Fui llevada a otra ciudad, emprendí un nuevo viaje, Aunque no quería, fui casi que secuestrada por esos dos caballeros desconocidos. No pude decirles que no, yo era una extranjera, y desconocía las leyes de este lugar, así que mi tuve que ir con ellos a otro lugar. Mientras iba en la carroza en vi muchas cosas que me llamaron la atención. En este país se veía un poco más de organizar, a pesar de ser dirigido por humanos. Cuando llegamos a la ciudad vi los habituales muros que habían en todas partes, yo viajaba con dos de los caballeros, me preguntaba ¿Cómo podían estar todo el día con esas armaduras?. Era algo curioso, a mi no me agradaba estar con ellas, pero estas personas parecían haberse adaptado muy bien a ellas. No veía la hora de llegar ni había dormido bien en días. Ellos me h

