Nolan
Mis pensamientos se desvían a ella de un momento a otro, hoy nos veremos a través de las columnas que dividen su casa de la mía y la verdad me siento muy emocionado, de una manera que no se explicar.
Mi alma poco a poco se ha unido a ella, anhelando cada vez su presencia. El deseo de sumergirme en sus besos, que queda envuelto en sus brazos, que de tener el estrago de sus caricias, día a día me persigue.
Hoy por fin, estaremos juntos así no sea mucho tiempo, cada minuto a su lado habrá valido la pena.
Comencé a quererla para luego amarla hasta más no poder, si apenas comenzamos y ya me siento así, no sé que me va a deparar en el futuro.
Lluvia de emociones caen sobre mi cuando sé que ella está cerca, y me siento el más afortunado al saber que ella está a solo metros de mi...
El amor y la soledad, ambos tienen el mismo poder. Una vez que se acostumbra tu alma a vivir con uno de ellos, es difícil salir de ahí.
Solo espero que las horas pasen rápido para que nuestro encuentro sea lo más pronto posible.
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Lucia
Ya son las 3 de la tarde y mis padres se van a las 4 p.m. , veo como se están alistando para irse a su compromiso importante.
Me siento en los muebles de la sala con mi hermana, a los 20 minutos bajan por las escaleras.
— ¡Mami! Que linda te ves— dice Paola para halagarla.
— Gracias Hija, se portan bien, no nos demoramos, llegaremos como a eso de las 9 de la noche o 10, yo las estaré llamando de igual forma — dice nuetra madre y abraza a Paola.
— Ok mami, que la pasen muy bien, nos llaman cuando vengan de regreso — dije y seguí en mi celular viendo vídeos.
Cierran la puerta y mi hermana y yo salimos corriendo hacia el cuarto de ellos para ver por la ventana cuando se van.
El auto cruza y ya no lo alcanzamos a ver.
Significa que el momento ha llegado.
— Voy a escribirle a Nolan, para que en 10 minutos salga a la parte de atrás de su casa y yo salgo al jardín, tu te quedarás aquí pendiente y me llamarás si ves algo sospechoso. — dije y baje a buscar mi celular.
— No vayas a tardar mucho por favor, si se da cuenta algún vecino te aseguro que somos chicas muertas. — dice Paola algo nerviosa.
Salgo de la habitación de mi padres y me dirijo a los muebles donde había quedado abandonado mi celular, lo tomo y escribo un mensaje.
"EN 10 MINUTOS NOS VEMOS AFUERA, NO HAGAS RUIDO HASTA QUE ME VEAS"
Solo espero que entienda bien y no nos descubran, aunque no lo creo todo parece tan seguro.
Pasaron los 10 minutos y las manos me sudan, nunca había hecho algo así, es desobedecer a mis padres porque estoy segura que con ellos presentes nunca hago esto.
Llevo el celular en mano y salgo al jardín con mucho cuidado y me colocó en la esquina lo más atrás posible donde si puedo verlo.
Nolan llega y lo observo entre las columnas.
— Hola mi amor, no sabes la alegría que me da verte. — dice él con un brillo es sus ojos que no olvidaré nunca.
— Yo también estoy feliz mi vida — respondi algo nerviosa.
De repente escuchó el sonido de unos arbustos moverse, como si viniera de la casa de la vecina. Nolan se agacha para que nadie note su presencia.
— Hola Lucia, ¿qué haces ahí parada? — dice la vecina al asomarse por su lado de la cerca, al parecer esta regando sus plantas.
— Hola vecina ¿cómo está? Solamente me estoy tomando algunas fotos. — dije en un tono tranquila para que no sospeche de nada, es muy chismosa.
— Deberías entrar a tu casa, no es bueno que estés afuera tanto tiempo si tus padres no están — dice ella como dando una orden.
¿Quien se cree? Estoy dentro de mi casa, no afuera, nadie le pidió su opinión, además ¿cómo ella sabe que mis padres salieron?
Guardo la calma y la paciencia que Dios me ha dado y solo respondo amable.
— Tranquila vecina que sigo en mi casa, después de tomarme varias fotos entraré — dije y sonreí.
— Ok, bueno nos vemos. — dice y se va.
— Ya puedes salir — surruro para que Nolan me escuche.
— Si son chismosos los vecinos — me dice mientras de asoma.
— Te extrañé mucho — dije ya tratando de cambiar el tema de que mi vecina es una metiche.
— ¿Me debes algo sabes? — dice en tono pícaro.
— ¿Que podría ser? — pregunto dudosa.
Mete su mano entre las columnas de la cerca y toma la mía, estamos a solo unos centímetros, aunque parezca mentira, es emocionante el estar tan unidos a pesar de esto.
En medio de unas aberturas que separan las columnas, a solo unos espacios de su boca y la mía. Se asoma un tierno y cálido beso. Sus labios rosados y carnosos habían chocado con los míos. Sobre todo me sentía feliz y alegre con todo lo que estaba pasando...
Me sentí en las nubes, de pronto mi hermana sale corriendo al jardín.
— Mamá llegó, rápido hay que entrar, nos debemos apresurar si no queremos que se de cuenta. — dice mi hermana bastante alarmada.
Me toma de la mano y nos damos cuenta que es tarde así que nos detuvimos en el medio del jardín y fingidos tomarnos una foto juntas.
—¿Que haces ustedes aquí afuera? — pregunta subiendo el tono de voz.
— Estamos tomándonos fotos mami— dije tranquilamente.
Se asoma la vecina desde su jardín.
— Hace le dije lo mismo a su hija Lucia y dijo que se tomaba fotos solas, lo extraño es porque estaba en esa esquina parada ¿qué raro no?. — dice la vecina chismosa con intención de meter cizaña en medio de nosotras.
— Mami, ¿acaso tiene algo de malo que nos tomemos fotos aquí? Es nuestra casa, no estamos en el frente ni siquiera, estamos en el jardín— dice mi hermana en tono ofendida.
— Ustedes nunca salen para acá, por eso me parece tan extraño todo esto, y menos que yo salí, y ahora si quieren estar por fuera de la casa— dice molesta.
— Pero mami por favor, ¿porqué siempre exageras tanto? — dije mientras ella ya ponía su cara de sospecha.
— Cuando el río suena, piedras trae, entren, no las quiero ver afuera cuando yo no estoy, y menos sabiendo que ese muchacho de al lado trae hombres a cada rato a esa casa, quien sabe si se ponen a espiar hacía acá, esos bandidos — dice ella y entra, se ve la desconfianza en el rostro.
No puedo creer que ella exagere todo de esa manera, no lo entiendo, estamos lo suficientemente grandes para saber lo bueno y lo malo.
Entramos cada una a nuestra habitación y ni le preguntamos por que llego de su compromiso tan rápido, a los minutos escuchamos la puerta y yo salí a ver por la ventana del cuarto de ellos.
Ella se había ido de nuevo...
Es muy extraño esto, pero bueno volveré a estar en mi cama.
Ese beso valió la pena, aunque no duró muchísimo tiempo, fue algo mágico para mi.
Mi primer beso, mi primer novio.
Y el inicio de un gran amor.
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