Esa fue la respuesta que él esperaba, porque inmediatamente salimos de aquel bar, nuestros dedos estaban entrelazados, avanzamos juntos.
Desde lejos una luz destellante se reflejo, cubrí mi rostro. Luke abre la puerta de un vehículo, me subo y cierra la puerta, sentandose en la parte de atrás conmigo, ¿quién era él?, tenía chofer personal.
En el trayecto seguíamos de la mano y su calor me recorría hasta el último mechón de mi cabello.
El auto se detiene y me ayuda a bajar, entramos a un grotesco edificio, el ascensor sube...honestamente no sé a que piso ibamos. Que tonta, me reía.
Al entrar, habla con unos hombres vestidos de n***o los cuales salen y cierran la puerta. Lo miro sin entender mucho.
-¿Algo para beber?.
-Uhm bueno
Él se va hasta la barra que tenía a un costado de la inmensa sala principal que tiene, me acerco y me siento mirandolo atentamente. Saca un par de botellas y me prepara un trago de colores. Me lo entrega y bueno, ya que, estamos aquí así que me lo bebo.
Coloca un poco de música y seguimos bebiendo varios shots hasta que ya mi cuerpo no soporta más alcohol y me mareo. Él me sostiene, me acerca delicadamente a su cuerpo, nuestras miradas se unen y lo vuelvo a besar.
Era hechizante probar sus labios, adictivo. Tenía un no sé que, que me provocaba devorar su boca. Un fuerte oleaje de calor recorre cada parte de mi cuerpo y al parecer él también lo siente.
Agarra mis muslos y me sube encima de él, rayos que excitante. Continuamos besandonos hasta que entramos a una habitación, me sienta en el borde de una gran cama y se quita la camisa. Su mirada era de lujuria, deseo.
Wow....tiene un torso imposible de describir, este hombre estaba tallado por los mismos Dioses, mi sed de deseo era fuerte. Torpemente me levanto y toco su pecho y él sonríe.
-¿Nunca habías visto algo así?.
-Nunca en mi vida.-Reconocí.
-¿Ningún novio?.-Muerde su labio.
-Lo único marcado que tiene marcado en su piel es la billetera. -Me reí.
-Eres muy agradable y hermosa.-Me besa apasionadamente.
Con sus manos habiles me quita el vestido sacandolo por arriba de mi cabeza, en un intento me quito los tacones y él se me acerca, puedo sentir su perfume a bergamota y pimienta emanando de su piel, desabrocha mi sostén y estos caen al suelo.
Me empuja y caigo a la cama, me arrastro para poder estar comoda, él se sube sin dejar de verme a los ojos, era excitante esta aura caliente que nos embargaba. Besa mi cuello, separo mis piernas y siento que con la punta de sus dedos va quitando mis bragas hasta quedar completamente desnuda y a merced de un desconocido.
Cada vez que sus manos tocaban mi piel era como estar en otro planeta, deja de besarme y lentamente introduce un dedo en mi zona femenina.
-¡Ah!-Gimo y apreto las sábanas.
-Vaya, estas muy húmeda. Eso me encanta.-Chupa mi vientre y lo lame.
-Uhhmm .-Cerré mis ojos del placer.
Veo que se lleva los dedos a su boca, este hombre si que sabís como complacer y enloquecer a una mujer en la cama y hoy soy la afortunada.
Se acomoda y va directo a mis labios, me besa y en simultaneo siento cuando entra en mi, vuelvo apretar las sabanas con ambas manos. Su m*****o era bastante grande que al principio sentí algo incomodo pero al final mi cuerpo se adapto al suyo y ya era una bomba explosiva.
Entraba y salía rapidamente, ponía sus manos sobre mis pechos y los acariciaba, se agachaba y succionaba mis pezones, era un maldito semental en la cama. Gemía a mas no poder, hasta que siento que llega mi momento de acabar, mi espalda se arquea y gimo fuerte, liberando el extasis total.
Él continúa unos segundos más y con sus manos aprieta mi cadera y hace su cabeza hacía atrás, botando todo en mi.
Uuuuff, con la respiración entre cortada el cansancio y el alcohol me comenzaban adormecer......
Uuhhmm bostezo y estiro mis brazos, rasco mis ojos y oh que terrible me duele la cabeza.
No recuerdo que paso anoche, solo que estaba bebiendo unas copas con un chico muy guapo y compartimos un par de besos. Busco mi celular al revisar me fijo que tengo muchisimas llamadas de mis papás y del farsante de Elías, inmediatamente llamo a mi mamá.
-Dios santo Agatha, ¿donde estás?-Su voz era de preocupación.
-Tranquila estoy bien.
-Voy a tener que hablar con Elías, se suponía que era una cena y mira, no volviste.
-Mamá, con Elías terminamos.
-¿Como?, ¿porque?.
-Según sus padres lo están obligando a que se case con otra. Estará un año con esa mujer misteriosa y se divorciara.
-¿Qué?, ¿Pero que le pasa a Elías?.
-No lo sé, me ofrecio que fueramos amantes. Le he dicho que no y que nuestra relación terminaba.
-Siempre me pareció tan extraño ese chico, ¿y tu como estás?.
-Mal, no me lo esperaba. Pero no puedo andar por la vida llorando por un bastardo mentiroso.
-Mi pequeña dulzura, ¿entonces en donde estás?.
-Eh.-comence a mirar a mi alrededor, no sé donde estoy, ¿que le digo?.
-¿Hija?.-Insiste.
-Eh este donde una amiga de la universidad.-Mentí.
-¿Con tu Leonor?.
-Sip, con ella. Mami te voy a colgar porque iré a casa.
-Bien hija, cuidado al regreso. Te amo y se valiente.-Me cuelga la llamada.
Me levanto de esta gigantesca cama, oh mi cabeza da vueltas y vueltas, ¿donde estoy?, ¿y mi ropa?, ¿porque traigo puesta una camisa negra masculina?.
Sigo mirando hasta que la puerta se abre y entra una señora aproximadamente de unos cincuenta años. Alegremente deja una bandeja con comida y pastillas.
-Buenos días señorita, mi nombre es Magnolia.
-Hola, ¿donde estoy?.
-Está en el edificio del Señor Hughes.
-¿Que?.-Dije sorprendida.
-Si y él me pidió que lo disculpara, tuvo que resolver unos asuntos en la oficina muy temprano.
-¿Que?.-Repetí.
-¿Todo bien señorita?.-Me mira preocupada.
-Hughes...¿Luke Hughes?.
-Si,¿que otro Hughes más?.-Se ríe.
Oh no....¿Me acoste con Luke Hughes?.