Pasaron algunas semanas.
No eh tenido novedades de mi hermano. Si está esperando que YO lo llamé para disculparme o algo, más le vale estar esperando sentado porque no pienso disculparme.
Por otro lado, Rose se la pasa frustrada, ya que mi padre la vuelve loca en el trabajo. Le dije que hablaría con él para que la deje tranquila, pero ella no quiere; es más, amenazó con despellejarme vivo si llegaba a mencionar algo.
Y como si no fuera poco, no podemos sacarnos de encima al rubio imbécil de Ian Archibald. Solo porque Rose fue amable con el no significa que se nos puede pegar como una sanguijuela.
Rose dice que le agrada. Aún me cuesta creerlo, seguro lo dice porque quiere ser amable.
*********
Otra mañana en la que llego al colegio y me dirijo al casillero de mi mejor amiga.
Siento que me empieza a hervir la sangre cuando la veo hablando con el rubio imbécil.
Me acerco a ellos. Estaba por decirle un insulto al intruso, cuando veo la cara demacrada de mi amiga.
- Por Dios Rose, ¿qué te ha pasado en la cara? - pregunto preocupado.
Tenía sus ojos con unas ojeras bastante importantes.
- Gracias Patrick - dice sarcástica.
- Lo siento.
- Me eh quedado hasta tarde estudiando, ya que en el trabajo no puedo hacerlo.
- Ni se porque lo sigues haciendo.
- Porque necesito la carta de recomendación de tu padre.
- Se está aprovechando de ti. - digo molesto.
- No, no lo hace - miente.
- Hay veces en las que eres demasiado buena.
- ¿A veces?
- Si, admite que eres algo atropellante de vez en cuando. Me extraña que no lo hayas mandado a la mierda, ya que la paciencia no es una de tus virtudes.
- Gracias por tu apoyo amigo.
- Solo digo....
- Pues dilo, pero mantenlo en tu cabecita.
- Que mal humor.
- Dormí dos horas y todo por un examen que voy a reprobar de todos modos.
- Si quieres te paso las respuestas.
- No me fío de tus conocimientos.
- Me refería al machete*
*(Papel pequeño con apuntes que los estudiantes llevan oculto para usar disimuladamente en los exámenes.)
- No haré trampa.
- Entonces acepta tu destino... Reprobar... Chan, Chan, Chan - digo dramáticamente haciendo que toco el piano.
20 minutos después.
Estábamos sentados en nuestros pupitres.
Rose, quien se sienta a mi lado, no dejaba de cabecear, por lo que cada dos minutos tenía que patearla para que despertará.
La profesora estaba hablando.
- .......... Por lo que eh decidido no tomar el examen, y en su lugar hacer que hagan un trabajo grupal.
Mi querida amiga levanta la cabeza rápidamente al oír eso.
- ¡Siii! - susurra victoriosa. Río para mis adentros.
- Este trabajo va a valer el 60% de la nota final y.....
Después de clases salimos para ir al comedor.
Nos sentamos en nuestra mesa de siempre.
- Iré a buscar un plato del menú ¿quieres?
- ¿Que hay?
- Creo que ensalada con hamburguesa.
- Si, gracias - dice.
Me dirijo hacia la fila para buscar la comida.
- Pat - dice una voz detrás mío.
Giro mi cabeza y veo a Derek.
- Hola amigo. - digo.
- Tengo lo que querías. - dice despacio.
- ¿Qué cosa? - pregunto confundido.
- Mejor dicho, lo que le pediste a Dan.... Algo más fuerte.
- ¿Dan te lo dio? Porque se lo vengo pidiendo hace semanas y no me quiere conseguir nada.
- No, lo conseguí por mi cuenta. También quería algo más fuerte, y escuche su conversación hace unos días atrás.
- ¿Qué es? - pregunto aún en tono despacio, mientras avanza la fila.
- LSD. - dice.
- ¿Y es seguro? - pregunto algo preocupado.
- No seas mariquita, ¿Quieres olvidarte de tus problemas o no?
- ¿Qué quieres a cambio? - pregunto.
- Quiero que me ayudes a vengarme del rubio ese cuando te lo pida.
- Prefiero no meterme.
- ¿Que? ¿Ahora que es el novio de Rose le tienes más afecto?
- ¡No es su novio! - digo irritado.
- ¿Seguro? Pasa más tiempo con el que contigo.
Miró hacia la mesa donde ella estaba sentada y la veo hablando con el rubio imbécil.
- Está bien, te ayudaré. - digo.
- Ve a mi casa por la tarde.
Después de buscar los dos menús, vuelvo a nuestra mesa. Ella seguía hablando con el intruso.
Pongo adelante de Rose la bandeja con el plato y me sienta a su lado.
- Archi hará el trabajo con nosotros. - dice haciendo referencia al intruso.
- ¿Quien? - digo con indiferencia y la vista en mi plato.
- Ian. - dice.
- ¿Quien? - digo comiendo.
- ¡Patrick! - dice enojada.
- Está bien Rose, buscaré otros compañeros - dice el imbécil parándose - Nos vemos en la empresa. - se va.
- ¿¡Qué diablos te pasa!? - grita enojada.
- Oye tranquila.
- ¿¡Por qué lo tratas así!?
- No grites Rose Elizabeth.
- No me llames con mi segundo nombre, el que está en falta eres tú.
- Rose siempre hemos sido tú y yo. Yo nunca eh querido integrar a nadie a nuestro grupo y tú ahora quieres que seamos los tres mosqueteros con ese rubio teñido.
- Primero, él es rubio natural. Y segundo es un buen chico, si tan solo te dignaras a conocerlo mejor te darías cuenta que no es como los otros idiotas que nos rodean.
- No necesitamos a nadie más.
- Nosotros no, pero puede que el si nos necesité.
- No es nuestro problema, además no somos los únicos en este colegio.
- Eres un idiota Patrick - dice enojada parándose - Yo haré el trabajo con Ian. Si cambias esa actitud te espero en mi casa por la tarde - junta sus cosas y se va del comedor.
Suspiro.
*******
- Eres idiota. - dice Derek - ¿No conoces el dicho "mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos aún más cerca"?
Era por la tarde y nos encontrábamos en su casa.
- El sentimiento de odio es más fuerte que yo. Me cuesta mucho hablar con él sin querer insultarlo cada dos palabras.
- Necesitas hacerlo si quieres conocerlo y así saber sus debilidades.
Suspiro. - ¿No hay otra forma?
- No. Además, ¿Vas a facilitarle el camino con Rose? Ella es tu chica, no puedes retirarte y dársela con moño a ese imbécil.
- Supongo que tienes razón.
- Claro que la tengo, ahora vete y recupera a tu chica. Patrick Wallace no se retira de la carrera. Repítelo.
- Patrick Wallace no se retira de la carrera.
- ¡Más fuerte! - grita.
- ¡Patrick Wallace no se retira de la carrera! - grito.
- Así es tigre. - dice. Se dirige a su armario y saca una pequeña caja de detrás. Se me acerca y me la extiende. - El LDS.
Tomo la caja y la abro. Dentro había pequeños papeles de 2x2 con dibujos animados impresos.
Lo miro extrañado.
- ¿Acaso es una broma?
- No idiota. Así se consume el LSD. Es papel secante, cada cuadradito es una dosis, que pones en tu boca. Hace efecto a la hora.
- Está bien.
- Yo te diría, que la primera vez lo hagas estando solo tu casa.
- ¿Por qué? - pregunto extrañado.
- La primera vez no suele ser muy agradable. Pero te aseguro que luego es la mejor sensación del mundo.
- Gracias Derek.
***********
Luego de lo de Derek, me dirijo a la casa de Rose.
Toco la puerta y me abre su madre.
- Hola Pat. - dice sonriente. - Pasa.
- Hola Sra. Parrish. - digo entrando - ¿Está Rose?
- Si, está arriba con el chico nuevo. Creo que están haciendo un trabajo.
- Si, a eso vengo. - digo subiendo las escaleras.
- ¿Te quedas a comer? - me pregunta.
- Claro. - digo aun subiendo.
- Pat. - me llama. La miro. - Me alegra verte.
- Gracias. - digo sonriendo.
La mamá de Rose siempre fue muy atenta y cariñosa conmigo y mis hermanos. Es como una madre para nosotros.
Voy hacia su puerta y toco, la abro y asomo mi cabeza.
- ¿Queda lugar para un integrante más? - digo
- Seríamos tres - dice seria - ¿Te parece bien? Sino puedes irte.
- Lo siento... - miro al intruso - A los dos, fui un amigo celoso e idiota.
- Dale. Entra que ya empezamos. - sonrío y entro.
Odio estar peleado con Rose, es mi mejor amiga. Y más odio que nos peleamos por un intruso que no tiene nada que ver con nosotros.
Lo miro, estaba concentrado leyendo.
No dejaré que me las quites. - pienso para mis adentros.