Los días pasan rápido y las cosas han sido las mismas en la universidad, con un pequeño adicional muchos trabajos y ver a Owen en los descansos, es un poco raro tener que disimular que no pasa nada porque cuando se me acerca yo recuerdo lo que hicimos y no me hace sentir bien, tener que mentir para que no seamos expulsados.
No hemos vuelto a acostarnos, digamos que ahora nos estamos comunicando como amigos, me ha contado algunas cosas sobre su familia que es la misma de Aarón por supuesto.
No se habla con su padre Joseph porque descubrió que tenía a su secretaria de amante a la cual había dejado embarazada y nació una niña llamada Evelyn quien ahora tiene cuatro años de edad; su madre, su hermana y su sobrino viven en Londres y su padre vive con Cora en Los Ángeles, que paso de ser la amante a la esposa y su pequeña hermana que no conoce personalmente, solo la ha visto en fotos que su hermana menor le ha mostrado, ya que es la única que mantiene contacto con ellos. Owen dice que es muy noble y tiene un gran corazón mientras él es una persona orgullosa y rencorosa.
Ahora me encuentro en el centro comercial buscando un regalo para Ariana, la pequeña que viene en camino ya que solo faltan dos días para que me vaya a Savannah. Creo que mi tío Jhonatan se quedará y nos iremos, los que sea que vayamos a viajar.
Voy caminando por las calles del centro y veo tiendas de bebes, los aparadores llenos de ropa, zapaticos y juguetes. Lo primero que hago es comprarle ropa y también me decido por llevarle algo a mi tía para pasar la cuarentena.
Al salir del almacén las benditas bolsas se me rompen de lo llenas que están y todo cae al suelo, un chico se acerca para ayudarme pero no prestó demasiada atención.
- gracias
- ¿Vas a tener un bebé o qué? - lo miro dándome cuenta que es Terry
- hey ¿Qué haces por aquí? - le pregunto mientras recojo todo y lo meto en el auto de mala gana en la parte trasera
- supongo que lo mismo que tú, comprando algo para tu tía
- ¿Asi que irás?
- sí. Jhonatan ha decidido presentarnos ante tu familia.
- ah, que bien - jodidamente no puedo ocultar mi malestar, no porqué asista a Savannah si no por ocultarme también esa relación - ¿Tú lo sabías y jamás me lo dijiste?
- era un asunto de ellos dos, Monse. No seas tan dramática, no siempre se trata de ti. - ¿Que le ha pasado a mi amigo?
- pero estas de acuerdo en que tu madre y mi tío estén juntos?
- se merecen la felicidad. Mamá no lo ha sido desde que mi padre se largó. - sus ojos me miran ceñudos - ¿O es que solo tú tienes derecho a enamorarte? Owen es buen partido verdad - abro la boca pero nada sale de ella, me ha dejado sorprendida con su altanería.
- ¿Que tiene que ver Owen en esto?
- te ví con él. Y también la otra vez cuando salía de tu apartamento a las 3 de la madrugada - oh mierda
- no es...
- no necesitas darme explicaciones que no te he pedido. Sé muy bien que estaban haciendo y es suficiente para mi. Solo espero que no arruines tu futuro - con eso se aleja pasando por mi lado y dejándome allí plantada.
¿Es tan inútil ocultarlo?
Si Terry se dio cuenta los demás también pueden hacerlo, me tirare la beca y todo lo que he conseguido mientras Owen arruinara su carrera
- esto no está pasándome - digo en voz alta
- ¿Que cosa? - brinco de susto cuando alguien me habla al oído
- ¡carajo!
- lo siento cariño si te asusté - dice Owen apareciendo frente a mi - ¿Que ocurre?
- pasa que Terry te vio salir de mi casa y en la universidad eres muy evidente. - le digo enojada - Owen, no pienso perder todo por lo que he luchado para estar en Berkeley por esto, así que detente
- Monserrat lo intento...
- no, es suficiente.
Me subo en mi coche y emprendo el camino de vuelta a casa.
Por el retrovisor veo que él para un taxi y éste viene tras de mi, así que acelero inútilmente, pues él sabe perfecto dónde vivo.
Una vez entro en el apartamento veo a Indira en la cocina haciendo su trabajo y a mi tío Jhonatan haciéndole compañía. Ahora que yo lo sabía no era necesario ocultarse.
Mi tío se acerca a ella y deja un tierno beso en su frente, Terry tiene razón, ellos tienen derecho a ser felices, lo veo a él muy entusiasmado yo no soy nadie para arruinarlo.
- ¡Hola! Ya volví - ambos salen al salón y me ven cargando todo en brazos
- Monse, ¿Que es todo eso?
- los regalos para mi prima
- no era necesario, estoy seguro que Eli ya tiene muchas cosas - chisto restándole importancia.
- nada es suficiente. - respondo - entonces supongo que nos iremos todos en el mismo avión este viernes - cambio el tema
- Así es.
- supones bien.
- está bien. - aún con las manos llenas voy a mi habitación y dejo todo sobre la cama. Tendré que comprar bolsas de regalo para poder empacar todo esto.
- Monserrat - Indira entra y se sienta frente al tocador - ¿Estás bien?
- la verdad es que no - me giro para mirarla - primero me ocultas tu relación con mi tío y luego tú hijo ve a Owen salir de mi apartamento a las 3 de la madrugada, es obvio que no estoy bien.
- espera un segundo ¿Cuando se quedó aquí? - me encojo de hombros. Olvide mencionar eso
- hace unos días. El caso es que él nos vio y... Anteriormente me ha confesado que está enamorado de mi, supongo que no es tan fuerte el sentimiento ya que actúa como si nada pasara pero me reclama. Es tu hijo lo conoces mejor que yo así que no se qué debería hacer o decirle. Creo entonces que él nos vio besarnos antes que Owen se fuera.
- Monse no te preocupes por eso. Puede que esté enamorado o solo sea un capricho, ustedes se la pasan todo el tiempo juntos y supongo que actúa así por su padre. Odia sentirse o que lo vean débil. Pero ¿Porqué Owen se quedó aquí? - me quedó callada mirándome los zapatos, ahora los veo más interesantes que ver los ojos de Indira y descubra la verdad en los míos. Soy como un libro abierto, no me guardo nada.- entiendo, no preguntare más
- gracias - asiento relajándome. - sé que he estado demasiado enfrascada en mis asuntos, que no hemos tenido tiempo de hablar pero mira, me alegro de que mi tío te tenga, ambos son buenas personas y he visto que se quieren, así que me agrada que seas tú y no otra mujer
- te agradezco Monse. Yo... - se mira las manos mientras juega con su anillo de Esmeralda - creo que amo a Jhonatan de todas formas, es inevitable no quererlo y mejor no menciono lo buen amante que es
- ok, eso no quiero saberlo. - se ríe y me abraza como una mamá gallina
- en cuanto a Owen...
- no quiero ni que lo menciones, él es la razón por la que perdería mi beca y no estoy dispuesta a correr ese riesgo, no ahora que estoy tan cerca de terminar
- no sería culpa de mi hijo, si no se ustedes dos por dejarse descubrir. - reprende - en todo caso deberías hablar con él, intentar que te presté atención porque parece un idiota enamorado cuando te ve, no te escucha solo te mira.
- es imposible.
- ¿Porqué? Te ayudó cuando eras una pequeña y te quiso desde ese momento, no tiene nada de malo que se haya enamorado de ti a la primera
- claro que sí, no me conoce y cuando lo haga querrá huir. - Tengo dos hombres enamorados de mi pero uno me ignora mientras que el otro me da el doble de cariño y se deshace en atenciones.
Indira y yo hablamos unos minutos más y luego se marcha. Parece que esta noche se quedará aquí y me autofelicito por poner la habitación del extremo para los invitados, no quiero escucharlos gemir a media noche.
Mi teléfono empieza a sonar como desquiciado despertándome a eso de las 2 de la madrugada. Miro en la pantalla el nombre de Owen y contesto adormilada.
- ¿Porqué rayos me despiertas a esta hora? - refunfuñó. Odio eso
- necesito verte
- ¿ahora?
- sí ahora. Quise darte espacio, estabas muy enojada
- aún lo estoy Owen.
- ¿Puedes abrir la puerta? Estoy afuera y hace un frío de los mil demonios
- ¡Owen!
- por favor cariño, ábreme - mi corazón se vuelve loco en un segundo al escucharlo decirme así y no entiendo porqué, no debería sentir esta emoción.
Me levanto de la cama y camino descalza hasta la sala. Descuelgo el citofono y aprieto el botón de abrir. A través del teléfono escucho que se abre la puerta y supongo que él está subiendo ya.
Abro la puerta y espero por él que aparece segundos después. Su saludo es un beso de aquellos que te quitan el aliento.
- espero que eso signifique que estás contenta de verme
- Owen...
- está bien Monse. Quiero quedarme aquí contigo
- No. Oye, mi tío Jhonatan está aquí con Indira
- no me importa, ellos no están haciendo nada que nosotros no haríamos.
- eres imposible Owen Steele
Me carga al estilo novia y subimos los pocos escalones que llevan directamente a mi habitación.
- ¿Has hablado con Aarón?
- sí. Viajaré el viernes
- ¿irás a Savannah? - le pregunto sorprendida. Él no parece gustarle este tipo de fiestas, es demasiado... Estirado.
- sí, claro que iré contigo en el mismo vuelo - ataca mi cuello con besos húmedos y mi sangre empieza a hervir de excitación.
- no puedes...
- sí que puedo señorita Sanz. Vamos al mismo destino ¿Que hay de malo en eso? Ademas de que te echaría mucho de menos - oh wow. ¿Que ha pasado con el tímido y estirado Owen?
- ¿en serio? - Mi voz apenas si es un susurro lejano, estoy en manos de este hombre que me está volviendo loca y ni lo conozco
- muy en serio. - sigue torturándome con su boca, bajando por el valle de mis pechos, y aquí no puedo pensar con claridad.
Habian pasado ya unos días así que era normal que deseara que volviera a tomarme.
- entonces creo que es un hecho -
Honestamente ya se me acabaron las excusas para retrasar lo inevitable. Puedo detenerlo, claro que sí, el problema es que no quiero que se detenga.
Al parecer los gemidos irán por parte de nosotros esta noche.