NARRA JAKE Estaba en mi oficina, como siempre firmando y firmando papeles, pero me tomé un tiempo para volverle a escribir a Mel por w******p. Después de aquella noche en que me dijo que dejaría a Andrew, no he vuelto a saber nada de ella. Le envío mensajes y no le llegan, y la llamo y se va a buzón. Está simplemente incontactable, y ya me estoy preocupando. Y entonces me entró una llamada. Es Adam. Normalmente, no le hubiera contestado, porque, bueno… ¡se folló a mi esposa y a mi hijo! Pero una corazonada me dijo que esto es importante. -¿Si? – contesté al cuarto tono. -Tenemos que vernos. Ya – me dijo, y por su tono de voz, sé que es algo serio. -¿Qué ocurre? – pregunté, intrigado y preocupado. Sé que esto solo se puede tratar de Melanie. -Es sobre Mel, pero no quisiera hablarlo

