Pov.Andrea.
— Pero ya, no me pasó nada. — Dije tratando de calmar a mis amigas. Estábamos en la alberca y les había contado todo lo que pasó anoche cuando ellas no estaban. — Ese señor ni sabía ni quién era.
— Pero era amigo de Daniel?. — Preguntó Victoria.
— No, al principio también lo creí. — dije riendo al recordar la escena. — Brandon no es el nombre del borracho, Daniel solo lo llamó así para que pensara que eran amigos y así poder enviarlo a casa.
— Mmmm. — Victoria me miró con una sonrisa pícara. — Así que mi cuñado te salvó del borracho eh.
— Si, y al parecer nuestra querida amiga no puede recordar esa noche sin sonreír. — Dijo Sabrina riendo.
— Si, es que me río cada vez que llega a mi mente la imagen de una pelirroja encima de una barra quitando su ropa interior. — Me burlé y recibí un golpe en la nuca de parte de Fernanda. — Fer!
— No te burles de ella, solo se estaba divirtiendo. — Sabrina sonrió burlándose de mi y yo rodé los ojos.
— Oye, Andi, no te gustaría encontrarte con él otra vez?. — Me preguntó Victoria y yo la miré confundida.
— Por que debería gustarme encontrarme con él otra vez? no entiendo. — Dije desinteresada.
— Entonces no te molestaría asistir al cumpleaños de mi suegra el sábado. — Fruncí mi ceño al ver sus intenciones. — William dijo que las invite a las tres.
— No podré. — Dije carraspeando mi garganta y mirando hacia la piscina.
— Andi, no puedes negarte, no fuiste al cumpleaños de William. — Dijo Sabrina.
— Si, Mi bebé se sintió mal de no ver a todas sus cuñadas allí. — Victoria me miró con un puchero.
— Pero....¡Estaba enferma! y él lo entendió.
— Dijiste que en cualquier otra ocasión importante no faltarías. Así que debes ir.
— No puedo negarme verdad?. — las tres negaron y solté un suspiro rendida. — Quieren ir de compras?.
— Siii!
Reí ante la emoción de mis amigas, estás aprovechan cualquier situación para ir al centro comercial.
Nos preparamos y salimos rumbo al centro al que siempre vamos. Está vez mi chófer nos llevaría ya que no teníamos ganas de manejar, era lunes y siempre hay mucho movimiento en la calle los lunes.
— Deberíamos comprar bikinis iguales!. — Dijo Sabrina, pues el cumpleaños será celebrado en la casa de playa de la familia de William, así que comprarían bikinis y ropa cómoda para la ocasión.
—Sí! — gritó Victoria emocionada. — Y podemos tomarnos muchas fotos juntas para nuestras redes, tenemos que mostrar nuestro hermoso cuerpo. — dijo con arrogancia y las demás reímos ante su actitud. Iba a continuar hablando pero su celular sonó, nos mostró quien era y nosotras rodamos los ojos al ver cómo lo tenía agregado. — Hola, amor. — Dijo mirando a la pantalla del celular, era una videollamada. — Voy rumbo al centro comercial con las chicas. — Alejó más el celular y nos acercamos para saludar.
— Hola, Osito!. — Saludamos al unisono y soltamos una carcajada al ver el rostro rojo de William.
— Hola, chicas. Al parecer nos encontraremos en el centro comercial, voy camino allá con mi hermano, así lo conocen. — William giró su celular para que su hermano salude.
— Oh! pero mira a quien tenemos aquí, es la chica grosera y mal agradecida de anoche. — Dijo burlón. — Hola, Doncella.! — Rodé los ojos.
— Cuelga. — Le dije a Victoria.
— Bye, Chicos, nos vemos en unos minutos!. — Victoria colgó y recibí las miradas de las tres.
— Es un idiota. — dije cruzada de brazos. — Ya no quiero ir al centro comercial. Andrés, puedes regresar a casa, ya no iremos al.....
— No le hagas caso, Andrés, sigue conduciendo hacia el centro comercial. — Fernanda me interrumpió y yo solté un bufido dirigiendo mi mirada a la ventana.
— Entonces vayamos a otro, por favor.— Ellas negaron y yo me quejé nuevamente. — Chicas, no quiero encontrarme con él otra vez, es muy exasperante y se burla de mi, saben que ni me gusta eso.
— Él es un buen chico, Andi, tienes que conocerlo. — Dijo Victoria sonriendo. — Está madrugada estaba hablando con mi chico y me contó que Daniel le habló de ti cuando llegó anoche. — La miré incrédula. — Te lo juro, me dijo que conoció a una hermosa chica, Pero que al parecer no sabía dar las gracias. Wiliam le dijo que te conocía y empezó a hacer preguntas sobre ti.
— Es un chismoso.
— Claro que no, solo está internado en conocerte, deberías conocerlo también, no seas gruñona, ni siquiera se por que no quieres ni verlo. Es muy guapo.
— Si lo es, Vic, Demaciado Lindo Pero es muy bromista y no me agrada eso.
— Solo es así cuando trata de liberar el ambiente pesado, anoche estaba tratando de pasarte el susto.
— Estuviste hablando con él de mi?. — La miré con los ojos entrecerrados, ella se sonrojó y miró hacia otro lado. — ¡Victoria!
— ¡Solo quería saber que pasó con ustedes!
— Ya veo, entonces la chismosa eres tu no?.
— Solo era curiosidad, y él me contó sin ningún problema.
29 minutos después por fin nos estábamos bajando del auto para ingresar al centro comercial.
— Hola Doncella.— no habíamos entrado bien cuando Daniel ya estaba en frente de mi sonriendo.
— Hola, troglodita. — Él ríe ante el apodo.
— Hola chicas. — William nos saluda a todas y por último a Victoria.
— Guacala, estábamos en un centro comercial. — Dijo Sabrina al ver claramente como la lengua de Victoria entraba a la boca de William en medio del beso.
Iniciamos nuestras compras y la verdad es que yo estaba tratando de perderme para que Daniel no me encuentre Pero al parecer él no se rendía.
— Me estás acosando?. — le pregunté al verlo en la sección de bikini. — Es obvio que no te comprarás un bikini o si?.
— Me atrapaste.
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Por fin había llegado el día de la fiesta y mis amigas y yo acabamos de llegar.
Cuando entramos a la casa la señora Diana nos recibió muy bien, al ser las mejores amigas de Victoria nos trata como sus hijas. Dejamos nuestras cosas en una habitación, yo fui la primera en salir y justo Daniel salía de la habitación del frente.
— Me estás acosando? — Preguntó jocoso.
— No puede ser....