Capítulo 9

2193 Words
NARRACIÓN POR AISHA----------------------------------- Sashiko se había aparecido ante mí y Ansley muy serio. Tomó asiento y respiró un poco. —¿Estás enojado? ¿O te pasa algo Sashiko? —le hice dos preguntas a mi amigo. —¿Por qué la curiosidad Aisha? Mejor hablemos de ti —colocó su mirada en mí. —Eh... ¿De mí? ¿Qué hay que conversar? —sentí una enorme curiosidad luego. —No lo sé. Verdaderamente no lo sé... O mejor dicho, no te entiendo Aisha. ¿Estás segura que no recuerdas lo que hiciste anoche con Alan? —mostró interés e incomodidad. —En lo absoluto. Yo no recuerdo nada —le dije la verdad, no tendría porqué mentirle. —Bien, Aisha —tomó un respiro y desvío su mirada de mí—. ¿Se van a quedar hasta más tarde? —nos preguntó luego. —Eso no lo hemos conversado —contestó Ansley—. Pero tengo hambre, y no pienso irme de aquí hambrienta —comentó luego dejando algo claro. Como en eso de las once de la mañana, Ansley y yo nos desplazamos hacia la casa. Llegamos a ver a mamá regando las plantas a esa alta hora de la mañana. Seguimos nuestro trayecto y avancé hacia mi habitación en la cual, decidí cambiarme de ropa, y tomar un reposo por algunos minutos o una hora. Como en eso de las doce del medio día, logré ver a Ansley que entraba en mi habitación. —Hay algo importante que debemos de conversar Aisha —anunció Ansley mientras caminaba hacia mí. —¿Importante? ¿Cómo qué? —realicé dos preguntas queriendo saber. Estaba mirando hacia una de las ventanas, y aparté mi mirada de aquel lugar, fijando mi visión sobre Ansley. —Aisha. Quizás no quieras hablar sobre lo que ocurrió anoche. Pero me parece que debemos de tener una plática. Obviamente después de la comida —me respondió ella, y se detuvo al lado de la cama. —Bien, Ansley. Ni modo —rodé los ojos. Iba ser difícil poder escapar de aquella plática. Sashiko en otro momento iba a hacer lo mismo. —Ven, vamos a comer la comida está lista —me informó ella. —Ok, vamos —dije. De inmediato me empecé a movilizar para abandonar la habitación. Ansley se volteó con la finalidad de abandonar la habitación. Iba transcurriendo rápido hacia afuera, mientras yo me movilizaba lentamente. Llegué a desplazarme hasta llegar hacia el comedor en donde nos ubicamos. Sólo mamá estaba allí, pero papá no estaba. Por lo tanto, extendí mis manos para servir de lo que había en la mesa. —¿Cómo la pasaron anoche? ¿Sashiko no pudo invitarme? ¿Acaso soy tan vieja como para no estar? —mamá hizo algunas preguntas y yo me reí al instante. Dejé de hacer lo que estaba haciendo, y me giré hacia mamá. —¡Pero mamá! —Ansley exclamó. Mamá al parecer quería estar presente. Seguimos conversando y comiendo. Después finalizado todo, mamá se movió para lavar los trastes, mientras que Ansley y yo nos trasladamos hacia mi habitación. Tomé asiento encima de la cama, y Ansley se estiró en ella. —Aisha, debes de tomar precauciones. Sin recordar, tuviste relaciones con Alan. Me parece que debes de tomar las pastillas del día siguiente —me dio ella una buena recomendación. Ni siquiera recordaba yo ese hecho. —Es cierto, yo lo había olvidado. —Descuida. Tengo una pastilla para ti en mi habitación. La miré sorprendida. —¿En serio? ¿De verdad? —Así es. Más tarde te la busco. Minutos después, escuché yo el móvil sonar. Deslicé mi mano y mi visión sobre él. Logré ver el nombre de Sashiko en la pantalla. —Sashiko. ¿Ocurre algo? —¿Cómo qué si ocurre algo? —Sashiko. —¿Podrías salir hoy conmigo? —¿Por qué? ¿Te duele el trasero o qué? —Nada de eso. Pon otro fecha. —Muy bien, creo que te haré caso. Hablemos después. Al siguiente día, iba directo hacia la universidad. Entrando a la facultad llegué a ver a Wilson al lado de la puerta de entrada. Seguí caminando hacia su dirección y me detuve frente a él. —¿Tan temprano? ¿No pudiste dormir? —le hice yo dos preguntas. —Por supuesto que pude dormir. Sólo que en verdad hay cosas que siento en mi vida que no encajan —respondió él dejandome algunas incógnitas. —Realmente. No te puedo entender. Me parece que no dormiste en tu casa —quise ser más precisa. —¿En realidad? ¿Crees eso? Dormí en casa, pero hay cosas que definitivamente no me dejan dormir —se expresó él siendo más claro. —Perfecto. Ahora sí estamos hablando —dejé dicho—. Cuéntame. Soy todo oídos. —¿Lo podemos conversar luego? —Está bien, Wilson. Camina. Volví a emprender mis pasos directamente hacia adentro. —Aisha. Ahora que recuerdo, ayer casi no me respondiste. ¿Qué estuviste haciendo? —Pues yo lo que hice fue... Estuve un poco ocupada. Además de que tomé demasiado. —¿Tomaste demasiado? Si tú me has dicho, que tomas moderadamente. —Lo sé, Wilson. Siempre hay una primera vez. Tomé tanto, que al día siguiente desperté desnuda sobre mi cama. —¿Desnuda Aisha? ¿Con quién? No lo puedo creer. —Con mi novio. —Ah, menos mal. Pensé que había sido con otro chico. —No, Wilson. Por suerte que no. Seguimos caminando hasta llegar hacia el aula, en la cual tomamos asiento cómodamente. Nos quedamos ahí tranquilos. Teclée mi móvil. Ansley me había enviado muchos mensajes, mientras que Sashiko estaba que hablaba poco. Me pareció verdaderamente extraño de su parte. Yo había visto a mi amigo extraño. ### Días después me cité con Sashiko, después de algunos días sin poder vernos. Sashiko se veía más animado y contento. Estábamos sentados uno frente al otro. La orden había sido por hecha por Sashiko. Lo veía comer sin pronunciar ni una sola palabra. Entonces me animé en hacer lo mismo que él. En el silencio nos quedamos comiendo hasta finalizar. —Aisha —mencionó Sashiko mi nombre. —¿Qué me cuentas? —pregunté. —¿Todavía no puedes recordar nada de nada de lo que hiciste con Alan? ¿No has sentido una sensación extraña en ti últimamente? —me hizo dos preguntas que me resultaron un poco rara, especialmente la última. —No recuerdo nada, y tu última pregunta no lo entiendo en definitiva —esa fue la respuesta que yo le di. —Voy a dar por concluida esta charla sobre ese asunto. Porqué sinceramente no voy a llegar a nada. Y cuéntame Aisha. ¿Qué tal Damian? —sonrió con picardía. Enarquée una ceja. Yo no lo podría creer, lo que él me estaba diciendo. —¿Damian? ¿Me preguntas sobre Damian? —le pregunté yo a él. —Sí, Aisha. El mismo Damián que tú y yo conocemos —contestó él. Traté de asimilar sus preguntas. Verdaderamente yo no lo esperaba. No esperaba sus respuestas. Entonces lo que hice fue seguirle la corriente de una manera educada. —Sashiko. Parece que tú has sospechado algo. Yo no quiero tener nada con Damian. Sólo que él entre veces, se desboca... —realicé una breve pausa—. En fin, creo que debemos de tener calma. —¿No piensas tener una aventura con Damian? —me preguntó él a mí. Suspiré profundo. —Sashiko, sabes muy bien de que yo no voy a hacer eso. No voy a serle infiel a Alan —le respondí dejándole claro a él. —Muy bien, mi amiga. Te voy a entender a la perfección. No puedo obligarte a nada, y ni él a ti. Pero a mí me parece algo como interesante que puedas tener una aventura con él —fue lo que dijo él al respecto. Lo miré sorprendida. Mi amigo, sí que estaba como extraño. —Ah, Sashiko. ¿No vas a reclamar o insistir? ¿Que tal sobre tu nuevo chico? —Será por el que he estado conociendo. Por ahora, todo bien. —Bien. —Aisha. Se me ocurre una idea... Lo veía pensativo. —Nos podemos ir a otro lugar, si eso es lo que quieres —di una sugerencia. —¿Irnos a desplazar a otro lugar? ¿Hacia dónde tú crees? —realizó él dos preguntas. —No sé. Tú puedes tener mejores opciones —respondí yo. —Espero no escuchar quejas de tu parte Aisha. ¿Me entiendes? Voy a llevarte a un lugar... Y no voy a querer escuchar quejarte —me dejó dicho él. —Muy bien, pienso que podemos desplazarnos hacia otro lugar. Ojalá no me vengas a asustar Sashiko, porque en sinceridad te conozco —le dejé bien en claro a él. —Hoy porque estoy con mi vibra bien en alto no pienso discutir contigo. ¿Sabes algo Aisha? Me agrada a la perfección que estés con Alan. Pero tambien me agrada Damian, él es muy buena persona —fue el comentario de de él al respecto. —Ahora estás hablando muy claro. Puedo ver tus intenciones. Al principio te noté como que no querías que me relacionara mucho con Damian. Pero al parecer ya te cae bien. No entiendo tu cambio repentino de humor —le aclaré yo a él. —Aisha. No estés lamentándote mucho. Vamos al ruedo. ¿Si? —lo veía a él levantarse de donde se encontraba. Entonces siguió con su trayecto y yo lo seguí. Nos fuimos en el auto de él. Colocó música, pero llegó un momento en que apagué lo que él tenía puesto. —¡Aisha no apagues la música! —protestó él. Rodé los ojos. Tenía música que mis oídos no lo podían soportar. Íbamos durante el transcurso del viaje en silencio. Finalmente llegamos a una casa que yo desconocía. Nos desmontamos en silencio, y emprendimos nuestros pasos hacia la casa. Observaba todo el alrededor bien ordenado. Un jardín hermoso y bien definido. Sashiko se ocupó de tocar el timbre. Una señora de edad nos abrió la puerta. Nos dio una ojeada a ambos y dejó su mirada fija en Sashiko quien era que estaba más adelantado que yo. —¿A quién buscan? ¿Quienes son ustedes? —él nos hizo dos preguntas. Aparté mi mirada de ella, y la dejé hacia una dirección determinada. —Saludos, señora. Soy Sashiko, y ella es Aisha. Quisiera saber dónde está Damian —Sashiko contestó. Al escuchar el nombre de Damian, de inmediato me asombré. Yo no me esperaba esa sorpresa de que estar en casa de Damian. Y no pensé que él pudiera vivir en mi ciudad. Damian no me lo había comentado, y no entendí porqué me lo había ocultado. —Soy abuela de Damian. Él se encuentra en la habitación. Pero pasen y siéntense que yo lo voy a buscar —ella se movilizó lentamente. Sashiko y yo nos adentramos hacia adentro. Seguimos caminando hasta la sala en donde nos acomodamos en unos de los muebles. —Sashiko, pero Damian no me había dicho de que él vivía aquí —plantée mi queja. —¿Ah? ¿No te dijo? ¿Qué extraño? ¿No? Ni yo misma entiendo su reacción —se expresó Sashiko. Por un momento debatimos ese tema, hasta que Damian había venido hacia nosotros. Nos miraba extrañado. No esperaba nuestra visita. —¿Qué les hizo a ustedes venir hasta aquí? —nos preguntó Damian mientras se aproximaba. —Primeramente fue idea mía. Quise venir a visitarte y traerte a Aisha —Sashiko le respondió. —Traerme a Aisha, Sashiko. Sabes perfectamente que Aisha tiene novio. ¿Si no lo sabe que la has traído hasta aquí? Supongo que no —Damian se expresó sobre lo que mi amigo había dicho. Damian tomó asiento, y se acomodó en un sofá. De un momento a otro sonó el móvil de Sashiko, y este se levantó de inmediato de donde se encontraba. Quedé con Damian a solas, y se movilizó de donde se encontraba. Tomó asiento a mi lado. —Para mí es un placer que estés aquí Aisha. —Para mí es una sorpresa, Damian. El silencio se apoderó de nosotros por unos segundos cortos. —Se ha tardado Sashiko. ¿Será qué ha ocurrido algo? ¿Qué opinas tú? —No lo sé Damian. De un momento a otro lo sentí colocar su cabeza en mi hombro, me sorprendió su actitud enormemente. —Tranquila Aisha, es que necesito consuelo. Y me conforma con sólo colocar mi cabeza en tu hombre. —¿Qué sucede Damian? Puedes decirme lo que sea que esté ocurriendo. Otro silencio entre nosotros. Luego se compuso apartándose de mí. —Sashiko no ha llegado. Creo que te voy a robar un beso —fue lo que dijo Damian. —No me parece oportuno, Damian —di mi opinión al respecto. —¿Qué no es oportuno? Estás en mi casa Aisha. ¿Sabes lo que significa?
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD