— Necesito a mi hijo conmigo —Le dijo el presidente a su hombre de mayor confianza. — Lo sé, señor...pero...nadie ha podido localizarlo —Murmuro. — ¿¡Cómo puede desaparecer así por así!? ¡Es un niño! —. "Uno muy testarudo" Pensó el guardaespaldas. — Señor...usted no debe de preocuparse, voy a traer al joven sano y salvo —Habló con seriedad — mis disculpas por no cuidar bien del joven Smith — — No es tu culpa, Oliver —Murmuro el hombre — siempre has velado por nuestras vidas como ahora, no sé cómo haces para saber cuando nos quieres atacar — — Habilidades señor — >>Oliver lo miró con el ceño fruncido. — ¿Por qué debería de creerle a lo que dice un maldito asesino? — — Porque él no quiere hacerle daño al padre de la persona que ama, Spencer está moviendo todo sus contactos par

