4. El Beso

1512 Words
La cena transcurría en una incómoda situación para mí mientras los demás estaban relajados. Owen no podía apartar sus ojos de mi, Indira y mi tío estaban enfrascados en una conversación en la cual no estábamos incluidos y la verdad es que tampoco prestaba mucha atención a ello. Sinceramente estaba cansada de estar aquí ni sé porqué acepte venir, solo quiero irme a casa y dormir. El viernes viajaría a Savannah a ver a mi tía y por lo que estaba presenciando esta noche, Indira haría parte de la familia pronto. - ¿Quieres dejar de mirarme ya? - le digo a él mirándolo de reojo. - ¿porque eres tan arisca? Monse estoy aquí intentando entrar en tu corazón... - no tengo espacio para ello Owen, entiende. Además eres mi profesor no podemos tener nada - eso significa que tengo una esperanza. Puedo renunciar para poder estar contigo - ¡¿Qué?! ¡No! - mi grito llama la atención de algunos comensales del pequeño restaurante - ¡No debes hacer tal cosa por mi! ¿Estás loco? No te conozco y más vale que me dejes en paz. No puedo evitar ser grosera, pero no quiero ni permitiré que entre en mi vida - ¡entonces conoceme! - dice acercando la silla junto a la mia - está bien, sé que parece que te estoy acosando, lo lamento. Yo intentaré hacer las cosas bien Monserrat - su buen humor ha cambiado y habla muy en serio. - iré lento y me ganaré tu corazón. Yo... - Owen - detengo su discurso poniendo un dedo sobre sus labios. Respiro hondo y me tranquilizo, después de todo él me ayudó cuando era una niña - podemos ser amigos... - va a rechistar pero vuelvo a callarlo - debes respetar lo que sigo. Intento ser sincera contigo así que por favor ayúdame, quizás con el tiempo cuando ya no seas mi profesor... - está bien. Lo que tú quieras, pero no dudes que te seguiré a dónde vayas - vaya, no mintió cuando se llamo a sí mismo un acosador. No tiene caso seguir discutiendo y cuando me doy cuenta, los otros dos acompañantes están mirándonos, por supuesto a mi tío Jhonatan no parece hacerle gracia. Supongo que puedo entenderlo, parece que ha quedado prendado de mi, y al faltar mi mis padres tuve que refugiarme en un duro caparazón para que nadie viera mi debilidad y me dañara. Aunque no creo que sea el mismo caso - ok, creo que me iré a casa - les digo. No debí venir - oh no aún no. Pidamos la cena - no, me iré ya si no les molesta. Quédense ustedes, no quiero dañarles la noche. - yo te llevo - interviene él. - no, puedo regresar a casa sola - no te dejare ir sola a esta hora de la noche. ¿Siempre dices No, a todo? - se levanta de su asiento y me toma la mano para pararme también. No aceptara un no por respuesta así que me rindo y dejo que me lleve. - los veré en casa. - supongo que a estas alturas el tema de su relación no me importa mucho. Indira es una mujer dulce que de seguro hará feliz a mi tío. - nos vemos en el apartamento al rato - me dice pero presiento que no llegará. Asiento de todos modos Owen me conduce fuera del restaurante aun con su fuerte mano agarrado la mía. Me transmite una sensación de tranquilidad y seguridad, lo que me resulta extraño. - tengo el auto justo ahí - señala el aparcado de enfrente - sabes, no es necesario... - vamos Monserrat. ¿siempre apartas a las personas así de tu lado? Es en serio lo que dije ahí adentro, mujer - no Owen. Pero tú me haces sentir diferente. - ¿diferente cómo? - habla muy cerca de mi y puedo oler su loción cara y su aliento mentolado - diferente - susurro - déjame Monse. - su rostro está tan cerca del mío que creo que me besara, pero no - ven Prácticamente me arrastra a su auto que por cierto es un lindo Ferrari 250 GT Spider 1961, y me encanta. - ¿hermoso no? - sí, lo admito. abre la puerta del copiloto y yo me deslizo en el asiento de cuero. Podría tener un auto de estos pero luego el señor Steele diría que me dio envidia y que por eso lo conseguí así que tal vez pueda comprarme uno más lindo y mejor. Puedo permitírmelo. Sí, definitivamente necesito un coche nuevo. Él entra en el asiento del piloto. - ponte el cinturón. - hago lo que me dice y pone este bebé en marcha - Indira mencionó que estás sola siempre. No tienes novio pero tampoco estás disponible ahora. ¿cuánto tiempo llevas sin sexo? - eso no te incumbe - contesto enfadada. - todo lo que tenga que ver contigo me incumbe - bufo descolocada por ese atrevimiento. - esto no. Avanzamos rápidamente por las calles en silencio, lo que agradezco infinitamente. Lo miro disimuladamente detallando cada gesto que hace y resisto la urgencia de acariciar su cabello largo y jalarlo hacia mí para besarlo. Sus ojos se encuentran con los míos y me pierdo de nuevo - Owen - susurro su nombre sintiendo que me ahogo. - ¿Qué? - detiene el auto frente a mi edificio apagando el motor - llegamos - gracias - ¿cómo podré resistir la urgencia que se me ha presentado de repente, de estar con él? No es posible - nos veremos mañana en la universidad. No faltes - claro. Al abrir la puerta del lobby me topo con Terry que iba a salir. - Monse, pensé que estabas con mi madre y Jhonatan - mira sobre mi hombro y hago lo mismo para ver que Owen aún sigue allí. - ¿Es el profesor Owen? - sí, no... ¡No digas nada por favor! - es lo primero que se me ocurre - es que estaba en el restaurante y como no quería arruinar la cena de nuestros padres, yo... Él se ofreció a traerme - intento explicar atropeyadamente. - ¿Ah sí? - sí. ¿A donde ibas? - voy a ir con Roxy - ¿Que Roxy? ¿A esta hora? - pregunto mirándolo de pies a cabeza notando lo bien que se ve. Hasta perfumado va el hombre - sí, es una amiga. - ¿Ahora me has cambiado? - Monse, intento conocer a alguien para sacarte de mi cabeza, así que déjame, tengo derecho a tener más amigas a parte de ti y quizás con suerte conseguir una novia por fin - oh. No sabía que le era tan difícil estar cerca de mi. - está bien, lo lamento. - nos vemos mañana - pasa por mi lado y empieza a caminar calle arriba. Miro a Owen que sigue estacionado esperando que yo entre, pero su expresión dice otra cosa. Lo ignoro y entró al fin. En mi habitación me dejo caer en la cama mirando al techo cansada de este día de locos. No podría con un hombre como Owen, es intenso, tiene tanta energía, sus ojos me cautivan y una maldita palabrería que puede conmigo. Pasados unos minutos tocan a mi puerta, no sé quién podrá ser a esta hora. Es seguro que mi tío no vendrá esta noche además él tiene su juego de llaves, así que con toda la pereza del mundo bajo en dirección a la entrada. Me quedo sorprendida al ver que es Owen de nuevo. Sin siquiera darme tiempo a reaccionar arremete contra mí apoyándome contra la pared al lado de la puerta y me besa, un beso salvaje que me pone a mil y me hace temblar. No puedo pensar, solo sentir y sus labios son de los que jamás en mi vida he probado, es un beso caliente y a la vez tierno. Se separa con su frente pegada a la mía. Sintiendo su aliento que llega hasta mis fosas nasales, es simplemente embriagador. - ¿qué haces? - le pregunto con mi respiración agitada - llevo horas queriendo besarte. Sé que es absurdo ya que apenas me viste esta mañana pero te deseo, te deseo cómo un maldito loco - ¡oh! Ese beso fue único ¿pero qué...? No seas tonta Monse, solo quiere sexo. Me reprendo a mí misma. Aunque no me caería nada mal. - pues yo no, así que no lo vuelvas a hacer - lo empujo levemente para apartarlo pero es más fuerte que yo y no cede ni un poco - no te creo, de lo contrario no me hubieras correspondido - cierto. - esto no está bien. - me importa una mierda y vuelve a besarme como si fuera lo último que haría en la vida. Cierra la puerta detrás de él sin soltarme y mi carne es débil así que simplemente me dejo llevar a donde él quiere llegar, a mi habitación.
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