Capítulo 21: Confiesa todo Rocé con la yema de mis dedos los muebles, tenía una gran capa de polvo. Miré el techo de madera vieja, pensar que antes de todo esto…mi vida era normal. Todo era tan común y corriente, pero desde que mi amistad con Alan comenzó…todo lo normal acabo. Saqué la foto del portarretrato y la doble metiéndola en el bolsillo de mi chaqueta. Subí las escaleras ruidosas, los tacones que tenía no servían tampoco, entré a la primera puerta. Esta era la habitación de ellos, la cama era matrimonial, todo estaba acomodado, sentí esa incomodidad y ese remordimiento en mi corazón de piedra. Si fuera humana…estaría llorando en silencio. Abrí el armario encontrando sus ropas, identifiqué las de mamá, solía colocarse vestidos que marcaban su figura, tomé uno azul cielo hermoso,

