-¿Qué?.-Lo mire y sin poder creer lo que me acababa de ofrecer.
-Si bebé, seamos amantes hasta que este matrimonio acabe.
-Eres un imbecil. No me busques nunca más. -Lo empuje.
Finalmente me solte de su agarré, corrí un par de cuadras hasta perderlo de vista. Al mirar hacia atrás no habían rastros de Elías.
Era la decepción más grande que alguna vez tuve que vivir. Sumergida en estos pensamientos estúpidos entre a un bar, necesitaba desahogar esta pena que me consumía.
Me senté en los asientos cerca a la barra y en las noticias hablaban de un tal Luke y su novia.
*¡Último momento!, la adinerada y sexy Mia Roberts fue descubierta por nuestros paparazzis a la salida de un exclusivo hotel en grecia acompañada de un apuesto joven. Quien sería su nuevo amante, recuerden que la joven Roberts está apunto de casarse con el excentrico billonario Luke Hughes, uno de los hombres mas guapos del país. Intentamos localizarlo pero fue imposible, sin embargo fuentes cercanas nos indican que el Sr Hughes habría decidido en poner punto final a su relación. *
Seguían hablando y mostrando fotografias...Pobre hombre, engañado por su novia pensé.
El bartender trajo unos cuantos shots de tequila, vino, vodka etc. Ya estaba relajada a causa del alcohol.
De repente un hombre se sienta a mi lado.
-Hola..-Me dice aquel hombre.
-Hola.-Respondí.
-¿Estás sola?.
-Sip.
-Al parecer has bebido mucho. -Se ríe.
-Solo un poquito.-Hice el gesto con mis dedos.
-¿Y como te llamas?.
-Soy gata...ay perdón Agatha.-Me reí.
-Tienes un lindo nombre, soy Luke.
-Lindo nombre para un chico tan guapo..-Sonreí.
-Me agradas, ¿te molestaría si te invito a unos tragos y seguimos conversando?.
Uhm este chico me parece un tanto familiar, no sé donde le he visto. Pero el condenado es bastante guapo, sexy, ardiente....uuufff con él a mi lado olvidaría a la basura de Luke, soy una perra despechada pensé mientras me reía sola.
-Pero claro que si Luke. -Le sonreí.
Me devuelve la sonrisa y empezamos a beber juntos. Ya he perdido la cuenta de cuantos tragos llevo, pero él se ve relajado y alegre, a pesar de tener un aspecto melancolico a ratos.
Siento vibrar mi celular y con la vista un tanto borrosa deslizo y respondo.
-Dígame.-Me reí.
-¿Donde estás bebé?.-Era Elías.
-Aaahhh, eres tu pedazo de mierda.
-¿Estás borracha?.
-Un poquito.-Aleje el celular y hable.- Es el infeliz de mi novio, bueno ex.
-Agatha por favor, ¿donde estás?.
-Que te importa. Total ya no somos nada.
-Agatha ya te he dicho que es solo por un año y te ofrecí seguir juntos.
-Si claro, pero como amantes y yo no soy segunda opción de ningún infeliz. ¿Sabes que?, eres un desgraciado.
-Ya suficiente, el alcohol te está haciendo decir cosas que no sientes.
-¿Que sabes tu lo que siento?, estuve cinco años contigo y siempre te avergonzabas de mi, me humillaron los estirados de tu familia y puede que yo sea pobre. Pero soy mucha mujer para ti y tu familia no me merece. Dejame en paz.
-Hablas por culpa del alcohol bebé. Entiendeme.
-Ya dejame, aparte tengo excelente compañía y saliendo de aquí me iré a follar con el primero que se me cruce.-me reí.
-¿Qué?-Grito Elías.
-Adiós bebé.-Me burle y corte la llamada.
Me sentía relajada, probablemente al amanecer ese sentimiento sería el contrario pero disfrutaré el momento lo que tenga que durar.
Apague el celular y lo lance en el bolso. Me levante con dificultad de la silla. Casi tropiezo pero el chico que me acompañaba se levanta y me sostiene.
-Gracias.-Le dije.
-¿Donde vas?.
-Quiero bailar, ¿vamos?-Lo miro.
-No es de mi agrado bailar, si quieres puedes ir y te espero aquí.
-Bien. Nos vemos.-Bese su mejilla.
Casi a tropiezos llego a la pista de baile y en un absoluto desenfreno me muevo al ritmo de la música. No sé que estoy haciendo pero los hombres me miran extraño como miradas a punto de devorarme. Me reía a carcajadas, cuando siento unas manos que me toman firme por las caderas, mire y era un tipo alto, un tanto guapo quién me apretaba hacia su cuerpo...este no era el amigo que tenía en la barra.
Con cada movimiento me apretaba más fuerte, me da vuelta y mi trasero rozaba contra la erección de aquel hombre, me sentí incomoda y asqueada. Intente safarme de su agarre pero no lo conseguía.
-Ya sueltame.-Empece a empujar.
-Sabes que quieres esto, estás buscando como una zorra desesperada que te follen.-Dijo en mi oreja.
-¡Que me sueltes!.-Grite y lo abofetee.
-¡Hey sueltala!.-Grita otro hombre.
-Se, señor Luke.-Aclara su garganta y me libera..-No sabía que ella venía con usted.
-Largate ya y aprende a respetar cuando una mujer dice que no. -Empuña la mano .
-Si, si. Perdoneme.
Lo veo escabullirse rápidamente, ¿porque le temian?, mi amigo Luke el simpatico ya no lucía relajado, estaba molesto.
Para suavizar la situación tome sus manos y lo lleve a bailar conmigo.
-No me gusta bailar.-Dice él.
-Vamos por favor, estamos borrachos y divirtiendonos. -Le sonreí.
-Bien.-Pone sus manos en mi cintura.
Bailamos por unos momentos cuando una de las tantas canciones era "Call out my name", de The weeknd.
El ritmo de nuestros cuerpos desciende, pero empiezo a sentir como un calor exquisito recorre cada fibra de mi piel.
Él me acerca suavemente, levanto la mirada y perdiendo el control de mi, tomo con ambas manos su rostro y lo beso.
Pensaba que él se negaría pero accede y nos fundimos en un exquisito, placentero y exquitante beso. Sus manos bajan hasta mis muslos, apretandome suavemente....wow.
Con el pecho agitado y la respiración entre cortada me separé unos segundos para tomar una bocanada de oxigeno...este hombre era inquietantemente ardiente, vaya que si.
En menos de dos horas había logrado miles de cosas que el manipulado Elías jamás podría.
-Lo siento. Espero no a ver abusado de tu confianza.-Dice timidamente.
-No hay nada que perdonar, somos dos borrachos en un bar.-Esboce una sonrisa.
Lo veo y siento un fuerte impulso...me avalanzo sobre él y lo beso, ya que. A contar de ese día yo estaba soltera y no le rendía cuentas a nadie, era una mujer que vino a desahogar sus penas y si este hombre me ayudaba aunque fuera por esta noche....aprovecharía cada segundo.
Él me vuelve apretar contra su cuerpo y mi parte intima siente como su m*****o estaba erecto....Lo había excitado y me sentía complacida por ello. Seguimos besandonos desenfrenados como dos desesperados por la carne del otro.
Se separá un poco de mi y su mirada era penetrante...estaba jodidamente excitado, su rostro lo delataba.
-¿Continuemos esto en mi departamento?.-Me mira fijamente.
-Si. -Asentí.