Entro en mi casa para encontrarla vacía. Quizás Jhonatan este abajo con ella, así que me relajo un poco.
Enciendo de nuevo el teléfono y varios mensajes se aglomeran en el buzón, unos de mi tía Elizabeth, los demás de Vanessa y Terry, y el último de Owen antes de que se apareciera en mi casa.
Llamo a mi tía y me contesta al segundo tono
- hola mi sobrina favorita ¿cómo estás? Llevaba marcandote un buen rato pero se iba al buzón - ella es un amor de persona.
- sí, es que... - pienso en contarle lo de Owen pero no, prefiero manejar esto sola - se descargó la batería y no me había dado cuenta. Yo estoy muy bien tía Eli, ¿que tal todo por allá?
bien. Elizabeth es hermana de mi padre, vive en Savannah con su esposo Aaron y están esperando a su segundo bebé.
- bien nena. Te estaba llamando para decirte que Aarón y yo estamos organizando el baby Shower de Ariana. Estoy tan contenta porque será una niña, al fin se dejó ver. Azael y Ariana, es más que suficiente
- ¡que bien!Felicidades tía
- gracias Monse. La fiesta será el próximo fin de semana y trae Terry contigo, Indira también puede venir
- perfecto. Tú también lo sabías
- bueno sí estás hablando de Jhonatan e Indira, sí, lo sabía creí que tú también. - Aarón le habla desde lejos - te dejo que este nene ya tiene hambre
- de acuerdo. Saluda a Aarón de mi parte
- bien. Adiós sobrina - cuelga antes de que le responda.
Ella es adorable, es la tía que más quiero y la que estuvo siempre conmigo cuando falto mi madre. Es como otra mejor amiga a la que le cuento todo, pero tendré que saltarme a Owen está vez.
Mi tío Jhonatan interrumpe en mi cuarto
- Monse, indira y yo iremos a cenar ¿quieres venir?
- eh... no, no quiero hacer mal tercio
- claro que no. Además necesitamos hablar los tres - ah claro
- supongo que no se puede posponer ¿Verdad? Ya fueron suficientes siete meses.
- Monse...
- ahora voy
- date prisa o nos iremos sin ti - resoplo. Entonces para que me invita
Así que tomo una ducha rápida y me pongo un lindo vestido blanco corto sin mangas con un cinturón n***o, unas sandalias y me dejo el cabello suelto, me aplico un poco maquillaje, tomo mi bolso con dinero y salgo.
En la sala están ambos esperandome, mi tío e Indira se besan y creo que esto será una velada incomoda. Es raro ver a esos dos dándose muestras de cariño pero bueno, así es el amor.
Me aclaro la garganta para que ya dejen de intercambiar saliva en frente de los pobres.
- ya estoy lista. Vámonos.
Durante el camino en el auto, la pasamos hablando de tonterías y riendo por los malos chistes de mi tío Jhonatan, aunque Indira se rió, ya que es un hecho que está enamorada de él.
- y Monse, ¿porque no aceptaste salir con Owen? - la pregunta de mi tío me toma por sorpresa - lo siento no tienes que responder. A veces olvidó que eres una adulta que toma sus propias decisiones.
- tío, no está bien. Es mi profesor ¿Cómo supiste? - antes de que él conteste Indira interrumpe
- Owen es el sobrino de tu cuñado Aaron - ¿WTF? - lo dejo caer esta tarde cuando vino. Es increíble que solo tenga 31 y ya sea un cardiólogo.
- ah, ya me acuerdo. Conocí a Owen hace unos años, estaba en la universidad y fuimos todos a vacacionar a Los Alpes. Monse aún, estabas en la escuela, eras una niña, seguro no lo recuerdas pero también estuvo un rato en el cumpleaños de tu tía Eli
- entiendo.
- la verdad es que yo no reconocí al chico hasta que lo mencionaste cariño - le dice a ella. Oh vamos, ya empiezan con los apelativos de cariño, amor, bebé, nena.
¡Joder!
- ¡vaya! Bueno... él es algo...
- ¿Acosador? - dice mi tío - Aarón mencionó que cuando una mujer se le mete en la cabeza o le gusta, puede ser bastante intenso. Aunque no es su estilo, diría que es un poco bobo - suspira ruidosamente - pero ten cuidado
- pues gracias por avisarme, así estaré prevenida - digo con sarcasmo. Ahora me tocó un maldito loco.
Al llegar al restaurante no tan elegante pero sí bastante bonito y grande, un mesero nos guia a una mesa, donde para mi mala suerte esta Owen esperándonos.
- ¿Que diablos...? - murmuro. Esto se está poniendo muy mal
- Monse, no seas así. Le mencione que veníamos a cenar y se auto invito - dice ella a modo de disculpa. No le creo ni una palabra a Indira. Empezamos muy mal.
- ¿Porqué? No conozco al tipo, y no porque estés saliendo con mi tío tienes el derecho a meterte en mi vida privada.
- lo sé, yo solo... - abre la boca sin saber que decir. Estoy siendo grosera
- olvídalo
Él se levanta de la silla con cortesía a modo de saludo. Que molesto es
- Monserrat - de nuevo se acerca a mí para besar mi mejilla y las piernas me tiemblan. Sus labios... - que bien hueles - susurra en mi oído.
Ok, es extraño lo que siento cuando estoy cerca de él. Pero acosada no me siento.
- hola - digo secamente - y no me besuquees, no te he dado esa confianza.
- pensé que ya la teníamos, cuando me enviaste ese traje, además no es la primer vez que te beso - ¿Qué?
- ¿Que es lo que quieres de mí? Dilo de una vez para que pueda irme
- pues a ti. - la piel se me eriza y miro a mi tío que no dice nada, por el contrario, lo saluda con afecto
- Owen, que bueno verte de nuevo. Hacía muchos años, disculpa que no te reconocí hace un rato - éste se endereza y arregla su saco para luego estrechar la mano de mi tío. Todo cambia en él de inmediato
- así es. La verdad es que me quedé en España trabajando pero he vuelto. - dice de lo más natural.
- espero que te quedes
- es la intención señor - dice esto mirándome. - tengo planes
- que bien.
¿Porqué es diferente con los demás y conmigo es alguien serio pero a la vez tímido?
- ¿Podemos sentarnos ya?
- por supuesto - me da una sonrisa mostrando sus dientes y por poco me caigo. Me retira la silla y hago lo propio
¡Doble mierda!
- gracias - bueno, quizás esta cena sea algo interesante. No puedo dejar que me intimide, yo soy la que intimida como él bien lo dijo.
Era un idiota pero debía admitir que era el mejor idiota y más bueno de todos.
Sí, sí, lo dije, está para comérselo. Ay Dios malditas hormonas aparte de que no he tenido relaciones en tres años, eso sí es abstinencia.
- ¿Y qué planes son esos, profesor? - sonríe de nuevo pero sin responder. - no me responda, no me interesa. Ya que estamos los tres aquí quiero que entiendan algo. - me planto frente a los tres y me pongo en modo cabrona - Owen, sea cual sea su intención conmigo, no me gusta, si tiene algo que decir prefiero que sea de frente en este momento y nos evitamos un drama mayor. Indira, no intentes meterme a este hombre por los ojos, sí quiero uno me lo consigo yo sola, pero no estoy buscando una pareja ahora, ni siquiera he terminado la universidad.
- calmate Monserrat, solo quería que salieras de tu zona de confort, de tu encierro. Pareces un ratón de biblioteca y eres muy joven aún para perder tu juventud.
- el estudio es importante Monse, pero puedes tener amigos y divertirte. No sales a ningún lado desde que tu madre murió, ni un novio, absolutamente nada.
- es porque no me nace. ¿Que hacemos hablando de mi cuando son ustedes quién me deben una explicación? Me ocultan las cosas por meses y se quieren meter en mi vida. Por favor tío. Si no quieren que arruine la maldita cena, dejemos de hablar.
- Monserrat - Owen pone su mano sobre la mía que milagrosamente enseguida me calma. Lo miro cuando comienza a hablar de cómo me ayudó una vez y olvidó mi enojo por un momento - cuando fuimos a esas vacaciones en Los Alpes, tú te caíste entre unos árboles que estaban obstruyendo el paso, solo yo estaba cerca entonces. Llorabas así que te saque de ahí, vi que te habías hecho algunas heridas en los brazos y rostro, te lleve de vuelta a la cabaña para curarte. No sé porque no lo recuerdas, ya tenías uso de razón.
- bueno, pues te agradezco pero fue hace muchos años
- sí lo sé. El caso es que ese día te bese y respondiste a ese beso. Después de eso no te separaste de mi ni un segundo. Yo... No soy el tipo de hombres que tiene una mujer cada noche en su cama, soy monógamo y lo único que quiero es a ti.
- ¿Qué? Deja de decir estupideces, no me quieres a mi.
- no lo son. Monse, me enamoré de la niña tierna que conocí ese día, está Monserrat no la conozco
- se murió con mi madre - es mi respuesta final.
Llamo al camarero para que nos traiga el menú. No quiero seguir hablando y ellos no colaboran
- Monse
- suficiente. No quiero escucharlos, me voy a casa. - me pongo de pie pero la mano de Owen me detiene
- no te vayas - dice lentamente. Sus ojos parecen suplicarme y no tengo la fuerza para luchar más por hoy.
Este hombre puede con mi voluntad pero iba a convertirse en un dolor de cabeza.