— ¿enserio no la ha visto? —
— No joven. En verdad no he visto ninguna chica así. Lo lamento—
—Está bien… gracias — Tiene rato en el centro y los pocos a los que le ha preguntado no han visto ninguna persona coincidir con su descripción. Ha dado incontables vueltas esperando poder verla, pero allí esta: fuera de su auto preguntando a las personas de las tiendas y persona que crea acerca de ella.
El teléfono empezó a vibrarle en el bolsillo. Contesto sin ver la pantalla —¿Quién ese? —
—joven Fernando. Somos los de seguridad del club Buenavista —
Sintió que aliviaba al oírlos —gracias. ¿Cómo esta ella? Ya voy saliendo para allá —
— No joven Fernando. Ella no está con nosotros—
—No está con ustedes —sin querer la voz salió como de decepción e irritabilidad — supongo que la han visto. ¿en qué parte está? —hubo un silencio por la otra línea. De inmediato el hombre de ojos grises trataba de pensar quien posiblemente le haya dado la cola hasta el centro —¿vieron quien la llevaba? —
—no señor. No vimos a nadie —
Suspiro mirando hacia abajo brevemente para después ver la hora en su reloj de mano. Al menos sabe que alguien le dio la cola hasta acá. La cosa ahora es averiguar quién —está bien. gracias por avisarme. —
—De nada joven Fernando. Que buenas…—
Colgó antes de que terminara. Realmente Lamenta haberle dicho eso a Laura, ella le da la impresión de ser buen persona y a veces no sabe por qué tiene esos arranques con ella; esa mujer llama su atención como ninguna y le cuesta admitirlo, pero está preocupado por ella y cualquier cosa que le pase será culpa suya. Quizás es un poco enfermizo su obsesión con ella, pero simplemente le pasa, no tiene explicación lógica. Con remordimiento marca el número de Manuel; necesitaba que se comunique con Laura o en tal caso con su familia para confirmar que ella está bien; eso implicaría pelearse con él por lo que le dijo a Laura, pero necesita saber si llego a su casa.
—Hola ¿Quién es? —hablo al otro lado de la línea el castaño con voz soñolienta —halo. ¿Que quien eres? —repitió al no oír respuesta.
El joven hombre de ojos grisáceos quedo mudo con el teléfono en la mano cuando vio un carro de color gris y en la ventana del lado derecho ve a Laura. Su reacción de inmediato fue gritar su nombre, pero ella no lo oyó y metió la cabeza de nuevo al auto que iba a una buena velocidad; La cara de ella era de completa incomodidad. Colgó el teléfono y Sin pensarlo encendió el motor persiguiéndolos.
—Dentro de veinte minutos llegamos al centro Laura. — aviso el hombre joven bajando un poco la velocidad del carro para dar la vuelta hacia la ruta acordada.
Después de salir del club se dio cuenta que realmente las calles se ven más diferentes de noche y si en el día le costó saber dónde estaba en este instante era un enredo en su mente. El recorrido se le hizo eterno a la chica desde que salieron del club y ya ha recibido varios mensajes de su mama para saber por dónde venía. Ahora está más tranquila y aliviada de que falte poco para llegar al centro — muchas gracias. Me ha sacado de un problema grandísimo joven… disculpe, ¿me repite su nombre? —
Se carcajeo un poco —Gustavo señorita —
—Gustavo, gracias de verdad. Quién sabe si todavía estuviera allá metida si no es por usted; lamento haberlo sacado de la fiesta—
El hombre negó con una sonrisa el agradecimiento de la chica. Realmente se ve que es de buena educación —No tiene nada de que agradecerme Laura. Lo hice con gusto. pero puedo preguntar ¿qué le paso a tu carro? es extraño de que se te haya descompuesto de la nada ¿te dio algún indicio antes de que dejara de funcionar? —
—jajaja sonara gracioso, pero no me dio ningún indicio —mintió tan creíblemente que hasta ella se asombró de su naturalidad. ¿Cuántas mentiras habrá dicho el día de hoy? Demasiadas para contarlas ahora.
El hombre alza una ceja no creyéndole. Contrario a lo que ella piense u otro vea para él es muy obvia. Es capaz de adelantarse a pensar que realmente ni un vehículo ha tenido. Si fuera tenido alguno le fuera sido más fácil hacer la mentira más creíble. quizás fuera mencionado algún defecto o alguna pieza faltante para hacerlo creíble — entiendo bonita. Siempre cuando es el primer carro lo más normal es que no sepamos ni cómo funciona. Hasta a mí me ha pasado —apenas menciono eso la chica asintió de acuerdo con el convencida de que él le seguía la falsa —Lo que si no entiendo es por qué Fernando no se ofreció a llevarte ¿le paso algo? Porque es muy poco caballero de su parte —
Carraspeo incomoda con la mirada puesta en la ventilla a su izquierda queriendo acelerar como por arte de magia el camino al centro —lamentablemente él tuvo una reunión de emergencia y tuvo que irse. No me dijo detalles señor Gustavo —
—ah ok. entiendo. trabaja contigo —su sonrisa es visible por el espejo del carro que fue captada de inmediato por la chica extrañada.
— No. Claro que no —negó de inmediato siendo delatada por ella misma con esa negación que parece más una afirmación a su pregunta.
— jajaja eres muy mala mintiendo bonita—
Abre los ojos perpleja. ¿Quién es este hombre? ¿Por qué tantas preguntas? ¿conocerá a Fernando? Preguntas como esas son las que rondaron su cabeza maquinando posibles respuestas — ¿cómo así señor Gustavo? ¿le parece que estoy mintiendo? —
— no te ofendas, pero sí. Se nota que estas mintiendo. Desde que te montaste en mi carro pude saber que algo ocultas —sin despegar la mirada de la carretera saca la pequeña botella y da un trago que deja la botella con la mitad de su contenido— Eres una de las citas de Fernando ¿cierto? —la incredibilidad está plasmada en el rostro de la chica dándole luz verde a sus insinuaciones —por esa cara que pusiste la respuesta debe ser afirmativa —
Recostó la cabeza del asiento con una sonrisa incrédula —rayos. Debo ser malísima para mentir. ¿enserio se dio cuenta apenas entre a su carro? —el hombre asintió —para actriz me muero de hambre entonces ¿no cree? —ambos se rieron brevemente del comentario —está en lo correcto. Realmente no tengo carro ningún carro. En buen estado o en mal estado. Y Sí. Fernando me cito a ese club que por cierto ni sé que existía—
—tu cara no es conocida por nadie. Y muy pocos son los carros que pueden aparcar en este club por eso fue fácil no creerte sobre lo de tu carro —
Entre más pensaba la situación más le resultaba gracioso el hecho de ser tan obvia ante los desconocidos. Cualquiera pensaría que es un libro abierto ante los demás —lo lamento. Realmente he dicho muchas mentiras el día de hoy —
—¿Por qué tantas mentiras? Déjame adivina; Fernando y tu tuvieron y discusión y termino contigo. ¿voy bien? — sorbió de la botella. Y sobándose un poco la cabeza para poder ver mejor la carretera. Disimuladamente.
Laura soltó una carcajada que le salió del pecho con sinceridad —No. En eso se equivoca ampliamente. Yo no soy ni seré la novia de Fernando. Realmente nuestra relación es puramente laboral se lo aseguro —
—y si es así Laura. ¿Por qué la dejo a la deriva en un club desconocido para usted—le preguntó en tono sarcástica haciendo resoplar a su acompañante — vamos… eso fue muy bajo y más teniendo en cuenta lo peligros que siendo una mujer puedes sufrir —
Se acomodó un poco un pequeño mechón de pelo que se le escapó de su peinado. ¿Aun siente rabia por la propuesta que le hizo, pero extrañamente se siente como si lo esperas de alguna manera y eso la hacía sentirse algo... triste? Si algo triste y decepcionada. Ni ella puede explicar su sentimiento, pero es una mezcla de rabia y tristeza. Miro al hombre con atención; no se fijó mucho en él, pero es bien parecido: definitivamente es apuesto y resumiendo a la loica por su vestimenta, su carro y el hecho de ser parte de ese “Club exclusivo” se ve que también es de familia de dinero. Eso sin contar la manera tan despectiva en como trato a los empleados de seguridad de hace rato. El hombre es del círculo social de Fernando y debe conocerlo —¿Usted desde cuando conoce Fernando? Se ve que lo conoce muy bien —
— No te equivocas. Lo conozco mejor de lo que te imaginas —el voltea verla y nota en ella curiosidad y ansiedad a la misma vez para que empiece su historia —primero que nada, crecimos junto lo conozco desde que tengo diez años. Nuestros padres fueron amigos de universidad y en la mayoría de las ocasiones coincidíamos. Nunca tuvimos una buena relación y siempre tuvimos una rivalidad desde jóvenes. A partir de allí decidimos dejar frecuentar y compartir las mismas amistades —
hizo una pausa para girar el carro una vez más en la dirección acordada — El empezó a pasársela con un chico que es hijo de un empresario accionista. No sé mucho acerca de él. Pero sé que su papa era dueño de una empresa. La empresa fracaso y quedo en bancarrota; se recuperó invirtiendo en pequeñas empresas. Una jugada magnifica para salir de la perdida financiera que tuvo—
Laura abrió los ojos. ¡Está hablando de Manuel! El papa de Manuel era dueño de una empresa de inmobiliaria y construcción. Hubo una crisis en el país y muy pocas personas dejaron de invertir en servicios de construcción. Las maquinarias de construcción empezaron a ser más tecnológicas y avanzadas algo que el no pudo sobrellevar gracias a la baja demanda laboral y los altos costo de la maquinaria actual que superaban a las maquinas que disponía su empresa. Es allí en donde su padre decide invertir en pequeñas empresas en promedio de crecimiento que le asegure una ganancia activa de valores y que le permita recuperar su empresa inmobiliaria. Realmente como dice Gustavo fue una buena inversión ya que es accionista de seis empresas de la cuales cinco son de la industria alimentaria teniendo una acción del veinte por ciento en cada empresa. Y la última acción recae en la empresa del señor castillo my&sport. según le conto Manuel el papa de Fernando buscaba accionista para ampliar la empresa y buscar publicidad para hacer conocida la empresa en otros países. No sabe cuánto vale la acción que tiene en la empresa, pero una cosa segura es que fue una buena decisión; la empresa no ha parado de crecer.
— después de eso yo tome empecé a prepararme para sustituir a mi padre en un futuro y el empezó a plantearse que carrera iba a ejercer— hablo Gustavo sacando a la chica de sus pensamientos — era sobresaliente en todo y continuamente me lo echaba en cara; pero todo se agravó cuando empezó a experimentar con las mujeres —
—¿experimentar con mujeres? —eludió dudosa.
—así es. De repente empezó a salir con muchas mujeres; eran como si se divirtiera con ella. Fueron como un trapo desechable —el noto como la Laura apretó ligeramente el puño, pero decido continuar con la historia —se forjo una buena y mala reputación entre las mujeres llámalo m********o, lujuria. Pero todo tiene un límite —su mejilla derecha se incho notoriamente al mismo tiempo que apretaba el volante de rabia — y el sobrepaso ese límite con todas sus ganas—
Se le escapo un jadeo por su cambio de ánimo —¿Qué paso? ¿Fernando le hizo algo? —se contuvo de detenerlo. Sí, es cierto está jugando con fuego y ese hombre lleva rato bebiendo y su actitud es sospechoso…. Pero siente una gran necesidad de saber que paso. Necesita saber que paso —por favor dígame ¿Fernando le hizo algo a usted? —
El hombre no contesto. En vez de eso saco nuevamente su botella y se tragó de un golpe el resto de su contenido. —ese infeliz se acostó con mi novia —soltó de una con la mandíbula tensa dejando en shock a su acompañante —¡estuvo acostándose con mi novia durante un año! ¡maldito infeliz! —aumento la velocidad del auto sonando la bocina para que toda persona atravesada se apartara de golpe.
—¡baja la velocidad! — le grito tratando de que entrara en razón —¡deténgase, yo me quedo aquí! ¡deténgase! —
—lo siento Laura. No vas a volver a tú casa ahorita—
—oiga. Cree que el alcohol no lo está dejando pasar con claridad—le daba suaves palmadas en la espalda tratando de tranquilizarlo un poco queriendo que volviera en sí.
—Eres una buena persona Laura. no es nada contra ti, pero he estado esperando este momento y no voy a desaprovecharlo ahora — hablo un poco menos violento, pero sin bajar la velocidad del carro. Sin que él lo note el alcohol y esa conversación le hizo daño para mal y le puso en mente malas ideas —¿tú que eres de Fernando? —
—Y-yo no soy nadie importante te lo prometo —el miedo era palpable en el ambiente. Realmente el aura de este tipo es muy diferente —esta equivocado. No provocara nada en el haciéndome algo a mí —se exalto más al ver cómo sigue sin bajar la velocidad —deténgase por favor. Pare el auto —
El hombre estaba concentrado en el retrovisor del lado derecho. Un carro lo está siguiendo justo ahora y apostaría o que fuera a que es Fernando quien los sigue —sin pensarlo mucho giro hacia una dirección que no le alcanzo a tomar el otro carro; esto le permitió ganar tiempo para dirigirse a un lugar menos recurrido. Luego de unos minutos de gritos de parte de la chica para que se detuviera el detuvo el auto bajo la velocidad perimiendo que la chica se tranquilizara un poco antes de detener el carro de una vez; luego de un minuto y medio de detener el auto la chica con rapidez abrió la ventana para luego mover sus manos a su cinturón de seguridad para desabrocharlo.
—No Laura. No lo harás —apenas se desabrocho el cinturón se puso encima de ella impidiéndole el movimiento de las piernas, pero aun así oponía resistencia con golpes dirigidos a su pecho y a su cara.
—No! Déjeme. ¡No suélteme! —No pudo seguir hablando por que el hombre la callo con un beso forzado a la vez que sujetaba sus brazos con fuerza. Ahora se enfocó en apartar al hombre de su cara, pero este como que seguía metido en el beso forzado. Empezó a sollozar como si de un ataque de hipo se tratara. Esto hizo que el hombre dejara de besarla y se ocupe en darle repetidos besos a su cuello. —Por favor…. Por favor… no me haga daño —sin quererlo las lágrimas rodaban sus mejillas con desesperación.
Este inclino el asiento del carro hacia atrás poniendo las manos de la chica encima de asiento logrando tener mejor dominio sobre ella y meterse entre sus piernas para que sintiera el peso de su m*****o por la adrenalina, la excitación del momento y el alcohol que hay en su sistema. realmente se esta excitando; pero la chica no dejaba de moverse. Dejo pasar dos minutos de forcejeo y a vio cansada y débil. Aprovecho y le sujeto con una mano ambas manos de ella y con su otra mano libre se fue a su cabeza para utilizar la cinta que amarraba su cabello dejándolo libre y despeinado gracias al forcejeo. Luego de amarrar ambas manos se dispuso apegarse lascivamente a ella mientras la toqueteaba obscenamente sin prestar atención a los lloriqueos de esta.
—¡Auxilio! ¡A-auxilio! —volvió lloriquear desesperada impotente por que no puede evitar lo que va a pasar ahora. ¿Qué he hecho yo para merecer esto? su llanto se hizo más fuerte porque ya no contaba con fuerzas para seguir luchando y ya siente la presión de m*****o del hombre en su entrepierna y su asquerosa mano dirigirse a su falda desesperado por encontrarlos botones o en tal caso extremo penetrarla con todo y ropa. Alguien ayúdeme. ¡Dios mío! por favor alguien que me ayude!!
—¡Ya Suéltala Imbécil! —Sonido de vidrios quebrándose dominaron el momento seguido de un grito de dolor.