CAPÍTULO 14

2109 Words
XIOMARA . . Son las siete am y me muero de sueño. De verdad estoy entusiasmada por el viaje, pero Minjim se pasó de la raya con su regalo. Debe haberse gastado la vida con esto, me da pena y, aunque me quejé por tal gasto innecesario, me hizo prometer que no me preocuparé por nada y que solo lo disfrutaré. Eso voy a hacer. ¡Ese hombre es tan detallista y dulce! Me encanta este Minjim, aunque suene raro. —Oigan, ¿podemos ir por unos cafés? Muero de sueño y si no meto cafeína a mi sistema, no voy a sobrevivir. —Ok, vamos, Xio. ¿Alguien más quiere? —pregunta Daek y Minho se tira de cabeza. —Sí, yo, vamos antes de que mate al centímetro más bajo que yo, por hacernos levantar de noche. —Qué exagerando — dice Minjim. Mou y yo lo fulminamos con la mirada por sobre los lentes de sol que llevábamos puestos para cubrir nuestras ojeras. —Como sea, vamos Daek, traeremos para todos —habla entre dientes Minho, bien malhumorado. Al cabo de cuarenta y cinco minutos hemos tomado nuestros cafés, cappuccinos, mokaccino para mí y los biberones para los bebés. Resulta que salir tan temprano ha sido beneficioso, los niños se volvieron a dormir. . . Hora de abordar el avión, ahora están bien acomodados en los asientos. Minho y yo nos escabullimos a uno de los cubículos que hay, donde se encuentra una bella cama, la cual veneramos con nuestra presencia y nos tiramos de cabeza. En definitiva, tendremos cincuenta minutos más para dormir. Hay bastante confianza en el grupo a pesar del corto tiempo, puedo dormir con alguno de ellos tranquilamente, no sin antes poner una muralla de almohadas entre medio. Según sus propias palabras, por mi seguridad, ya que es costumbre que duerman uno encima del otro y se pegan como garrapatas. Y sí que los he visto en videos haciendo cucharita, no es nada del otro mundo. O sea, no lo veo anormal entre amigos, siempre con respeto, pero ellos y su cultura, tienen su porqué. —¡Hey, dormilones, ya despierten! —Escucho el susurro de una voz súper dulce y sonrío, creo que estaba soñando—. Vamos, van a hacer que me tire arriba de ustedes para despertarlos. —Ni se te ocurra o eres hombre muerto. —Escucho a mi compañero de cama gruñir. Me estiro para desperezarme sintiendo una mínima brisa en mi abdomen y abro los ojos muriendo de miedo en ese momento al ver la cara de preocupado y ceñudo de Minjim, con la vista en mi cuerpo. Noto, al bajar la mirada a donde él la dirigía, e inmediatamente bajo la ropa que se me había subido por lo revoltosa que suelo ser al dormir y me volteo escondiendo mi cara entre las almohadas. —Hyung, déjanos solos por favor. —Le pide amablemente a Minho, quien ya se ha dado cuenta de la situación y solo asiente y se levanta dejándonos solos. —Nena... —No, vete, ya voy a los asientos —digo aún escondida. No quería que me vieran, odio esas marcas que voy a llevar el resto de mi vida. —Xio, vamos, no seas tonta, sal de ahí y olvidémonos. No vamos a arruinar nuestro viaje por esto, ¿verdad? —¡Vete, por favor, no debiste ver esa asquerosidad! —Xiomara, ¿me estás jodiendo? ¿Sabes lo que acabo de ver? Un lindo abdomen musculoso femenino, y para rematar, lo envidio. Comes por tres y aun así te mantienes, vamos, sal de ahí. —Al no recibir respuesta de mi parte, él me tironea y en el intento me da vuelta, pero también termina cayendo sobre mí, quedando nuestras caras tan cerca que me dan nervios, olvidando el porqué de mi comportamiento. Solo escucho un susurro—. Contrólate Minjim… Se levanta un tanto avergonzado y me extiende la mano para que imite su acción, y así lo hago, con mi mejor cara de confusión, para irnos hasta los asientos y prepararnos para el aterrizaje. Recoger los equipajes es toda una locura. Ellos se encargan de eso y nosotras de los bebés. Un pro, es que como es un viaje relámpago y organizado de un día para el otro, no hay fans ni reporteros hambrientos. Una contra, sigo con vergüenza y abordamos como 25 taxis por todo lo que llevamos. . . Llegamos a la casa de los padres de Park, quienes abrazan a su hijo dejándolo bastante avergonzado. Su mamá no deja, ni un minuto, de tocarlo; lo extrañó demasiado. Suk y Daek solo se limitan a carcajear por la escena. Luego de un rato de presentaciones, ante mi presencia, el dueño de casa anuncia a sus padres que nos iremos a nuestro primer paradero, no sin antes invitarlos a ir con nosotros. Obvio que ellos se negaron ya que quieren tener todo listo para cuando regresemos y hacer el almuerzo con la familia de Suk también. El paseo al acuario es increíble, me siento una niña saltando y corriendo junto a Suk, Akali y Daek con Soohyung en brazos. Parecemos cinco niños que recién soltaron por primera vez a la calle. Es gracioso ver a Mou con su cara de "no los conozco, no vienen conmigo " y a Mun gritarnos por todo para que no nos dispersemos y nos calmemos. Detrás de nosotros vienen Debb y Erika con Soohee y Mi de la mano. Jim, Suemmy y Cho se encargan de las carriolas y bolsos. Todo muy divertido. . . . . . MINJIM . . No recuerdo ver nada más hermoso que la cara de Xiomara en este momento. Ella trae una sonrisa única y está maravillada con lo que está delante de sus ojos. Llegamos a una especie de túnel hecho de vidrio, donde se aprecia un gigantesco acuario y los animales que están allí son increíbles; sus colores, sus formas, todo. Yo estoy a su lado y ha tomado mi mano. Levanto mi mirada asegurándome que nadie haya visto mi cara de idiota, y me doy cuenta de que Choi está lanzando sus ojos hacia mí con una tierna sonrisa, la cual imito, pero intentando disimular. Miro hacia el lado contrario topándome con Ery, ella es más evidente, me mira con una sonrisa similar a la del Guasón. . . Nuestro paseo termina y son las tres de la tarde, así que estamos todos muertos de hambre. Noto que mis amigos andan de susurros, pero no presto mucha atención, y nos dirigimos a casa de mis padres para el tan esperado almuerzo. La verdad es que me encantaría haber podido invitar a los padres de todos y lo pensé, pero no sería buena idea en este momento, Xiomara sería la única en no tener a nadie, arruinándolo todo. Al llegar a casa esta vez las burlas fueron hacia el menor. Su mamá hasta lo sentó en sus piernas abrazándolo, aunque él no se apoyó. Obviamente le saca cabeza y media a su madre y de seguro pesa como treinta kilos más que ella, así que literalmente solo se le ven los bracitos a la señora Park. No le dura mucho el amor. Apenas Akali grita, Suk va directo al piso. Luego de nuestra larga sesión de carcajadas y burlas hacia JungSuk, quien ni se inmuta ya que no le importa compartir con su hija el cariño de su madre, nos dirigimos al patio para comenzar a hacer la carne asada. El día se prestaba, fue una gran idea. Las dos mayores se retiran a la cocina para preparar los acompañamientos y yo, con la ayuda de Mun, vamos al refri por unas cervezas. —Oye... ¿Crees que pueda ayudar a sus madres en la cocina? —Me pregunta Xio con un poco de timidez. —Claro, nena, ve, de seguro les encantará tener un par de manos más. Está Erika también. Mientras ella camina hacia la cocina, yo la sigo con la mirada y me cacheteo mentalmente al darme cuenta de que estoy siendo demasiado evidente, así que intento hacer como si nada y voy con los chicos. —Okey… ¿Qué fue eso, Minjim-si? ¿Ah? —Burlonamente suelta Suk y yo quiero asesinarlo. —¡Uuhh… acá huele raro! —dice Daek olfateando. —Ya me parecía rara tanta atención hacia la chiquita malhumorada. —Carcajea Minho. —No digan estupideces yo.... —¡Ja! Buen intento, se te cae la baba desde el acuario —expresa Choi y yo estoy queriendo que me trague la tierra y me escupa en alguna isla desierta. —¡Es muy linda, hijo, que buen ojo! —Listo, ahora sí, que aparezca el genio de Aladdin y me haga desaparecer, ¡porfa! —Basta, brindemos por el hermoso descanso que tenemos. —Sale a salvarme Mun limpiando sus lágrimas, después de reír aplaudiendo como foca, pero se lo agradezco. . . El almuerzo estuvo genial, estamos pasándola tan bien que la reunión se extendió hasta ahora, que es de noche. Me río solo al recordar que mientras comíamos en un momento casi muero atragantado con la cerveza al escuchar a mi madre decir delante de todos: "Hijo, Xiomara es una excelente chica" y me guiñó terminando de insinuar a dónde quería llegar con ese comentario; el resto de la casa estalló en risas. Literalmente terminé escupiendo el líquido por la nariz. Ya son casi las 11 pm y algunos están medio alegres, con los ojos más chiquitos por el alcohol que bebemos, por lo cual, el paseo al parque de diversiones queda cancelado. Menos mal que no compré los tickets sino me los tendría que estar metiendo por donde no me da el sol. Lamento por los niños, aunque ya están durmiendo, estaban muy cansados. Mañana iremos temprano a pasar el día al parque acuático e iremos todos. Los padres de Suk y los míos se nos unieron, así que decidimos que se quedaran a dormir aquí para así salir todos juntos. Nos tuvimos que apretar un poco más, pero nosotros estamos acostumbrados. Los mayores, obviamente, ya tenían sus cuartos y los 5 dormitorios restantes los dividimos entre nosotros. Agradezco que mi hermano no esté hoy, aunque yo me voy a quedar con el cuarto de Jihyun, porque él es un poco celoso de sus cosas. —Bien, papel, piedra o tijera para ver quién duerme con quién —dice Suk y yo me alarmo. Estos van a hacer hasta lo imposible para que me quede solo con Xio. Lanzo una mirada suplicante a Choi, quien la capta al instante. —¡No! Estoy cansado y casi borracho así que esto va a ser muy fácil. Mun y Debby van a una habitación. JungSuk, Erika y Akali en otra. Daek al siguiente con Mou. Suemmy se ofreció a dormir con los trillizos ya que están acostumbrados a estar juntos y Xio, Minjim y yo en la restante. ¡Hasta mañana, que descansen! —canturrea sin dejar que nadie respire siquiera, nos toma de las manos con Xio y nos desaparecemos. —Ya saben dónde quedan sus dormitorios, quedan en casa, bye —digo, siendo tironeado por mi salvador. Terminamos de subir los pocos escalones y avanzamos directo a la puerta del dormitorio de mi hermano. Una vez adentro, tomo mi pijama y hablo. —Bien, me iré a cambiar. Vamos Choi, así ella se cambia tranquila. Enfilo al baño con mi amigo y al salir, la veo con cara de preocupación, ya cambiada. —Choi, acuéstate, ya venimos. —Él asiente, y yo la tomo de la mano llevándola al balcón del dormitorio—. ¿Qué sucede, por qué esa cara? —Es que dijiste que iríamos a un parque acuático y... —Sonrío para calmarla y porque me adelanté. —Y nada. Ya lo tengo solucionado, hoy en la tarde al pensar en lo sucedido en el avión, me di cuenta de que no ibas a estar cómoda, así que me escabullí y te compré un traje de surf. Ahora a dormir, y no quiero ver más ese gesto, por favor. —Gracias, Minjim, piensas en todo y yo voy de estúpida ahogándome en un vaso de agua. —Me abraza y quedo como idiota por un segundo. Inmediatamente correspondo y nos vamos a la cama. —Oye, Xio, no nos da el lugar para hacer muralla, así que, mis disculpas de antemano. —De seguro al despertar tendrás a Minjim como garrapata encima de ti. Así que tranquila, solo disfruta. —Reímos—. ¡Descansen!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD