El ambiente se sentía pesado, hace mucho que no me siento así tan… solo, tan necesitado de compañía. Miro mis manos estoy temblando, miro a mi alrededor todo está oscuro, parece que lloverá en cualquier momento, las nubes grises invaden el cielo amenazando con derramarse y caer sobre la tierra. La brisa helada golpea mi rostro besando mis mejillas con delicadeza, es un día de los que siempre he odiado. El frío está talándome los huesos de forma agresiva, levanto mi cabeza en busca de algo que me quite el frío y los veo por primera vez, todos están ahí, todas esas sombras sin rostro están ahí juzgando con sus miradas y juzgando con sus bocas, hace mucho que no me visitaban en mis sueños para recordarme la escoria que soy, lo poco que le importo al mundo y que nunca voy a pertenecer a él.

