El castaño realmente se lamentaba de su mala suerte, había tenido un muy buen fin de semana, cerrando con una noche que superó todo lo que podría pedir, pero al llegar a casa su amiga Kaira lo esperaba en el balcón. No la vio hasta no estar al final de las escaleras de entrada, asique apenas notó su presencia la saludó con un muy buen ánimo. Ambos se sentaron en los escalones y comenzaron a conversar, Dan sabía que sus padres no estaban, por lo que no tenía apuro en entrar. - ¿Y... cómo te fue? - preguntó el muchacho. - Bien. Fue un viaje familiar con tres hermanos y mis padres, asique podría haber sido mucho peor - respondió ella. - Me alegro - la miró con la cabeza inclinada y un poco apoyada sobre sus rodillas. - Vine - comenzó ella - porque estaba aburrida y bueno... - le dijo mie

