Capitulo 1
Lucia
Observando mi silueta en el espejo de mi cuarto con el nuevo uniforme del instituto donde estaré me doy cuenta que no me queda nada mal, es momento de ir a desayunar con mi hermana y mis padres.
Me dirijo a la cocina para ver que vamos a desayunar, estoy nerviosa pensando en mi primer día de clases en el instituto privado Huellas de Ángel, lugar conocido por solo entrar chicos de altos recursos económicos, aunque hay algunos que tienen becas por ser muy inteligentes o buenos estudiantes.
— Buenos días papá — saludo a mi padre que esta sentado en el mueble leyendo las noticias.
— Buenos días mamá, hola paola ¿ya comiste tan rápido? — saludo a mi madre y le pregunto a mi hermana que veo que esta en el celular simplemente esperando que yo desayune para irnos.
Mi hermana es menor que yo 2 años, vamos a comenzar en el mismo instituto y ella se adelantó un año aquí, hizo prueba y califico avanzar un año escolar.
Comienzo a desayunar, imaginando cómo será el primer día de clases, espero ser una de las mejores y no una de las más ineptas del salón.
Termino de comer recojo mi bolso del cual había ya preparado el día anterior y le digo a mi padre que no lleve anes que sea tarde.
Salimos de la casa y nos dirigimos hacia el auto para ir a clases. Durante el camino mi padre decide pasar por una farmacia antes a comprar unas medicinas que necesita para llevar a mi abuela, mientras tanto mi hermana mira las r************* en su celular, viendo modelos y maquillaje como de costumbre.
— Paola, ¿cómo te sientes que será tu primer día en el nuevo instituto? — pregunté a mi hermana mientras mi papá se encontraba en la farmacia.
— me siento algo nerviosa pero nada que no pueda sobrellevar, se que después de este día todo se volverá una rutina cómoda de ir a clases, solo espero hayan chicos lindos en ese lugar. — respondió y siguió viendo su celular.
— Bueno yo creo que lo importante es que los profesores sean buenos no tanto si hay chicos lindos o no, pero bueno ya veremos como surge todo cuando lleguemos.
Mi padre se sube al auto con una bolsa llena de medicamentos y comienza a conducir para ya por fin dejarnos en el instituto.
.
.
.
Nolan
Me despierta el sonido de esta alarma exasperante, que bueno que ya es mi último año, podré tomar ese año de descanso y luego entrar a la universidad. Mis padres no pasan en casa pero confían en mi y bueno me dejan todo para hacer lo que yo quiera.
Me levanto de la cama para ir al baño a ducharme y luego me coloco el uniforme menos la camisa, bajo las escaleras para ir al refrigerador por un poco de agua y en la cocina decido preparar el desayuno y algo de café para despertar el ánimo en mi sensual cuerpo que ama la cama con locura.
Desayuno unos ricos panqueques con miel y una taza de café que no le envidia nada a ninguna otra bebida, subo a mi cuarto de nuevo para terminarme de alistar.
Ya estoy listo es momento de irme antes que sea tarde, vivo cerca del instituto así que voy caminando con algunos amigos.
Tomo mi bolso y salgo de la casa, cierro la puerta y comienza a caminar, en el trayecto me consigo amigos.
— Buenos días compa ¿como te fue en salir de la cama? — dice Franklin chocando mi mano con un puño saludando, es mi amigo desde los 10 años.
— Fue una difícil batalla pero lo logré, no me deje seducir por semejante suavidad. — respondí sarcásticamente hablando de mi cómoda cama.
— Hola chicos ¿listos para nuestro último año en el instituto? — Dijo Esmi saliendo de una calle diagonal a donde vamos caminando nosotros.
Esmi se llama Esmeralda pero por cariño tiene un apodo. La conocimos cuando recién se había mudado a esta zona y comenzó a asistir al instituto. Siempre ha sido buena amiga como nuestra hermana.
Seguimos caminando hasta que llegamos y nos sentamos en una mesas que se encuentra dentro, hasta que sea la hora de formarnos todo para el himno y luego cada quien a sus clases.
— Hoy es nuevo ingreso de primer y segundo año, me pregunto si serán muy niños o se verán algunos grandes— dice Esmi
— Acaso te vas a enamorar de alguno de los nuevos, acosadora son unos niños, bueno no es mucha la diferencia de edad pero ya pronto nosotros vamos a estar en la universidad — dice franklin molestando a Esmi de manera graciosa.
— bueno esperemos ellos siempre llegan súper temprano.
Vemos que comienzan a llegar los nuevos y no pude evitar notar que veo chicas lindas llegar, y Esmi si se estaba de cacería viendo que si eran bonitos los chicos de nuevo ingreso, al menos eso se ve en el rostro.
— se te va a salir la baba, si serás una acosadora entonces — dije en sarcasmo a Esmi.
—¡Claro que no idiota! Solo que míralos son tan lindos y altos, claro algunos si están feos— dijo luego de observar un chico que llego sacándose los mocos y despeinado.
Nos soportamos la risa y comenzamos a reírnos Franklin y yo.
Cuando volteo para seguir observando entre las personas, veo a un chica muy linda y logro captar mi atención casi de inmediato, era morena cabello n***o pero sus ojos desde aquí resaltan como 2 gotas de sol.
— Nolan ¿estás bien? Te fuiste de este mundo ¡Nolan! — dice Esmi y me lanza un borrador
— ¡Aquí estoy! Eso dolió, estaba distraído es todo... — dije para evitar que se dieran cuenta de la chica tan linda que acabo de ver.
Llego el momento de ir a la formación para el Himno Nacional, termino y el director comenzó a dar unas palabras como todos los años con los de nuevo ingreso al instituto.
— Queridos Alumnos, jóvenes con futuros brillantes, para mi es un honor darles la bienvenida a este nuevo curso, espero que su dedicación y determinación en sacar las mejores calificaciones logre dar frutos a fin de año, que todos adquieran el conocimiento necesario para afrontarse a la vida y lo que venga más adelantar, están en el medio de una etapa de estudio porque viene la universidad, aquella que los vas a preparar para poder cumplir sus sueños y metas como personas, donde van a descubrir su labor en este mundo, su pasión, su alegría y además su mejor área de desempeño.
Les deseo lo mejor en este año académico, no me defrauden.
Feliz inicio de clases.
Termino de hablar y todos nos dirigimos a nuestra aula de clases.
No sé porque no podía dejar de pensar en esa niña tan linda que vi, me preguntaba una y otra vez que edad tenía, era parte de los nuevos pero no sabía de que curso era, si primero que son los más niño o segundo que ya tiene entre 14 años o 15, o si era de casi ultimo, aunque no creo se veía muy joven.
Pase mi día de clases esperando la salida para ver si entre tantas personas alcanzaría a verla solo una vez más para saber que no fue un espejismo o un sueño.
Jugaba con mi amigos y terminaba los exámenes sorpresa de alguno profesores pero no dejaba de pensar en eso, ¿quién será ella?.
— Listo Chicos estamos despedidos nos vemos mañana, no lleguen tarde.
Dijo la maestra y todos guardamos nuestras cosas en el bolso y salimos, cuando iba caminando trataba de ver todos los años, hasta que la vi, si es ella y no es un espejismo, no es una ilusión y mucho menos un sueño.
Me acercare y me voy a presentar, ella viene con varias chicas.
— Hola, ¿nuevas en el instituto? Mucho gusto me presento, mi nombre es Nolan de último año — dije siendo amistosos con todas pero sin quitar la mirada de ella.
— Hola, somos Lorena, Iza y ella es Lucia, somos de segundo año. — respondió una de ellas.
— Espero hayan pasado bien su primer día de clases, no duden en saludar cuando nos veamos por el instituto o en las calles, un gusto conocerlas. — dije y me alejé porque sentí nervios y no quiero parecer un idiota.
— Adiós — dijeron las tres en armonía.
Sigo caminando y encuentro a mis amigos esperándome en una esquina a las afueras de la institución.
Solo espero no haber dañado nada, pero no negaré es muy niña todavía.
.
.
.
Lucia
Mi primer día ha sido bueno, he conocido muchas personas.
Hice dos amigas estando en clases de laboratorio, nos llevamos bien porque teníamos los mismo gusto en películas, hablamos de varias series y terminamos siendo amigas.
Llego la hora de salida y nosotras salimos muy unidas entre risas y conversando se acerca un chico bastante alto pero lindo.
Se presenta, nos saluda y yo solo pienso ¡que ojos tan verdes! Es lindo pero estoy callada no sé que decir.
Se despide y nosotras también y seguimos caminando hacia el estacionamiento que está a las afueras del instituto para esperar a nuestros padres.
— Nena ese hombre te iba a devorar con la mirada — dice Iza.
— ¡Que! No creo talvez solo quiso der amable o seguro es un patán y por eso nos saluda. — dije yo sintiendo pena a la vez.
— Amiga ese chico está súper lindo, deberías hablarle. — dice Lorena.
— ¡No! No quiero un novio ni un amigo por ahora, estoy bien así sola, soy nueva y no quiero estar en eso, más bien vamos a enfocarnos en hacer algún deporte aquí en el instituto sería divertido. — respondí evadiendo el tema de tal Nolan.
— Bueno esta bien no te vamos a presionar pero no hay que negar que lindo si esta. — hablo Iza.
Llegaron nuestro padres y cada una se fue, me subí al auto de mi padre y estaba ya mi hermana ahí.
— ¿En qué momento subiste? — pregunté sorprendida
— Eres lenta yo no tengo la culpa, subí hace rato. — dijo mi hermana muy engreída.
Llegamos a mi casa y como no teníamos nada que hacer, decidí pedirle a mi hermana que nos veamos unas películas juntas.
—Paola, ¿quieres que veamos peliculas de terror? Preparamos palomitas y vemos que más compramos después, puede ser pizza y helado. — dije animando para que si quisiera verlas conmigo
— Me convenció la idea de comer helado. — respondió y nos fuimos al cuarto.
Duramos toda la tarde y parte de la noche viendo películas y compartiendo un rato, nuestros padres habían salido y llegarían a muy altas horas de la noche así de aprovechamos de pasar ese tiempo juntas.
Fue un día bastante bueno pero agotador así que dormimos porque nos esperaba una larga semana de clases.
Es lindo no estar sola, contar con alguien que aparte de ser tu amiga comparte tu misma sangre, eso no tiene precio.
Días después
Estoy en casa tranquila leyendo un libro, de repente suena mi celular.
Decido ver por la ventana, debido a que no me dejan salir solo me toca observar los paisajes desde aquí. Cuando se me da por ver a la casa de los vecinos en la ventana se ve un chico muy bien formado su silueta de espalda parece de alguien que hace mucho ejercicio.
El chico se voltea...
¡Es Nolan! El de último año que se presentó hoy no lo puedo creer.
Las muchachas tienen razón en un hombre lindo, pero es mayor no debería de verlo, además, seguro en un patán que se cree el mejor de todos.
Decido quitar mi mirada antes que el se cuenta, es mi vecino después de nuestra mudanza para quedar más cerca del trabajo de mi padre, nunca imaginé ese chico terminaría siendo mi vecino.
Pienso en alguna excusa para salir afuera y de esa manera se de cuenta que vivo al lado, pero no se que puede ser...
De pronto, me asomó por la ventana de la sala y veo que esta saliendo de su casa para sacar la basura y dejarla en la acera, así que corrí lo más rápido que pude y tomé todas las bolsas de basura en la casa, dos bolsas grandes y salí de la casa actuando normal como si nada.
– Pero que sorpresa, hola Lucia no sabía que tu familia era la que recién se había mudado aquí. — dijo él cuando me vio a mitad de camino para dejar las basuras.
— Yo tampoco sabía que vivías aquí wow que casualidad.
— Entonces Lucia, ¿qué me cuentas? Como vas con las clases — hablo Nolan para sacar tema de conversación.
—Bien, no me quejo, tengo notas que me dan satisfacción la verdad, aunque física y química no es tarea fácil. — respondí muy amable.
— Si claro te entiendo, que bueno que ya estoy saliendo yo de esa tortura — dijo graciosamente.
— Deberíamos salir algún día, ¿te parece? — preguntó.
— Lo siento, es que casi no me dejan salir. Bueno un gusto verte vecino hablamos después.
— Nos vemos en el instituto vecina. — dijo con sarcasmo y sonrió con picardía.
Entro a mi casa y el corazón no me cabe en el pecho, es lindo pero debo hacerme la difícil no puedo dar entrada a alguien patán, primero debo saber quien es.
Subo a mi habitación y tomo mi celular para escuchar música, pero antes de colocarme los auriculares empiezo a oír como piedras golpeando mi ventana.
Cuando me levanto para ir a mirar, me siento algo confundida ¿que podrá ser?.
Es Nolan y me hace señas para que me quede ahí y mire, el levanta una hoja que dice "¿puedes darme tu número?.
Me dio mucha risa y tomé una hoja de mi escritorio y escribí con un marcador de color n***o mi número y se lo coloque en la ventana para que lo anotará.
Comenzamos a escribir en solo cuestión de minutos después de que él me pidió el número, me preguntó como encontrarme en las r************* y luego conversamos sobre los profesores, sobre un poco de nosotros y nuestras creencias.
Sin darnos cuenta se hizo de noche y todavía estábamos hablando así que decido despedirme para no molestar, ya estaba bien con que fuéramos amigos, no quería que nada se tornara diferente a eso.
— Feliz noche Nolan que descanses – escribo en el mensaje
— ¿Ya tienes sueño? Esta bien pero ¿podemos hablar mañana? — preguntó
— si claro, hablamos mañana, bye.
Envió el mensaje y decido poner el celular a cargar debido a que entre tanto conversar se le está acabando la batería.
Me acuesto en mi cama y es inevitable pensar que uno de los chicos más lindo del instituto me estaba escribiendo, pero es su último año, que triste, nos queda poco tiempo para vernos.
.
.
.
Nolan
Después de haber escrito hoy con esa niña tan linda ojos color miel, no dejo de pensar en ella. Me encuentro aquí en la oscuridad de mi habitación pensando como hubiera sido si no me hubiera presentado yo mismo, quizás no estaríamos hablando ahora con naturalidad.
Todo pasa por una razón y me alegro tanto tener la dicha de conocerla, pero es menor que yo y aunque no es mucha la diferencia, ahora se nota un poco nuestra edad debido a que yo cumpliré 18 pronto y ella apenas 15.
Igual veamos que pasa, no es nada serio después de todo. Pero si me parece muy linda y tiene forma de ser inocente que no quisiera hacerle daño.
Ella se acaba de ir a dormir y yo todavía despierto, voy a invitar a unos amigos a beber conmigo un rato aquí en casa, ellos son igual que yo, sus padres trabajan en viajes todo el tiempo pero somos sanos, nada de andar de delincuentes ni drogas. Acostumbrados a esta libertad hemos escogido cosas mejores, como chicas por ejemplo.
Envió un mensaje a 2 amigos para que vengan y me responden de inmediato que en 5 minutos están aquí.
Bajo las escaleras me dirijo a la cocina y busco en el refrigerador unas cervezas y las coloco sobre la mesa que está en la sala de estar frente a la tv.
Me siento en uno de los muebles a esperarlo a estos zánganos y miro la redes las sociales, mientras lo hago, recuerdo que ella me dijo como encontrarla así que me dedicó a buscar su perfil y cuando la encuentro empiezo a ver sus fotos, parece una linda muñeca, sus ojos hasta en la imagen más oscura resaltan de una manera sorprendente.
Termino de revisar todo y solo pienso como sería robarle un beso a esa chica. De repente escucho el timbre y me dirijo a la puerta y son los muchachos que han llegado.
— Hola perros, sin portarse mal en mi casa. — les dije en sarcasmo y risas.
— trajimos una botella, por si acaso y tu no nos quedarás mal como la otra vez que se había acabado el alcohol — dijo Franklin.
— Yo solo vine porque una chica no logro escaparse para ir a mi casa, aquí en vista del aburrimiento acepté venir — dijo Leo, es nuestro amigo desde que llegó al instituto y es capaz de enamorar a 3 chicas al mismo tiempo sin remordimiento.
— Bueno pasen, que comience la noche. — dije yo para que entraran a la sala
Pasamos a sentarnos en los muebles con todo en la mesa incluyendo algunas papas fritas y palomitas, entre bebidas y risas nos quedamos dormidos ahí. Como era viernes no importaba tanto el trasnocho.
Cuando despierto veo que el sol ya la salido y decido buscar mi celular y reviso si me han llamado mis padres, veo que no así que decido escribirle a Lucia, veamos cómo se dan las cosas si ella responde.
Los chicos no saben que hablo con ella y es mejor que no sepan, todo sale mejor cuando nadie se entera hasta que ya es un éxito. Pero no puedo evitar pensar en ella desde que la conocí.
.
.
.
Esto sin darse cuenta ellos comenzó una gran historia de amor que los llevará a hacer cosas que nunca imaginaron.
Continuará.