7. Pinocho

2090 Words
Esto estaba muy mal ¿que pensaría mi familia? ¿En que rayos estaba pensando? ¿Cómo permití que entrara el primer día en mi vida? Como iba a llegar a casa de mi tía Elizabeth acompañada de Owen y aparte tener que aguantar un interrogatorio. ¡Dios! Pero ahora veo su forma de ser muy distinta, parece que está dejando de lado tanta timidez, no es arrogante es tierno conmigo. Tengo la cabeza hecha un lío y este hombre, me está confundiendo mucho más. Admito que me gusta y el sexo es fantástico, pero el amor está muy lejos de llegar a mi puerta. La luz del día se filtra por las cortinas, me giro para seguir durmiendo y estiró mi brazo para abrazar a Owen pero no está, su lado está vacío y frío. Apenas mis pies tocan la alfombra para ir a la ducha el timbre suena. Supongo que Indira está aquí así que ella abrirá la puerta. Suerte que hoy no habían clases, ya tengo mi maleta preparada para viajar esta tarde. - ¡Monserrat, ven aquí! - la voz de Indira se escucha emocionada así que me apresuro a bajar. - ¿Qué...? - mis palabras se quedan atoradas en la garganta. Ahí esta él, en sus manos trae un arreglo floral enorme y a su lado una maleta - ¿qué es esto? - son para ti - me tiende las flores y las tomo con cariño. Amo las flores - Buenos días a las dos - gracias Owen, no tenías porqué, no es que no aprecie tu regalo pero ¿a qué horas te fuiste por todo esto? - Bueno, con permiso iré a preparar el desayuno - mi asistente se escabulle hacia la cocina. Supongo que tengo que dejar de decirle así, es la novia de mi tío - bueno pues me fui temprano para arreglar mi maleta y comprarte las flores. Pasaremos el día juntos antes de irnos - ¡oh demonios! En un jarrón acomodo las flores y lo lleno de agua. Se acerca y besa mis labios castamente - ahora sí son buenos días. - Me mira de pies a cabeza - adoro cómo te queda esa pijama - traigo unos diminutos shorts y una blusa de tirantes sin sostén Pongo mis manos intentando cubrir mis pechos pero es una estupidez, ya me ha visto desnuda varias veces. Esto era ridículo. - no deja. Ya conozco tu cuerpo a la perfección - esta peligrosamente cerca. Su aliento rosa en mi oído - viéndote así vestida me dan ganas de cogerte hasta dejarte sin sentido - son las palabras adecuadas que me calientan de sobre manera. La parte racional de mi cerebro reacciona y lo empujo - Owen, qué... - estaba segura que mis mejillas estaban encendidas - ven, vamos - me ofrece su mano y me conduce hasta el cuarto. Empieza a besar mi cuello y da leves mordiscos a mí oreja, la piel se me eriza y me dejo hacer por unos minutos. Luego recuerdo que mi casa está ocupada por mi tío e Indira y lo detengo antes de que avance de nuevo - no podemos hacerlo, Owen. Indira y mi tío puedes oírnos. - entonces no hagas ruido - si ¡vaya solución! - Owen no... - estoy perdiendo la poca cordura que me queda. Él me enloquece de mil formas al hacerme el amor, me encanta a pesar de no sentir aquello por él, pues es una locura ya que lo conozco hace unos días. Bueno, no lo recuerdo en realidad - ahh, calla - sigue torturándome y saca mi pijama en un segundo dejándome desnuda para él. Veo la excitación a través de la tela de sus pantalones y cuando se los quita veo su prominente erección ya lista para mi... - tenemos que estar en el aeropuerto a las 3 de la tarde - digo en medio de la dicha postcoital - ya lo sé. Tenemos tiempo aún - tengo que terminar mi maleta - está bien cariño. Entonces yo pediré la comida a domicilio para que Indira no se ponga a cocinar ahora y luego ya veremos - Owen, gracias pero no es necesario - ignorándome se levanta de la cama, se viste y se aleja no sin antes besarme - ¡no tienes que hacer esto! A estas alturas no me importa mucho que mi tío lo vea deambulando por el apartamento, él me ocultó que salía con mi vecina. Cuando vuelvo al salón veo a todos reunidos, incluido Terry que no parece muy contento de ver al profesor aquí, tan cómodo caminando descalzo un lado para otro y hablando por teléfono pidiendo el almuerzo. Sabía que lo vería pero no tan pronto. Sé que se imagina miles de cosas que son totalmente ciertas, pero como él bien lo dijo es algo que no debe importarle - Monse ¿Podemos hablar? - dice cuando me ve aparecer - ¿Que pasa? - me arrastra lejos de los demás en la privacidad dónde puede regañarme - ¿Que hace él aquí? - ira con nosotros Terry. - ¿Cómo? No puedes estar hablando en serio. Lo conoces de hace nada y ya te lo estás tirando - su expresión es de incrédulidad al decilo en voz alta. Paso por alto su grosería explicando el porqué está aquí. - es sobrino de Aarón así que irá con nosotros, vamos hacia el mismo lugar - ah. Bien, solo espero que no se enteren en la universidad, o los echarán a ambos. - por eso tú te vas a quedar bien calladito ¿Verdad? - nos estamos enfrentando en un duelo de miradas y estoy segura que los demás presentes ya se dieron cuenta - no es de mi quién debes preocuparte - su mirada va detrás de mí y noto la presencia de Owen. Es cierto lo que dicen de que es muy obvio conmigo. - Terry - no me hable señor Steele, usted sabe que esto está mal es un adulto y no le importa una mierda. - cállate - le digo - lo sabemos - ¡y aún así se están arriesgando! - le había dado a ella la solución de que yo renunciaba a mi trabajo, de todas maneras es temporal pero no quiso. Yo solo quiero estar a su lado. Si él decide contarlo todo el profesor Owen y yo estaremos en problemas. - están locos. *** El avión aterriza en el aeropuerto Hilton Head. Owen viene detrás de mí con las maletas de los dos, en una de las salas nos encontramos con el esposo de mi tía quien había llegado a recogernos para ir a su casa. - hola tío Aarón - me estrecha entre sus brazos. Técnicamente es mi tío político - hola pequeña ¿cómo has estado? Hola sobrino - saluda a Owen cuando se pone a mi lado - ¿qué tal tío Aaron? - Indira y Jhonatan también lo saludan mientras Terry sigue con su cara estirada de coraje. Va a tener un fin de semana horrible si sigue así Ponemos el equipaje en el maletero del coche y emprendemos el camino a casa. - Owen ¿Que tal las clases temporales? - ¿Así que sí son temporales? - pregunto. - mi trabajo de profesor en la universidad es temporal. Estoy reemplazando al señor Blanco - ah sí - es increíble que se hayan topado en la misma universidad. - comenta Aarón - suerte sería si jamás los llegan a descubrir. - dice Terry en un murmullo Llegamos por fin y mi tía me recibe con abrazos, besos y mimos hasta que ve al hombre de pie a mi lado - ¡Owen! - ella prácticamente se lanza sobre él - Oh tía Eli - ja, esto se pone cada vez mejor. Él le dice "tía Eli" a MI tía suena a que somos primos y si lo miro desde otra perspectiva, es aberrante. - adelante, están en su casa. Tú debes ser Indira y tú Terry - los saluda de beso dándoles la bienvenida - ya quería conocer a la mujer que le robó el corazón a mi hermano por fin luego de... - se calla y creo que iba a cometer una indiscreción. - ¿de qué? - pregunto pero todos me ignoran cómo siempre y se alejan - es un gusto conocerte Elizabeth. Que bonita casa. Las dejo conversando mientras saludo al pequeño Azael que me habla de su escuela y sus amiguitos, lo dejo jugando y con Owen llevamos las maletas a dónde Aarón nos indica. Pero hay un enorme problema - ¿Y dónde me quedaré yo? - pues aquí - señala alrededor - no voy a compartir habitación con Owen. Es bastante incómodo ya tener que aguantar la malacara de Terry como para que la familia también vaya a especular. - ¿Que tiene que ver el hijo? - el niño está enamorado de ella, pero esta conmigo así que aquí vamos a estar muy bien los dos. Gracias tío. - abro la boca atónita de que tome decisiones por mi - ¡absolutamente no! - tomo mi maleta - me voy a quedar en el cobertizo si no te importa, Aarón - Monserrat - reprende Owen - olvídalo, aquí no voy a compartir la habitación. Tú siempre quieres tener tus manos sobre mí y sabes que no puedo resistirme, déjame en paz un rato ¿Está bien? - ahora estoy muy enojada Salgo por la puerta que da a la parte trasera de la casa hacia el cobertizo. Éste parece una pequeña casita de madera con todo lo necesario para quedarme allí. Una cama, un escritorio, un baño, etc. Owen entra en aquel reducido espacio con su maletín. - ¿Que crees que haces? - es solo un fin de semana Monse, no voy a dormir sin tí. - estás completamente loco - ¡Es por tí! - me calla cuando voy a contradecirlo - ¿Sigues sin entenderlo? ¿Que hago para que cambie de idea? No podemos dormir juntos. - sí a tu familia no le importa ¿Porque a ti sí? Hasta Terry está en contra. - claro que sí, en parte tiene razón. - él jamás va a estar contigo, no si yo no sé lo permito - estás siendo irracional, Owen. No eres mi dueño así que déjame tranquila. No me dañes la estadía aquí, por favor - no pienso hacerlo. Solo quiero estar a tu lado Monse, por favor - uff. - eres imposible. Y no vas a tocarme ¿ok? En la cena mi tía Eli se lució, preparo para todos su plato especial Bruschetta, la pasta se le da muy bien. Indira le dice que por favor tiene que darle la receta secreta - no es secreto cuñada, con gusto te diré cómo hacerla. - sí, gracias. Creo que Jhonatan me lo agradecerá - reímos un poco. A mi tío le gusta mucho también así que siempre la prepara en su casa. - tía Eli, esto está delicioso - le digo. Siempre me ha encantado su comida, es una excelente cocinera pero su especialidad son los postres - me casé con un mujer muy talentosa. - responde Aarón mirándola con amor. Él sigue profundamente enamorado de ella a pesar de los años - mmm... Gracias cariño. Y - toma un sorbo de su vino - ¿Cuando van a formalizar su relación? - nos mira a ambos esperando una respuesta positiva - eso no es posible tía Eli. Nos estamos conociendo - como buenos amigos - añade Owen - ay Monserrat por favor, te crecerá la nariz como a pinocho. Este muchacho está loco por ti y tú por él. Además Owen te rescató una vez - lo sé, me lo contó. Pero no es cierto que estamos locos el uno por el otro, tía. Ya deja que terminemos bien esta deliciosa cena - bien. Pero sabes que digo la verdad. Ambos lo saben. ¿Lo recuerdas Jhonatan? - claro que sí. - se ríe y no encuentro el chiste - ese mismo dia Owen fue a pedirle tu mano a Verónica Mi cabeza gira rápidamente para verlo a él. - ¿Que hiciste qué? - sí te sirve de consuelo ella me dijo que era tu decisión, cuando crecieras por supuesto. Increíble que haya hecho eso cuando yo era una niña, no era el siglo XVIII. - bien. Tendrás que esperar sentado . La respuesta es no
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD