Nuevamente llegaba un nuevo día en Eros, el grupo viajero alistaba sus mochilas y las acomodaba en los caballos para comenzar su camino a la zona roja que debían atravesar para alcanzar su destino. Iban preparados, armados y cubiertos de tal manera que pudiesen combatir en cualquier momento. Se despidieron de los ancianos del pueblo y agradecieron su hospitalidad prometiéndoles que volverían cuando tuviesen que retornar a Caelus, pero aún faltaba para que eso sucediera. El camino fue a un paso acelerado, tratando de evadir cualquier encuentro que pudiese comprometer la misión de Hrym cuando tuviese que cruzar al otro lado del continente. Tal como lo esperaban, cuando se acercaban a los Valles de Terra se detuvieron al observar como un humo denso de un color gris y n***o salía de entre

