– entonces alguien llamó a la puerta… – me asusto cuando Jason, que está sentado a mi derecha, separa mis manos de mi boca. No me había dado cuenta que estaba comiendo las uñas. Le doy las gracias en un susurro y él hace un asentimiento con su cabeza. Enfoco mi mirada otra vez en Mason que está contando lo que es la mejor historia de terror que he escuchado en mi vida. Skiler, a mi izquierda, muerde sus brazaletes con ansiedad muy inmensa en la historia – “¿Quién es?” dice Gael con el hacha aun en su mano. No se escucha nada… solo el susurro del viento contra las ventanas. ¿Por qué acepté la idea de contar historias de terror? Yo soy muy cobarde para estas cosas, pero claro que me quería ver valiente para que Jason no se burlara de mí, hablando de Jason desde Mason comenzó la historia

