Jamás había estado tan frustrado en mi vida, está harto de esta situación. ¿Por qué con Charlotte nada, absolutamente nada, me sale bien? En un minuto la tengo sana y confiando en mí y en el otro frente al desgraciado de Damián, expuesta a que una desgraciada loca me la mate y dudando de mí. Y todo se lo debo a mi malcriada y problemática hermana, que no mide sus actos y me acaba de arruinar lo único que me daba paz. Sigo golpeando el saco con fuerzas hasta agotarme y ver mis manos correr la sangre. — Me imagino que estás pensando que ese saco es Damián — escuché la voz de Luke en la puerta. — Tal vez pienso que eres tú — enarca sus cejas —. Una chiquilla y malcriada sin experiencia les dio una paliza a tus hombres y sacó a mi mujer de la casa sin esfuerzo. Andreina tiene razón cuando d

