—Gracias profesor por venir hasta mi oficina, para tratar este asunto. Yo conozco muy bien a Milet; sé que lo que usted dice es cierto; esa chica es muy talentosa; brilla con luz propia, me parece muy bien su propuesta, estoy de acuerdo, aun así no es mi decisión, puedo dar mi opinión; sin embargo, la última palabra la tiene la Directora; le haré llegar su idea; impulsaré desde mi ámbito de acción que la apruebe — responde la maestra Daya.
La sub-directora Daya Dara, está muy emocionada, luego de escuchar ese verbo por parte del profesor de preparación física, ya que su amor por Milet se desborda y cada vez que ella obtiene un logro, la maestra siente un gran gozo. Hará todo lo que esté a su alcance para lograr que realmente sea Milet, la que quede seleccionada para representar a la escuela en las olimpiadas deportivas en Inglaterra.
Sin demora, anota ese punto en su agenda, para tratar el tema en la próxima reunión del consejo directivo.
A los pocos días, llega el momento de la junta directiva, la maestra Daya, está impaciente por abordar el tema de Milet y el atletismo, hasta que por fin le dan el derecho de palabra, desarrolla otros temas y deja el de Milet para el final de su participación.
—Ya para culminar, planteó el siguiente punto: el facilitador de preparación física, ha estado entrenando a la estudiante Milet Mandal; el profesor considera que ella reúne las condiciones físicas y deportivas, para ser seleccionada y representar a nuestra escuela en las próximas olimpiadas; que tendrán origen en Inglaterra; yo he observado muy de cerca el entrenamiento del profesor hacia la estudiante y pienso que el entrenador tiene toda la razón; si enviamos a Milet a este encuentro deportivo, nos garantiza la medalla y el trofeo principal. Por otra parte, será un gran aporte para la escuela como institución, aumenta nuestro renombre y prestigio— señala la Sub-Directora, con aplomo y seguridad.
— Me parece excelente propuesta, realmente yo no lo había pensado; aun así ¡estoy de acuerdo, tanto con el entrenador, como con usted, Señorita Dara! Comencemos los preparativos para que sea Milet Mandal, la que asista a las olimpiadas escolares en Inglaterra ; por supuesto señorita Dara, si está dispuesta; será usted la que acompañe a la estudiante a este evento — expresa la Directora.
—Claro que sí, ciudadana Directora, si quiero y puedo hacerlo, para mí es todo un gusto, cuídate muy bien a la estudiante; además la apoyare en todo, para garantizar que tenga un excelente desenvolvimiento en las competencias — responde la señorita Daya.
— Sabía que esa sería su respuesta, la encargo de que prepare todo lo relacionado con el proceso; permisos, presupuesto, logística, viaje, todo sin dejar algún detalle por fuera—dice la Directora a la Sub-directora.
—Muy bien, cuente con eso, respetada rectora, confíe en mí y en Milet, todo saldrá bien — comenta la Sub-directora.
—Ahora bien, le hago una pregunta ¿ya Milet y su familia están al tanto de esta nueva misiva—prosigue expresando la Directora.
—No, aún no, ya que en primera instancia había que consultar la misiva en el consejo Directivo y tener la seguridad de su aprobación — responde la señorita Dara.
—Me parece bien. Le encargo a usted también se haga cargo de ese aspecto, dejo todo lo relacionado con el viaje a Inglaterra por las olimpiadas en sus manos — expresa la Directora.
—Entendido, así será, estaré a cargo , le doy mi palabra que todo este proceso se llevara a cabo de manera exitosa—comenta la Sub-directora.
Al terminar la reunión organizativa del personal directivo del plantel, la señorita Dara solicita la presencia de Milet en su oficina; quiere informarle de la nueva decisión lo más pronto posible. La pequeña estudiante entra en el recinto y su mirada brilla al toparse con la presencia de su amada maestra Daya.
—Buenos días, Sub-directora, un gusto saludarla, espero esté bien. Cuénteme ¿A qué se debe su llamado? — expresa Milet.
—Tengo una información muy importante que darte —comenta la señorita Dara.
Y procede en explicarle al detalle sobre la decisión que han tomado como Personal Directivo, en cuanto a las olimpiadas; tomando en cuenta la acertada sugerencia del profesor de preparación física.
Milet ha escuchado atentamente cada una de las palabras de la Daya; está atónita. Suspira y al obtener aliento, expresa.
—señorita Daya, realmente me sorprende gratamente con esa noticia, me ha dejado en shock ¿eso quiere decir que nuevamente tendré la bendición de viajar a otro País; y tendré la responsabilidad de representar esta escuela y más aún, a nuestro País?—dice Milet.
—Todo lo que has expresado es lo correcto; mencióname; ¿qué te parece? ¿Estás de acuerdo?
—Claro, Sub-directora, totalmente de acuerdo y muy contenta; para mí es un gusto, un agrado y un compromiso; si mis Padres están de acuerdo; ¡cuentan conmigo!
—Perfecto. Mañana mismo conversaré con tus Padres; esperemos que aprueben la propuesta. Mientras tanto, tú sigue entrenando.
Al siguiente día, la Sub-directora conversa con Nathascha y Mahdur; sobre la oportunidad para Milet con respecto al atletismo y las olimpiadas. Sin titubear; ambos Progenitores están de acuerdo y más aún, emocionados y complacidos con esta ocasión. Luego sé su aprobación, La Sub-directora les expresa.
—Muchas gracias por apoyar en todo momento a su hija, ella es tan brillante que necesitaba en su vida Padres como ustedes. En cuanto a los preparativos del viaje, todo queda en mis manos, ustedes no se preocupen por esos detalles.
—Nosotros estamos agradecidos con usted, señorita Dara; usted también ha sido un apoyo para nuestra hija, ha sido su mentora y hasta protectora; nos tranquiliza que sea usted quien la acompañe en esta nueva experiencia; confiamos en que nuestra hija estará bien cuidada y protegida bajo su abrigo—expresa Nathascha; dirigiendo a la señorita Daya Dara.
—Tenga paz, señora Mandal, así será. Cuídate muy bien a Milet, recuerde que yo también la amo, tanto como si fuese mi hija —comenta la Sub-directora Dara.
Van pasando los días y Milet está casi exclusivamente dedicada a su entrenamiento físico- mental, para las olimpiadas; el profesor ha detectado que la estudiante se destaca más aún en carreras de velocidad y en salto de vallas, por tal motivo se enfoca en esas dos principales categorías.
Además le establece un horario diferente en su rutina, comenzando por despertarse a las 5: 00 a.m. todos los días , para entrenar, de igual forma le ha sugerido que cambie su dieta, incorporando más proteínas y fibra que la ayudaran a tonificar sus músculos y mejorar tanto su resistencia, como su velocidad.
Por su parte la Sub- directora está enfocada en preparar todo lo relacionado al viaje de Milet, que ya está muy cerca la fecha de partida. Pasaje, listo. Permisos, listo. Presupuesto, listo. Maletas, listo.