Nosotros regresamos a la caravana a eso de las 07:20 cuando nos dio hambre, por supuesto que nos comimos los bocadillos que preparó, pero como los habíamos comido temprano, a eso de las siete nos sentíamos muy hambrientos. Lo malo es que ahora debo cocinar yo, él me dijo “llevo todo el día alimonándote, ahora te toca a ti” así que fui el encargado de preparar la cena, sin duda la cocina es pequeña, no puede molestarme mientras cocino ni tampoco ayudarme, pero en ciertas ocasiones buscaba la manera de retrasarme. Lo bueno es que, cuando dejé cocinando las cosas, él se acomodó frente a la mesa para así mirar su laptop mientras esperaba, sabía que no estaba trabajando, pero parecía muy concentrado, por ello, como no necesitaba estar tan pendiente de la olla, me acerqué sentándome muy cerca

