PRIMERA BASE
.
.
XIOMARA
.
.
Siento calor, mi boca está seca y algo me está aplastando una teta. Abro mis ojos con lentitud temiendo a lo que pueda encontrar, si estoy despierta es por la incomodidad que siento en mi cuerpo, literalmente estoy aprisionada.
Lentamente dirijo mis ojos hacia abajo para encontrarme con la cabeza de Minjim sobre mi pecho y su brazo encadenado a mi cintura. Ni hablar de HoChoi, tiene metida su cara prácticamente debajo de mi cuello con su brazo adornándolo, y la mano en mi hombro. Hago un poco de fuerza y levanto la cabeza para terminar soltando una carcajada al ver el nudo que tienen nuestras 6 piernas al final de la cama.
¡HoChoi es adivino! Él ya sabía cómo nos despertaríamos, aunque solo me advirtió de Jim.
—¡OIGAN, DESPIERTEN! —grito entre carcajadas, si alguien entra vamos a ser el centro de burlas el resto del año.
El primero en abrir los ojos es Minjim. Y vaya que se le desencaja el gesto al ver donde tenía apoyada la cara, se sobresalta tanto, que termina en el piso pidiendo perdón como mil veces. El pobre está todo rojo y yo no puedo con la risa.
Al instante, la carcajada de Choi resuena en mi oído, el muy tonto no sacó la cara de mi cuello aturdiéndome con su risa, así que lo empujo haciéndolo terminar como el otro, de culo en el suelo. Ahora no puedo cortar con mi ataque de risa.
En este preciso momento en el que yo estoy que me retuerzo, entra la madre de Minjim avisando que está servido el desayuno y que nos alistáramos. La cara de esa mujer es un poema al verme en la cama tentada y mis dos acompañantes en el suelo sobándose las nalgas por el golpe.
—¿Qué te hicieron, niña? —pregunta mamá Park, riendo.
—Nada, solo se olvidaron que no soy uno de sus hyungs. —Me atrevo a decir sin poder parar de reírme con ella.
—Ya veo. ¡Par de degenerados! Debieron dejar que ella durmiera sola. —Advierte divertida.
—No se preocupe, no se pasaron de la raya, sino ya estarían con algún moretón en la cara.
—Y cree en sus palabras, madre —dice Minjim para molestarme.
La señora Park se retira riendo y diciendo, “que bien que te haces respetar”, es gracioso escuchar cómo sigue riendo aun bajando las escaleras.
Para cuando devuelvo la vista hacia mis acompañantes de cama, me percato de que ambos están parados con las almohadas en la mano.
—Ni se les ocurra…
—Ten por mala. —Recibo el primer golpe de Choi—. Me duelen mis nalgas.
—Esto es injusto, soy yo sola y no tengo armas. Basta, jajajaja…
.
.
.
Nos encontramos todos en el comedor desayunando algo rápido mientras discutimos cómo nos iremos.
Minjim tiene dos de sus autos acá y creo que iba a pedir prestado el de sus padres para el paseo, pero como vamos todos, eso complica un poco las cosas. Por suerte, como los padres de Suk también van y tienen su auto, no iremos tan incómodos. Vamos distribuídos así; el auto de la familia Park lleva a la pareja, a Mun y Debby, el auto de los papas de Suk también la pareja y a su hijo, su nuera y la bebé. Con Minjim nos vamos en su auto; yo voy de copiloto, él manejando y atrás va Daek y Mou, quien inmediatamente cierra sus ojitos. Tenemos aproximadamente una hora de viaje, así que aprovecharíamos para descansar un poco más o charlar. En otro auto va Choi, Suemmy y los trillizos.
Por mi parte, no quise dormir, la vista es muy linda y de camino pasamos por hermosos paisajes, así que me dedico a tomar fotos.
—¿Ponemos algo de música? —pregunto y Minjim asiente—. No muy alta si queremos llegar vivos.
—¡Te escuché, niña malhumorada! —Reímos los tres y Mou nos mira feo.
—Creí que dormías, Minho.
—Pues te equivocaste, solo disfruto en silencio del viaje y miro hacia mi interior.
Durante el trayecto siento un par de veces ser observada, pero no presto mucha atención, de verdad voy disfrutando del aire en mi cara, la cual tengo apoyada en la ventanilla tal cual un perrito.
Llegamos a nuestro destino y arranca nuestro día. Juro que hago abdominales de tanto reír, son tan divertidos todos, es imposible no pasarla bien incluso con los padres, quienes no paran de reír con cada estupidez nuestra.
En este momento estamos en el juego más grande de todos, es un circuito de inflables sobre un lago gigante y se armaron los grupos para competir.
Yo, no siendo ninguna tonta, me quedo con Suk, Minjim, Daek y Erika, los otros 5 son el equipo contrario y los padres hacen de jueces. Más bien excusa porque obviamente el juego no les cae en gracia, ya son muy mayores para estos, según ellos, y alguien tiene que cuidar a los bebés.
.
.
.
.
MINJIM
.
.
Mediante piedra, papel o tijera salieron dos capitanes, Xio y Debby, nos estamos divirtiendo tanto que, la verdad, no quiero que esto se termine para volver a la realidad.
De verdad me hace muy feliz ver como estoy logrando lo que me propuse. Estamos todos bastante relajados y me siento inmensamente feliz ver a los trilli con sus pequeñas carcajadas, lástima que no pudimos hacer que viniera Nam. Xiomara ríe sin parar, hasta se comporta diferente, ella no es de las típicas chicas que conocemos, quienes se ruborizan por todo.
Ella es extrovertida, disfruta todo y no le tiembla nada a la hora de jugar, si tiene que colgarse como mono de alguno de nosotros para ganar, lo hace sin problema. La competencia dio inicio, el equipo que llega primero gana y el perdedor paga el restaurante para el almuerzo de todos.
Mi madre indica la partida así que iniciamos la carrera. Suk es el más rápido y Xio le sigue a la par. Pero de repente, Minho la empuja al agua... ¡Uh! Amigo eso no debiste hacerlo. La ayudo a trepar y corre detrás de él como una fiera. Choi llega a mi lado en ese momento y nos quedamos parados, al mismo tiempo que se nos suma Mun y observamos.
—Esto, va a estar bueno, ¡qué bien que tengo la cámara! —Me reí esperando que ella lo alcanzara.
—¡¡Uuhh!! —Los tres decimos al unísono—. Eso debió hasta doler... —agrego entre carcajadas.
Xiomara literalmente toma carrera y taclea a Minho tirándolo al agua, cayendo ella también. Luego que calmo mi ataque de risa, salgo disparado, debemos llegar primero. Al mirar donde están mis compañeros, caigo en cuenta de que todos están mirando la escena de los dos gruñones, retorcidos de risa. Suk, Ery y Daek están a nada de llegar y HoChoi con Suemmy, siendo contrarios, también.
Gana el equipo que llegue completo primero. JungSuk y DaekHo llegaron y ayudan a Erika, al igual que HoChoi. Xiomara sale como un resorte del agua y ya casi llega, así que solo falto yo, pero mis tres contrincantes no me lo dejaran tan fácil, así que se encargan de empujarme cada vez que pueden.
Xiomara vuelve para ayudarme, yo me había alejado bastante de los dos mayores, pero Mou se me adelantó. Me tranco en una parte que es un inflable casi cerrado que hay que trepar y ya estoy muy cansado. Ella intenta ayudarme y una vez más y caemos los dos. Para mi mala suerte, o buena, vuelvo a quedar sobre ella.
—Parece que se te está haciendo habitual esto de caer sobre mi cuerpo —murmura con gracia, a mí no me hace ni un poquito, solo muero por darle un beso.
—No puedo —susurro mirándola a los ojos.
—¿Qué? No balbucees que no te entiendo.
—Perdón, necesito saber cómo es. —No sé ni qué expresión tiene, solo me zambullo en su boca. Esa deliciosa y llamativa boca.