XIOMARA
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Sin que me diera cuenta, llegó el mes de agosto. He compartido buenos momentos tanto con los chicos como con sus parejas y los bebés. Hemos trabajado de manera ardua cada día para luego terminar regresando cada uno a su hogar y, en algunas cuantas ocasiones, me doy una vuelta para ver cómo sigue Victoria.
El médico de ella ha pedido hablar conmigo, le pareció justo ponerme al tanto de su diagnóstico luego de mi accionar tan certero durante la crisis convulsiva. También se ofreció a brindarme ayuda durante el período de estudio, si tengo alguna duda puedo recurrir a él sin problemas.
Victoria, tras varios episodios de crisis nerviosa y ansiedad, tuvo un ACV y posterior se le detectó un aneurisma fusiforme en la arteria carótida, justo en la unión con la arteria comunicante posterior.
Para que se entienda, un aneurisma tiene dos tipos: Sacular: es como un globo en alguna sección de la arteria o vaso sanguíneo. Fusiforme: es el ensanchamiento de gran parte de la arteria o vaso. La primera es la más común y tiene un alto porcentaje de supervivencia, pero la segunda no. De hecho, la única explicación que encuentran de que Vi siga con vida, es que todo se dio de forma inmediata. De todas maneras, el médico piensa como yo, esa mujer no tiene vida, solo está allí gracias al soporte vital y como su corazón se resiste, sigue latiendo.
Cuando un aneurisma revienta genera una hemorragia subaracnoidea, es un sangrado rápido y severo en el cerebro. Victoria fue sometida a una cirugía en donde encontraron el punto focal, pero remediar el daño causado no fue tarea fácil. Graparon la arteria y se detuvo la hemorragia, sin embargo, el tiempo hizo de las suyas.
El cerebro es como un fuego, ¿qué pasa cuando privas al fuego de oxigeno? Se apaga, se extingue o se muere, como quieran llamarlo y eso mismo pasa con el cerebro.
En el caso de Vi, hay un gran porcentaje muerto por lo cuál, en el remoto caso de que ella saliera del coma, lo único que haría sería abrir los ojos. Siendo sincera, lo mejor que le puede pasar es dejarse ir, hay varios estudios que arrojan que cabe la posibilidad de que el paciente percibe todo a su alrededor y es como estar preso dentro de su propio cuerpo y debe ser algo desesperante.
Por otro lado, está la crisis convulsiva, la depresión de oxigeno le dio otro punto en contra. En consecuencia de todo esto, no hay muchas esperanzas para ella, a veces actuar rápido y solucionar el problema salva una vida que ya está muerta dejando la esperanza en quienes la esperan y no es tan bueno.
He estado bastante ocupada, ir de aquí para allá con los chicos, encargarme de que no les falte nada durante las grabaciones, hacer que cumplan con lo estipulado en tiempo y forma; ha hecho que no tenga tiempo de nada y esté un poco más cansada. Mañana se filma lo último de la serie en la que están colaborando y luego la entrevista por lo mismo. Hoy es día de ensayo y tenemos a uno de los trillizos porque no ha querido despegarse de su padre, así que aquí me tienen con Soohyung en brazos y debo decir que me está acalambrando.
Sé que mi jornada no termina, luego de esto me voy a la biblioteca central a estudiar un poco y más tarde quedé en ir a casa de los chicos para cenar con ellos. Mis nuevas amigas me han invitado.
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Septiembre
Minjim y yo nos hemos vuelto bastante cercanos.
El doctor Wang me deja por escrito varias preguntas que me podrían hacer en el examen y escribe en otra las respuestas para que yo no las vea. Jim me ayuda a estudiar y es quien me hace dichas preguntas y se basa en las palabras de Wang para decirme si voy bien o algo está mal.
—Estás lista. No has errado en ninguna respuesta.
—Gracias —respondo cabizbaja.
—¿Qué ocurre?
—Namhyun está enojado conmigo. Tú sabes que no se me da muy bien dar información teniendo tacto al hacerlo.
—Ajá, me explicaste que es algo que les inculcan a los médicos.
—La cosa es que él me preguntó algo sobre Vi —digo con lentitud—, y no le ha gustado mi respuesta.
—¿Qué es? —pregunta con notorio miedo.
—Él me preguntó qué opinaba yo al respecto de cuánto más estaría en este estado. —Soy testigo de cómo sus ojos se colman de lágrimas y titubeo en seguir hablando, pero continúo—. Jim, deben entender que lo de Vi fue muy grave y si llegara a suceder un milagro ella despertaría. Aun así, si ella despierta, solo será para abrir los ojos porque más de la mitad de su cerebro ya sufrió un daño irreparable y pasará su vida en estado vegetativo.
—…
—Entiendo que es doloroso y están sufriendo, pero ya no hay vuelta para ella, aunque ustedes tengan esperanza.
—Disculpa… Debo salir.
—Jim…
—Déjalo así, estaré bien.
—No te enojes tú también, por favor.
Me mira, abre la boca como para decir algo, pero de inmediato la cierra y se va. En serio los comprendo, pero deben comenzar a trabajar en soltar, deben dejarla ir.
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Otra semana llena de trabajo y pocas palabras. JiHu me ofreció tomarme los siguientes 20 días para que pueda enfocarme en estudiar, pero sinceramente ya casi no lo necesito. Lo que sí preciso es descansar.
Ahora no visito tanto la casa de los chicos porque a la lista de enojados se ha sumado Erika, y el resto está bastante tenso. Llegué a la conclusión de que quedarme fuera de todo eso será lo mejor, en definitiva, estoy acostumbrada a no tener amistades, a estar envuelta en la soledad.
Jim dice que no se ha enojado conmigo, él insiste en que ya se les pasará y que tal vez yo estoy un tanto equivocada. No lo contrarié, es algo con lo que deben aprender a lidiar y les recomendé que se pusieran en contacto con un psicólogo para que les brinde la ayuda necesaria.
Mi relación con JiHu es especial, él siempre está pendiente de mí. De vez en cuando me invita a cenar a su casa y he conocido a su novia Laura. No me cae bien ni mal, solo me cae. Ella ha demostrado cierto dejo de celos hacia mi persona y eso es molesto, también porque la he visto observar a los chicos de manera extraña, sobre todo a Suk. Como en este momento, estamos en la sala de ensayo y esa mujer se encuentra aquí también. Creo que no pestañea con tal de no perderse ni un movimiento de JungSuk, lo peor es que él se ha dado cuenta también.
—Xiomara, ¿puedo hablar un minuto contigo?
—Deben terminar con el ensayo, Namhyun.
—Sé muy bien lo que debo hacer, pero necesito…
—Ok.
Me remuevo incomoda en mi sitio y salgo de la sala de ensayos. Nam me sigue, no sé qué es lo que necesita hablar conmigo, creo que ya está todo dicho.
—Nam, si vamos a seguir discutiendo sobre el tema de Victoria, de una te digo que no te gastes. Has de cuenta que no te dije nada y no mezclemos lo personal con lo laboral, la única que puede salir perjudicada soy yo.
—Tranquila. No te pedí que hablemos para discutir. Quiero disculparme. Sé que no he sido para nada simpático contigo y no es justo.
—No, no lo es. Y disculpa si soy dura, pero hay que caer en la realidad.
—Tengo fe, sé que ella volverá y va a estar bien.
Me quedo callada, prefiero hacerlo para no tener más problemas aunque conlleve ser consciente de la gravedad del problema que tiene Namhyun. Está cegado por el amor.
—Solo te pido que busques ayuda con un psicólogo. Hazlo por los bebés aunque sea.
—Está bien, gracias.
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En los siguientes días recibí una disculpa de Erika por haberme tratado mal y de las demás por no haberse puesto en contacto conmigo. Sinceramente ya no es lo mismo, no me quiero apegar a nadie.