Capitulo 12
La caja fuerte estaba llena, había dinero en efectivo y tarjetas con claves y números, nuestros pasaportes y otros documentos importantes, y una carta sin abrir que tenia mi nombre, no quise perder tiempo así que simplemente guarde todo en la pequeña maleta, teníamos que salir de aquí, si esos tipos eran peligrosos lo mejor era ya no estar aquí cuando ellos llegaran de nuevo, una parte de mi quería quedarme y dar pelea, esto era nuestro, era tan injusto que nos botaran así.
Le digo a la servidumbre que lleve todas las maletas a la camioneta mientras yo tengo la pequeña con el dinero, ya que era lo mas importante, no sabia que pasaría con las cuentas de mi padre así que el efectivo era todo con lo que podíamos contar en este momento.
-Creo que estamos listos- le digo a Carlos, el cual solo asiente y sale de casa.
Nos vamos en las dos camionetas y conducimos un rato hasta que mi hermano se paro en una gasolinera así que lo seguí, el se bajo del vehículo y comenzó a patear la llanta de este mientras lloraba desconsoladamente, mi amiga trataba de calmarlo pero en este momento el no escuchaba a nadie, mi madre no se bajo del auto, así que José y yo fuimos y nos acercamos a mi hermano mayor.
-Que pasa?- le pregunto acariciando su cabello ya que se encontraba sentado en el suelo.
-A donde vamos a ir? nos sacaron de nuestra casa, como es que pueden hacer eso?- yo tampoco lo entendía, pero estaba segura de que mi madre si sabia mucho mas, y en algún momento debía de darnos explicaciones.
-Vamos a mi apartamento, ahí estaremos bien, esta a mi nombre, no tiene nada que ver con papa- el parece furioso y no muy decidido, pero al final nos hace caso y se vuelve a montar.
El camino a mi departamento fue un poco forzado, por la lluvia el trafico estaba a rebosar, aparte teníamos los pensamientos y los sentimientos en otro lado, aun no poda procesar la muerte de mi padre y ahora venia esto.
Al llegar al apartamento le doy una habitación a mama y otra para Carlos y José, ya que solo contaba con tres habitaciones y una de ellas era mia, mi amiga se puso a organizar la cocina y dijo que saldría hacer algunas compras, ya que no había nada, no venia aquí desde antes del viaje y ya la casa olía a guardado, al entrar a mi habitación veo las fotos que tenia junto a mi ex novio, nos veíamos tan felices que no se en que momento todo esto ocurrió, me tiro en la cama, parece sorprendente que ya no duela, que ya me de igual todo lo que paso.
Mi mente solo puede pensar en lo que haríamos ahora, con esos pensamientos me quedo dormida.
Al despertar todo esta oscuro, y en mi ventana hay alguien, grito, y ese grito hace que la sombra desaparezca de inmediato segundos después la puerta de la habitación se abre y se encienden las luces, es José el cual me ve sin entender nada.
-Había alguien en mi ventana- le digo muerta del miedo porque no sabia quien era ni que hacia ahí- te lo juro, no se quien era.
-Tranquila si, iré a pedirle las grabaciones al vigilante- dice y asiento aun sin entender que paso, jamás me había pasado algo parecido, es mas siempre sentí que este lugar era super seguro.
Me quedo sola en la habitación esperando a que mi hermano vuelva con algo, sentía que quizás era mi imaginación, que no había nadie, pero no podía ser eso, yo no estaba loca, caminaba de un lado a otro sin saber que estaba pasando, un rato después José vuelve a aparecer y en su casa hay un terror horrible.
-Ven a la sala llamare a mama- sale tan rápido como entro así que lo sigo, y me siento en el sofá a esperar con la incertidumbre a millón.
Momento después aparece Carlos el cual parece confundido y se sienta a mi lado, mama evita a toda costa verme, y se sienta lo mas alejado posible de mi, que le pasaba? yo no tenia lepra, yo era su hija, su única hija, si había cometido un error y tendría que vivir toda la vida con ello, no hacia falta que ella también se comportara de esta manera.
-Había alguien husmeando por la ventana de Caro- dice José y Carlos parece sorprendido- fui hablar con el vigilante y efectivamente en las cámaras fuera del edificio se ve a alguien saliendo apresuradamente, estaba encapuchado, no se le ve el rostro, pero estaba aquí, este sitio ya no es seguro para nosotros.
-Debemos irnos, estos tipos, no sabemos ni quienes son, no sabemos de quien tenemos que cuidarnos... mama tu sabes algo porfavor dinos- ella suelta un suspiro y lagrimas comienzan a bajar por sus mejillas- mama porfavor, merecemos saber la verdad.
-Cuando conocí a su padre el ya estaba metido en todo esto, pero me enamore tan perdidamente de el, que no me importo nada, mis padres no lo aceptaron, así que me quitaron mi herencia, pero eso no importaba, al final de cuentas su padre estaba haciendo mucho mas dinero que el que ellos tenían- hace una pausa en donde toma aire- el era el eslabón mas importante de una gran mafia, transportaban cocaina, y otras sustancias ilícitas.
-Papa, es imposible, las empresas?- pregunto sin entender, papa parecía un hombre correcto muchas empresas, mucho dinero, nunca le tuvo miedo a los policías ni nada de eso.
-Las empresas eran un tapadero, jamás produjeron tanto dinero, todo venia de sus otros negocios, cuando ustedes nacieron le hice prometer que jamás les diría nada, que jamás los involucraría en nada de sus cosas, pero al parecer eso no importo porque ahora...
-El no esta- dice Carlos y se para del sofá- y nosotros tenemos que ver como nos protegemos de esta gente, debemos irnos de la ciudad, si nos están vigilando...- se calla de golpe porque ni el mismo puede terminar la frase.
No quería aceptarlo pero esto era real, era mas grande que nosotros y si nos estaba vigilando debíamos de salir de la ciudad irnos tan lejos a donde nadie nos encontrara, en donde nadie nos conociera y en donde no nos pudieran rastrear, quería pelear claro que si, aquí estaba nuestra vida, aquí estaba todo lo que conocíamos, pero todo siempre fue una fachada, y nuestras vidas valían mas que todo esto.