Sin Elección

2224 Words
La primer cita que acepté fue la de los seres mágicos, Erik era su nombre y algo me decía que el chico no quería nada de esto al igual que yo. Lo recibí en la puerta, él llegó dos horas más tarde de lo acordado. Parecía un niño era delgado pero bien formado tenía ojos azul cielo y cabello color rubio casi como hilos de oro. -Hola, llegas tarde -le dije de manera grosera -Lo se y lo lamento, ya es tarde si lo deseas podemos tener la cita en otro momento. -No, adelante acabemos con esto de una buena ves. - le dije guiándolo al patio trasero y al pasar por la cocina pedí que nos llevarán té y algo para comer. -Toma asiento -dije señalando una silla delante de la mía. -Vale se lo que parece esto... -¿De que hablas? - Parece que no quiero tener citas contigo, pero como podría si estoy enamorado de alguien más, pero es mi deber estar aquí y tratar de enamorarte. -Cosa que nunca lograrás porque yo también estoy enamorada de alguien más. - le dije mirando mi taza de té - Eso lo se, Charlie me lo contó todo, ¿Aún no me recuerdas? - No aún no recuerdo todo pero... ¿Nos conocemos? -Siempre fuimos los mejores amigos incluso antes de Charlie y John y ... - ¿Y? -De Max - dijo susurrando. - ¿De Max? - Al parecer no te cuentan todo en esta casa tal como dijo Charlie, antes de que conocieras a John tu ya estabas comprometida con Max, no eran la relación más perfecta pero se veían felices, siempre me contaste todo y entonces un día tu madre enfermó y se acordó que tenías que cumplir tu deber como ahora, y en las citas los conociste a John como pareja, ya que antes lo veías como un hermano lo comensaste a ver con ojos de amor y lo elegiste a él. - Ahora entiendo porque tantos celos hacia Max - dije para mí. - Así es, y debido a que tu madre mejoró se canceló todo este asunto, pero parece que de nuevo ah enfermado. ¿No te ah dicho nada? -No... No nos hablamos. -Buenos y que piensas al respecto. -Es demaciada información, pero te agradezco, eres el único que ah querido darmela, aunque fuese solo para salvarte a ti... -No lo veas así Gis sería un honor ser tu esposo, pero eres mi mejor amiga, no podría -dijo en un suspiro. -Te creo - dije tomando su mano y pasamos el resto de la tarde ahí sentados platicando de historias del pasado. -Sí no te molesta, ¿Rechazarias mi propuesta? - me dijo ya cuando estaba a punto de marcharse. - Claro - le sonreí y le dije con voz firme - yo rechazo tu propuesta de otra cita más y de matrimonio, yo siento que no somos la pareja ideal eres libre de irte - le guiñe un ojo -Bueno y después de todo ¿Seguimos siendo amigos? -Aunque no te recuerde, podríamos intentarlo - le dije dándole una sonrisa. -Me parece bien, podría venir mañana a seguir hablando para ayudarte a recordar. -Mañana no puedo, tengo la cita con John. -De acuerdo - me dijo haciéndome una mirada pícara -No es lo que piensas - me solté a carcajadas - Es solo que quise dejar a Charlie para el final, ya sabes "lo mejor para el final" -Ah ya entendí - él también se soltó a reír - Bueno creo que ya me tengo que ir ¿Espero tu llamada? -Claro - nos despedimos con un abrazo y se marchó. Me acosté sobre el pasto húmedo para observar las estrellas que apenas comenzaban a salir y cerré los ojos, estaba tan agobiada por todo aquello era mucha responsabilidad para alguien que no entendía ni en qué se estaba metiendo. -Asi que lo mejor para el final ¿Eh? - Charlie me hizo levantarme de golpe del piso no se cuánto estuve ahí pero ya estaba muy oscuro. -No puede ser, me asustaste - le grité algo molesta. -¿John? ¿Es el siguiente? -dijo mientras se sentaba detrás mío para reclinarme sobre su pecho, podía escuchar su respiración. -¿Querías ser tú el siguiente? - dije decepcionada por su expresión, creí que eso lo haría feliz, el hecho de que no fuera Max antes que él. -No es eso, quisiera que no hubiera nadie más. -¿Pero? -Mi padre quiere que me retire, quiere que rechaze nuestra cita y a John le está pidiendo lo mismo. -¿Lo harán? - dije espantada, ya era demasiado como para casarme con un desconocido. -Eso jamás o por lo menos yo no, ya hemos pasado por suficientes dificultades como para rendirme así como así. -¿Qué pasará? -Tu no te preocupes Giselle, todo esta bajo control, yo no me separare de ti jamás. Cambiando el tema ¿Tienes hambre? -Un poco sí. -Bien vamos a que cenes algo, mañana tienes un largo día. - dijo sonriéndome pero yo sabia que esa sonrisa era falsa, detrás de ella me escondía algo... Cenamos juntos y como era costumbre nos fuimos a dormir, no habíamos tenido intimidad para evitar que nos descubrieran, ya que había demasiados ojos por todas partes, y para variar al despertar él ya no estaba y en su lugar estaban todas las empleadas ayudándome a vestirme, debo decir que extrañaba mi ropa comoda y mi libre albedrío, me sentía como una muñeca a la que se le escogían los accesorios, el vestuario, el maquillaje, el peinado y al parecer el esposo. Me vistieron con un vestido corto de color azul rey y unas sandalias con tiras, un bolso de flores rojas y mi cabello estaba peinado con hondas en media coleta. Bajé y desayuné, estaba un poco más animada que ayer hoy me tocaba una cita con alguien familiar. Era medio día y escuché llamar a la puerta me apresure para poder salir de ahí cuánto antes, eran muchas miradas juzgandome. Ya que no estaba bien visto que durmiera con alguien y saliera con alguien más y era comprensible, pero sería mejor que se guardarán sus comentarios que a murmullos se escuchaban por toda la casa. Abrí la puerta y ¡Oh no! ¡No podía ser esto posible! Estaba ahí de pie frente a mi, tan perfecto, tan sensual, tan ¿Que estoy diciendo? -¿Max? - me salió en un gritó, me temblaban las piernas y estaba sudando como loca, no estaba lista para esto y mucho menos al darme cuenta que detrás de el venían cinco hombres armados. -Buen día, pareces sorprendida - dijo burlándose de mi expresión. -Claramente, hoy no te concedí tu cita, así que contigo saldré mañana -trate de cerrar la puerta, pero su pie se interpuso para que yo pudiera lograrlo. -Ni siquiera vas a dejar que me expliqué el porque estoy aquí... - dijo aún detrás de la puerta. -Bien - no quería, no podía y mucho menos después de lo que me había dicho Erik ayer, pero sabía que no dejaría de insistir y terminé por abrirle la puerta. - Adelante explícame -Lo único que se es que John me llamó en la madrugada para avisar que no podría venir, quería intercambiar días o algo así, y aquí me tienes. -Bien y ¿Qué tienes planeado? -Vamos, limitate a seguirme - me dijo cómo siempre con su tono autoritario. Tomé mi bolso y camine detrás de el para alcanzarlo era tan alto que simplemente tuvo que dar dos pasos desde el porche de la casa hasta el auto, venía en una camioneta negra parecía estar blindada. Me apresure a subir, el ya me esperaba con la puerta abierta, pero para mi sorpresa él ni siquiera subió a mi lado, cerro la puerta de mi lado y el subió al frente de copiloto. Sí que sería un laaaargoooo día. Me llevo a una boutique y me dijo que eligiera todo que más me gustará, sinceramente nunca me han gustado las cosas caras así y no tome nada, además de que parecía un día de compras y no una cita. -¿No te gusto nada? Podemos ir a más tiendas. -No me interesa nada de esto solo quiero terminar con la maldita cita para irme a mi casa - dije molesta. -¿Eso quieres? - me dijo entre dientes, muy furioso, su expresión se veía sombría y daba miedo - Bien, vamos. Me tomó de la muñeca y me llevo a rastras de nuevo al coche, para llegar a un restaurante de lujo y al llegar me bajo de la misma manera. -Me estás lastimando - le grité y trate de safarme pero fue imposible y solo me miró por encima de su hombro, pude notar una sonrisa perturbadora que me causo escalofríos, parecía divertirse. Entramos al restaurante y me sentó en una silla frente a la suya y pidió por ambos, en todo el día había estado pegado al celular, haciendo llamadas o respondiendo mensajes. -Sí no tenías tiempo, no debiste venir - le dije mientras masajeaba mi mano que había dejado marcada por su fuerte agarre. -Yo nunca tengo tiempo, pero es mi obligación. -Puede haber llamado a... - ni siquiera me dejó terminar de hablar. -¿Charlie? Por lo que entendí él está fuera del juego ¿No? -Aún no - le susurré -Veremos Terminamos de comer y seguimos ahí sentados como por media hora más en lo que "terminaba pendientes" o eso dijo. -Vamos por un trago - me dijo apenas terminó una llamada. -Yo no bebo, además son las seis, es muy temprano ¿no? - pensé que ya me llevaría a mi casa pero al parecer aún no terminaba el día. -Vamos te divertirás - y así como antes me llevo a rastras. Ni siquiera tuvimos que ir en auto a un par de calles estaba un lugar "Luxury" era su nombre. Había unos sillones de piel el forma de media luna con una mesa en medio. Nos sentamos y se acercó un mesero. -¿Lo de siempre señor? - el solo asintió en respuesta. -Yo quiero un agua mineral. - le dije al mesero. -Por supuesto señorita. Regreso el mesero con una botella, que parecía ser whiskey, un vaso con hielo y las puso sobre la mesa, y claro también trajo mi vaso de agua. A los cinco minutos llegaron unas cuatro chicas con los vestidos más cortos que jamás imaginé y literal me pasaron por encima para sentarse dos de cada lado de Max, mientras lo tocaba por todas partes, le besaban el cuello y los labios. Estaba tan furiosa porque el me miraba extraciado parecía que le daba placer mi molestia o eso era lo que quería molestarme. Me levanté y salí de ahí llorando de enojo. -¿Charlie? contesta por favor -dije a mi celular al escuchar el buzón. John eres un maldito como me pudiste dejar sola hoy con él, jamás te lo perdonaré - escribí en un mensaje del cual no obtuve respuesta. Y llame a Erik el cual llegó enseguida por mi y me llevo a casa, estaba muy alterada, no sabía nada de Charlie, ni de John y estaba aún más molesta con Max. -Es un idiota - le grité a Erik - como no me lo advertiste, me pude haber negado a la cita. -Te dije que no eran una pareja perfecta. -Pero dijiste que nos veíamos felices. -Gis debes entender que cambiaste, todos cambiamos cuando desapareciste, seguimos con nuestra vida como pudimos tu eras parte importante para nosotros y el está herido lo dejaste por John recuerdas. -No puedes defenderlo - le grité. -No lo hago solo digo que tiene sus razones. -Pudo haberse negado si tan herido se sentía. -No, no podía -dijo agachando la mirada - Obligaciones -Obligaciones - repetí en voz baja . -Me tengo que ir pero... ¿Estarás bien? - asentí Erik se fue y yo llamé por lo menos quince veces más a Charlie y a John y aún sin respuesta, llegaron las empleadas a desvestirme y me di un baño antes de irme a dormir. Pero no pude, estuve más de dos horas dando vueltas en la cama hasta que me rendí. Salí al balcón a tomar aire fresco y me senté en una de las sillas cubiertas por agua de lluvia y ahí me quedé toda la noche, fue hasta que aparecieron los primeros rayos de luz que me di cuenta y también porque las empleadas ya me buscaban para vestirme. -Señorita, se va a resfriar - gritó una. -Shh...guarda silencio ¿Quieres? -¿Se encuentra bien? -Me siento mal, pide que cancelen la cita que tenía hoy por favor. -dije aún sentada afuera. - Veré que se puede hacer señorita y le traeré un poco de té. Escuché la puerta abrirse de nuevo y yo no me moví ni un centímetro, esperaba que entrará Lidia, una de las chicas encargadas de mi. Pero en su lugar era Max de nuevo, está ves no llevaba uno de sus trajes lujosos que usaba siempre está ves llevaba un pants deportivo y una camiseta demasiado ajustada a su cuerpo con una sudadera encima.
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