Capitulo 4: Invitación.

1020 Words
Pov.Andrea. — Que? Aún no te caigo bien? — Daniel se acercó a mi y empezamos a caminar a la sala. — Aunque aún no entiendo porque no te caigo bien. — Al parecer yo soy quien te cae mal a ti, no dejas de molestarme. — No estoy molestando, solo me gustaría conocerte más, pareces interesante. — Dijo directamente. — Según he investigado en algunas fuentes verídicas eres muy sociable, no sé porque te niegas a entablar una conversación amistosa conmigo. — Estoy cien por ciento segura de que esas fuentes Verídicas son William y Victoria. — En efecto. — dijo riendo suavemente. — Pero me hablaron muy bien de ti, ellos me recomendaron acercarme a ti. — Entiendo, así que esos dos andan por ahí dando información sobre mi sin mi autorización, me encargaré de hablar sobre eso en algún momento. — Cuando llegamos a la sala William se acercó a nosotros con una sonrisa, aunque la borró cuando lo miré con mis ojos entrecerrados. —Qué sucede? — Dijo confundido ante mi mirada. — Willy. — él caminó hacia atrás cuando me acercaba. — Tu y Victoria no son unos chismosos verdad?. — él niega mirando de reojo a su hermano. — Escuché por ahí. — miré sin ningún disimulo a Daniel y el me miró sorprendido. — Que andan dando información sobre mi a terceros. — Daniel! quedamos en que no le dirías nada!. — No le veo el problema, no tiene nada de malo, me hablaron bien de ella y eso fue lo que le dije. — Daniel encogió sus hombros. — Se ve que no la cono...¡Auch, Andi, espera, lo siento!. — Se quejó cuando lo tomé de su oreja derecha y lo llevé hasta la habitación donde estaban las chicas. — ¡Amor!. — William se escondió detrás de Victoria quien trató de no reír al ver a su novio temeroso. — Ustedes dos. — los señalé a ambos. — Espero que planeen una excusa inteligente para darme. . . . . — Al parecer necesito conocerte un poco más. — Estaba sentada en una gran piedra a la orilla de la playa junto a Daniel. — Lo necesitas. — Bien, primera pregunta. ¿Tienes novio?. — Por que esa es la primera pregunta?. — Porque depende de la respuesta seguiré preguntando. — No. — Él asintió lentamente mientras su sonrisa se agrandaba. — Al parecer es la respuesta que esperabas. — Puede que si. ¿Tienes la misma edad que Victoria?. — Mi respuesta fue afirmativa. — Perfecto, tenemos la misma edad aunque somos un poco diferentes, o es lo que pienso, te portas de otra manera conmigo. — Eso puede cambiar, no eres tan troglodita como pensaba, eres más pasable. — dije y el hizo una mueca divertida. — No lo mal pienses, cuando viene de mi pasable es muy bueno. — Entiendo, entonces ya no te caigo mal. — Me caes menos mal. — Nos miramos unos segundos y soltamos una carcajada al entendernos. — Veo que ya me vas conociendo. — Al parecer. Entonces Doncella, según sé trabajas mucho. — Asentí en respuesta. — Mi padre dice que el exceso de algo no es bueno. — En mi caso si es bueno, prefiero trabajar que quedarme en casa sin hacer nada. — No creo que tengas una vida aburrida con las amigas que tienes. — Dijo mirando como mis amigas bailaban alrededor del padre de Daniel, Carlos, y este muy divertido también bailaba. — No soy muy de fiestas, puedo asistir a unas cuantas Pero por un corto tiempo, casi siempre ellas son las que me arrastran. — Dije divertida. — Me gusta trabajar, me mantiene ocupada. — Bueno, son un chico al cual le gusta salir a pasear por ahí, no siempre tiene que ser a una fiesta, puedo ir a caminar al parque, a alguna galería, un acuario, zoológico y esas cosas. — Que aburrido. — Dije riendo siendo seguida de él. — Oh, vamos, no es aburrido, siempre es divertido cuando la compañía es agradable. Mis amigos lo son. — Si claro, de seguro son igual de aburridos y pulcros que tú. — No soy aburrido! — se quejó y yo lo miré burlona. — Bien, vamos a comprobarlo, el Lunes habrá una exhibición de esculturas de hielo y chocolate en la galería PAPER, ven conmigo. Lo miré un poco sorprendida al notar que me estaba invitando a salir. — Tu estás... — Invitandote a salir, vamos. . . . . . Pov.Victoria. — Crees que algún día ellos...?. — No lo sé, amor, aunque me gustaría, se ven muy bien juntos. — sonreí al ver cómo mi amiga reía junto a Daniel. — Ha tenido varios pretendientes y con ninguno se veía así. — Es la magia Villarreal. — Rodé los ojos ante su ego. — Mira nada más como te tengo. — Definitivamente me tienes en tus manos, bebé. — Me tienes tan loco. — sonreí para luego unir nuestros labios. Estábamos en una de las camillas playeras, él recostado y yo entre sus piernas con mi espalda en su pecho. — Andi merece a alguien que la amé mucho, es una increíble persona. — Mi oreja no puede decir lo mismo. — Reí al recordar lo que pasó hace unas horas. — Pero no voy a negar que es una cuñada excepcional. Mama ya la adora, osea ya la adorab antes Pero ahora la adora más. — Y que opinas de ellas?. — Dije mirando a mis otras mejores amigas. — Crees que algún día se declararán. — Tal vez, no sé cómo no se han dado cuenta de que están totalmente enamorada una de la otra. — Reímos ante lo lentas que son. — Me gustaría que todas estemos felices, Fernanda y Sabrina lo son aunque a se lo oculta a ellas mismas, Andrea va por buen camino. — Y tú? — Y yo ya lo soy contigo, y lo sería más al ver a mis amigas felices como yo lo soy. — Dejé un tierno beso en sus labios.
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