Olivia Flastick Pub, Seattle Solté una carcajada cuando William perdió, todo el rato en el minigolf me hacía burla por qué yo iba a perder a pesar de no saber absolutamente nada de esto era yo quién había ganado. —Mereces un tarro de cerveza—anunció pero yo me negué. —Ya he llegado a mi límite de alcohol por esta noche. —Solo uno y nos vamos. —arqueé una ceja. —Olvida que vayas a manejar, Wallace. —No manejaré, pediré un chófer, pero tomemos otra, estoy contento y relajado—arrugó su ceño—hace mucho no me sentía así. —se acercó a mí y dejó un beso contra mis labios, era como si hubiéramos sido algo desde hace mucho, no había nervios de su lado, pero del mío, sí. Se separó un poco y descansó su frente contra la mía y sonrió. —Todo se me hace tan irreal, pequeña…—se separó y sonrió amp

