Se llevaron a Alexander en la ambulancia, él ya estaba despierto y despertó en el momento en que Jackson me había confesado esa verdad que le causa tanto dolor, pero ahora por fin estamos solos. Kleo fue a dormir con Luna y yo me quedé con Jackson en mi habitación sanando las heridas en sus nudillos. El silencio inunda la habitación y cuando termino de curar las heridas de Jackson, las lágrimas empiezan a recorrer mis mejillas. Jackson hace mi cabello a un lado, levanto mi mirada y seca mis lágrimas con sus dedos. —No llores por favor, no soporto ver tristeza en tus ojos y mucho menos llanto —expresa mientras acaricia mis mejillas. —Siento que fuí muy dura contigo y ahora tengo tantas preguntas que quiero hacerte y sé que no es el momento y eso me hace sentir culpab... Antes que pue

