Caminando por el pasillo de la escuela me doy cuenta lo mucho que no extraño a mi escuela anterior y es de verdad que no extraño que me miren como si me hubiera salido un tercer ojo o un cuerno en la frente. Skiler tenía que entregar unos reportes al director así que me dijo que me fuera adelantando a la cafetería y yo claramente no refuté porque en serio me estoy muriendo del hambre, mi estómago está a dos de tragarse a sí mismo. Escuché un bufido de cansancio cuando pasé por el gimnasio y como buen chismoso que soy me asomé para ver quién era. Abrí los ojos sorprendido cuando vi que era Jason, su cabello corto estaba mojado del sudor, tenía puesto el uniforme del equipo de básquet así que supongo que acabaron de entrenar y él se quedó a practicar un poco más. No había notado lo s

