yo, que no me llevaba bien con las tensiones, decidí romper ese silencio por demás incómodo.
—Bien, ahora que ya lo saben, vamos a disfrutar de la noche especial de Liv—dije restándole importancia al asunto—esta noche es de ella y de Owen y bueno, ya habrá momento para que Mike y yo, hablemos con ustedes en condiciones.
—Coincido con mi hermosa prometida—Mike me besó en la mejilla—sería de mala educación que Carola y yo, les robemos la atención que se merecen Liv y Owen en su día especial.
—Todos disfrutaremos de la noche, eso es seguro—respondió papá—Carola, adelántate con tu mamá, con los invitados. Yo necesito hablar con Mike, si él no tiene ningún inconveniente.
—Vamos, Carola—dijo mamá, mirándome y ordenando con su mirada que la acompañara—tu padre, ya sabes como es y parece que tiene prisa por hablar con Mike, tanta que no puede esperar a que sea en otra ocasión y no armaremos aquí un alboroto.
—Claro, mamá—respondí pasando saliva y muy nerviosa—ahorita nos vemos, Mike.
—Sí, mi amor—respondió Mike con una seguridad impresionante, como si todo esto fuera real—vayan con los invitados y en un rato, las alcanzaremos tu padre y yo.
Caminé con mamá de vuelta a la fiesta y esperaba que, el encanto y el buen convencimiento que siempre tiene Mike, lo vayan a sacar de esta. Mi papá, es un hombre muy inteligente y si algo se le va a Mike, se nos va a caer el teatrito y entonces, estaré perdida y más que nada humillada de por vida.