Mi centro fricciona con su bóxer n***o. Inevitablemente mira mis pechos. —¿Por qué te reprimes? —su boca está entreabierta y me estiro para tender su cuerpo por completo sobre la cama. Con mis uñas delineo su pecho. Estoy completamente expuesta a causa de mi posición. Todo se convierte en un juego mortal. Capturo finalmente sus labios. La fina piel no tarda en enrojecerse y lo disfruto. —Me vuelves loca —confieso jadeante. Genial, Gara. ¿No que muy fuerte? El calor entre nuestros cuerpos se manifiesta como nunca y no me deja razonar. —Tócame —capturo su mandíbula con mi diestra—. Tócame, por fa… Consigo encender su llama interna. Sabía que estaba aquí. Sabía que ese Adiel al que conocí al principio, no era el verdadero. Me sorprende con su mano izquierda subiendo por mi espalda y e

