No lo puedo creer, precisamente anoche veía las noticias sobre su ruptura y el engaño de su novia y hoy me encuentro que me he acostado con él, con el magnate más codiciado del país. Con razón cuando lo vi llegar me parecía tan conocido pero como estaba ebría no lo recordaba.
Ay no, ¿que voy hacer?.
-¿Señorita está bien?, ¿quiere que llame al joven?.
-No, no, no.-Dije rápidamente.
Tome las pastillas, las trague y bebí un sorbo de agua. Asustada, busque mis zapatos pero no encontraba mi ropa, ¿como me iré?.
-Señorita tenga, aquí hay unas prendas de la hermana del joven Luke. Es igual de delgada que usted así que le quedara perfecto.
-No puedo aceptar.-Estaba nerviosa.
-No tiene elección o tendrá que irse con la camisa del joven, hablando de eso. Llegará en unos minutos más.
-Y, no, no me puede ver. Ay no. Gracias por todo Magnolia.
Lo único que tome de las cosas que ella había traido eran unas zapatillas blancas y un abrigo que me puse encima de esta camisa que traía su aroma impregnado.
Torpemente tome mi bolso, mi celular, recogí mi cabello en una coleta. Le doy un abrazo rápido a la Señora Magnolia y salgo corriendo.
‐¡Señorita, señorita!-Gritaba magnolia.
Ignore su llamado y baje corriendo las escaleras, no, nadie podía verme en estas condiciones menos el tal Luke Hughes, que vergüenza siento.
Llegue a la salida y a un par de pasos veo un lujoso auto n***o, mi corazón se acelera y justamente a su lado pasa un taxi, levanto mi mano y este se detiene. Alcanzo a ver a un elegante hombre bajarse del otro auto. Me subo.
LUKE HUGHES
Había tenido una noche inolvidable. No recordaba cuando fue la última vez que disfrute y reí tanto la inocencia de esta chica me cautivo, tiene algo que la hace ser especial.
Ni siquiera Mía lo consiguió. Hasta hace una semana pensaba que estaba enamorado de ella y la verdad es que solo ha sido diversión y más que ello, sufrimiento. Mía no podría hacerme feliz, era una mujer excentrica y superficial, nl necesito eso. En cambio está muchacha me agradaba lo cual es extraño en mi, no suelo estar comodo con una chica tan rápido.
Fue la noche más alocada y excitante. Después de enterarme que Mía mantenía una relación a escondidas con otro sujeto, ya no me importaba nada ni menos ella.
Me apresure en resolver los asuntos de la compañía, resultaba que el fotografo que teníamos fue despedido por acoso s****l a otra chica de la empresa, era mucho por lidiar y la compañía de esta joven me caería bien.
Al llegar veo de lejos precisamente a Agatha, ¿así se llamaba?, se ve asustada, horrorizada. Un minuto, ¿se va con mi camisa puesta?. Me bajo para lograr alcanzarla.
-¡Hey, hey!, ¡espera!
Me acerque pero el taxi arranco, voy de regreso para seguirla pero uno de mis guardespaldas aparece y me detiene.
-¿Que pasa hombre?
-Jefe es su novia.
-¿Que quiere ahora?-Mientras miro el taxi irse.
-Dice que necesita urgente hablar con usted.
-Dile que no me busque nunca más, que ya se todo sobre su compromiso y su engaño. Y que en estos días le llevaran las porquerías que dejo aquí en mi casa.
-Perdón la intromisión,¿pero que no se casarían?.
-Hombre, sabes como soy yo. Mía no es la clase de mujer por la cual yo abandonaría mi soltería.
-Muy bien dicho Jefe.
-Lo otro, ¿vieron a la chica que llego anoche conmigo?.
-Si, me va a perdonar. Pero que mujer más bella encontró.
-Bueno si. Pero el punto es, ¿saben como se llama?.
-Eh no jefe. Desperto hace una media hora, Magnolia intento ayudarla pero estaba asustada.
-Mierda.-espete.- Necesito que busquen todo acerca de ella, como se llama, donde vive, si esta casada.
-¿Se intereso en ella?.
-No. Se llevó mi camisa favorita.
-Jefe. Siendo tan billonario, ¿realmente le importa la camisa?.
-Si y no seas tan intruso. Haz lo que te pido. Quiero todo sobre ella y rápido.
-Si señor.
Entre molesto al departamento. No podía ser que teniendo tantos trabajadores en mi casa, ninguno la pudiera retener. Aparte se había llevado mi camisa favorita.
Al entrar al departamento, voy directo a mi habitación y en el suelo estaba el vestido que traía anoche y sus zapatos, me agacho para ver y ¡bingo!, se le cayó su billetera. La tomo y reviso.
Se llama Agatha Harper Clark, es fotografa, y tiene a penas veinte dolares, de profesión es Diseñadora de artes y moda. Interesante, ya sé como hacer que se acerque a mi.
Llame a mi secretaria para que pudiera reclutar a Agatha y ofrecer un puesto de trabajo con un sueldo llamativo de mil trecientos dolares.
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Agatha
Al llegar a casa busco en mi bolso para pagar el taxi y me percato que no esta mi billetera...mierda. Marque a mi mamá y ella bajo para pagar.
Exausta entre a la casa y mi mamá me mira fijamente.
-¿Y tu ropa hija?
Me senté en el sillón y lance mi bolso. Ay no.
-Mamá.
-Agatha dime la verdad.
-¿Tu conoces a un tal Luke Hughes?-Le pregunte.
-Todo el país lo conoce, ¿porque?
-¿Quién es él?.
-Ese chico es dueño de una torre empresarial en donde en cada piso hay un área diferente, abogados, arquitectos, fotografos, empresarios, ingenieros. Sus compañías son poderosas, es un magnate billonario, el sueño de toda jovencita.
-¿Tan así?.-Cubrí mi rostro.
-Eh si, es el hombre ideal según la farandula nacional, ¿por que?.
-Ay mamá.-Respire hondo.
-Agatha Harper, ¿que está pasando?. -Se cruza de brazos.
1....2....3.....estoy lista para contarle la verdad a mi mamá.
-Agatha estoy esperando.-Estaba impaciente.
-Mami, ¿me perdonarías si hice algo malo?.
-Ya por favor Agatha dime la verdad, que esta sucediendo y porque preguntas por él.
-Es que....Me acoste con él.
-¿Qué?, ¿estuviste en la misma cama que el gran Luke Hughes?. ¡Menuda zorra suertuda!.-Aparece mi hermana emocionada.
-¡Tiff!.-Mamá la reprende.
-¿Tuviste relaciones con Luke Hughes?
-Si mamá.