Capítulo 28. — ¡Malditasea! Fernanda, deja de llorar, escúchame bien, Arturo va en camino, ¿Quién está contigo en el lugar? — Señor, Armando no deja que nadie entre a la sala, todos esperamos afuera como nos ordenaron. Saber eso le da a entender a Gustavo que Armando está de tras de todo esto. — Fernanda, no permitas que Armando pague la clínica, entra y cancela la cuenta, entra e impide que él la vea, Arturo llegará ayudarte. — Señor, y…— Gustavo Interrumpe. — Acabo de depositarte, entra y has lo que te digo, no permitas que nadie la saqué de la clínica. — Cómo ordene señor. — Fernanda cuelga y entra directamente a la recepción donde puede ver a Armando llenando la hoja de vida de Elizabeth. — Fernanda, tú, ven aquí, llena esto. — Dice entregándole los documentos. — Señorita,

