Venía de muchos días con demasiadas emociones. Todo comenzó el día de mi cumpleaños. Clarita y Jaime me habían preparado un enorme desayuno en la cocina donde habían decorado con globos y carteles. Cada uno me entregó un presente que aprecié de corazón y luego me dediqué a disfrutar de mi día, tomando sol en la terraza de mi casa mientras recibía mensajes con buenos deseos de varias personas. A la tarde llegaron mis amigos para tomar la media-tarde pero su visita se extendió hasta la hora de cenar, ya que cuando comenzamos a planear el viaje a la casa de la playa el tiempo voló y cuando nos dimos cuenta ya era de noche. Hubo una situación extraña con Anna , pero finalmente lo pudimos solucionar. Despedí a mis amigos en la puerta de casa, regresé a mi habitación para revisar los nuevos me

