- ¿Podrías caminar un poco más rápido? - dice mi hermana. - ¿Podrías caminar tu un poco más lento? Estamos hace dos horas yendo de una tienda a otra. Ya no siento mis pies. - me quejo. Llevaba ambas manos llena de sus bolsas de compras. - No seas llorón, aún nos queda recorrer un piso más del shopping. - Noooo..... Janeeeeee. - me quejo. - Ya calla Patrick, o le diré a Jeff que fuiste tú quien rompió con una pelota de tenis la ventana del living. - ¿Por qué a todas las mujeres les encanta chantajearme? - Porque es la única forma en la que haces las cosas. - Claro que no. - digo. - Claro que sí. - dice imitándome con voz masculina. - Yo no hablo así. - Tu voz es más sensual. - dice una voz divertida a mi derecha. Miró hacia donde proviene la voz, y veo al rubio im

