Estaba totalmente confundida con respecto a Owen, ahora que compartíamos todos juntos como familia él mostraba muchas facetas buenas como persona, pareciera que el destino estaba jugandome en una muy mala broma pero no era así, él era el sueño ideal de toda chica y yo lo estaba despreciando.
Lo veía jugar con mis pequeños primos corriendo de un lado a otro por todo el jardín, también les contó un cuento, era algo así como el animador de la fiesta, descubrí que adora los niños. Al menos la mayoría de la familia había podido asistir y se habían encargado de dejar todo listo para el Baby Shower.
Sin embargo Terry era otro caso.
- ¿Que ocurre contigo? Has tenido esa cara estirada toda la mañana. - le digo sentándome a su lado en el sillón tipo columpio. Desde aquí veía a todos reunidos en el jardín.
- pensé que podía manejarlo pero me equivoqué. - menea la cabeza negando - Se supone que soy una persona madura pero verte con ese tipo me enferma.
- Terry lo lamento. No planeé nada de esto. Si me lo hubieras dicho antes... No es así.
- eso no cambiaría nada Monse. Solo me ves como un amigo, un hermano. Ademas ¿Cómo puedo competir contra eso? - señala en dirección a Owen que tiene su ridículo disfraz del Capitán América, pero que se le ve jodidamente increíble. - te acostaste con él, lo sé. Tú no lo puedes ver, pero eres diferente cuando estás a su lado.
Me le quedó viendo, babeando por la perfección en que ese traje se ajusta a sus músculos, a toda su anatomía, algo que no debería gustarme.
- joder ¿Podrías disimular? límpiate la baba - dice Terry con enojo antes de pararse de la silla y desaparecer dentro de la casa.
- mierda ¿Qué debo hacer? - murmuro. Todo está yendo en peor con él. Alguien detrás de mí me escucha y me asusta cuando se sienta a mi lado
- ¿tienes algún problema cariño?
- abuela Loraine, no pasa nada en realidad
- tienes problemas del corazón mi niña. Esos dos hombres están locos por ti, lo veo en sus ojos - había olvidado que mi abuela paterna es medio bruja. - sobre todo tú novio, Owen es un buen hombre.
- no es mi novio abuela.
- solo alguien con quien tienes relaciones de vez en cuando - termina la frase por mí. No pensaba decirlo así pero al parecer así sería. - he escuchado eso muchas veces
- solo hemos estado juntos un par de veces - digo
- lo siento, no es de mi incumbencia hija, pero sabrás que hacer y sé que serás muy feliz con él. ¿Quieres que te lea las cartas?
- quizas otro día abuela. - sonríe acariciando mi mejilla. Ella sabe que le temo un poco desde la vez que tuvo este sueño con mi madre, lo supo antes del accidente pero no lo mencionó hasta ese día después de que todo ocurrió, pensó que no ocurriría en realidad
- no te preocupes hija. Terry entenderá que no eres para él. Tú amor es el capitan América - señala a Owen y suspiro frustrada.
- gracias abuela - ella acaba de decirme lo que yo no quería escuchar.
- no te cierres al amor mi niña, aunque igual estás muy joven para ello. - es muy protectora también
No tengo planeado estar con ninguno de los dos. Terry es como el hermano que nunca tuve y que siempre está cuidándome y ayudándome, mientras Owen es mi profesor, estoy a nada de terminar mi carrera para luego hacer la especialización, él no puede interferir en ello, me arruinaría.
Mi abuela se aleja y Owen ocupa el sitio donde ella estaba sentada. Se ha quitado la máscara.
- ¿Estás bien?
- sí, no. Owen tenemos que hablar - digo seriamente y su semblante pasa de risueño a totalmente serio
- por supuesto. - él me tiende la mano y juntos caminamos hacia la casa. Terry debe estar en su habitación
- cambiate por favor.
- ¿No te gusta este capitán? - mis ojos bajan por sus pectorales, su abdomen y el bulto que se marca en la entrepierna. He comprobado de primera mano que es perfecto en todos los sentidos, pero ahora no se trata de eso
- pediré un auto prestado
- bien. - confundido se aleja. Yo soy la que está mas confundida.
vuelvo al jardín donde están todos jugando, en realidad compitiendo al cambio de pañales con muñecos, me acerco a Aarón y le pido las llaves de su coche ya que el de tía Eli está en revisión.
- ¿A donde vas?
- saldré con Owen. Debo hablar con él y aquí no puedo.
- está bien Monse. Cualquiera cosa que necesites...
- te lo haré saber, gracias.
De vuelta a la casa lo veo esperándome junto a las escalas. Voy derecho hacia la entrada y el me sigue
- ¿Que está mal, Monse? - no le respondo aún.
Justo ahora solo quiero conducir al lugar que siempre voy a pensar cuando vengo aquí. Él está a punto de conocer uno de mis lugares favoritos
- háblame
- silencio. - no quiero hablar todavía
Y así permanecemos hasta llegar allí.
- ¿El paseo marítimo? - asiento y me bajo del coche, él hace lo mismo y empezamos a caminar.
Justo en este momento que recuerdo las palabras de mi tío, es que voy a intentar abrirme un poco a él
- no sé porqué motivo pero amo el agua, me encanta el mar, o una piscina, una laguna. Supongo que es hidrófilia
- entiendo.
- vengo aquí cuando estoy muy estresada, o solo para pensar y por gusto. - Nos detenemos a sentarnos en una banca.
Era extraño sentirme tan vulnerable por su mirada y a la vez protegida, lo único que veía más allá de sus ojos miel era la preocupación. Él es un misterio que me encantaría descubrir pero que sería peligroso.
- no creo que me entiendas, porque pareces estar tan cegado por mi que no ves lo malo que podría pasarnos si continuamos con esta relación
- Monserrat, esto no es un tonto capricho mío, sé exactamente lo que quiero, soy un hombre maduro por favor.
- Owen, ese no es el problema, el problema es mi carrera. No podemos estar juntos
- es basura. Escúchame, nadie de la universidad tiene porqué saber esto, somos tú y yo, nadie más. Puedo protegernos - ojalá fuera tan fácil. - ese Terry está enamorado de ti, lo veo cada que te mira, lo veo en sus actos y no voy a permitir que él...
- Cállate. No digas nada más. Simplemente no podemos estar juntos Owen, eres mi profesor...
- temporal
- como sea. No podemos estar juntos... al menos no todavía - su expresión me decía que no le gustaba nada esto.
- ¿Estás diciendo que estaremos juntos en el futuro? Dime qué te dijo tu abuela.
- ¿Que tiene que ver ella? - hace un sonidito con su boca a modo de cansancio
- vamos Monserrat, sé muchas cosas de tu familia. Ella misma me dijo que debía esperarte pero es suficiente, te he esperado casi 12 años, eres una mujer adulta. ¿Que debo hacer? Dime qué necesitas para dejarme entrar.
- ¿Qué? - dejo de respirar. - ¿cómo que 12 años?
- es el tiempo que ha pasado de esas vacaciones en las montañas. El tiempo que llevo enamorado de ti
- oh
- Monserrat por favor, podemos hacerlo a tu manera. En la universidad no te miraré si quieres pero... Tenemos que estar juntos. - se acerca y creo que va a besarme pero me dice algo que termina por derretirme - siempre te he amado. - cuando su boca toca la mía una solitaria lágrima se me sale, pues este beso se siente diferente. Este beso es amor de verdad.
Nadie me había confesado algo tan bonito, y cada vez que intento terminarle él encuentra la manera de frenarme y hacerme cambiar de opinión. Ahora no estoy muy segura de querer dejarlo.