Capítulo 28

1804 Words
    Kelly planeaba recibir y atraer a Frank, con mucho amor después de haber recibido todas las clases de sexo con Brandon, y pasar unos días  de reconciliación en su situación matrimonial y tratar de olvidar todo lo que perturbaba después de todo lo que había disfrutado,en su ausencia. Y para darle la nueva noticia de la inauguración de El Mansión Silverado Trail, sería pronto.     Al saber Brandon la llegada de Frank, se mantuvo separado de Kelly y dejar eso hasta aquí: Para evitar problemas y conflictos personales. No soportaría de veer los juntos, se sentía confundido  de todo lo que había pasado entre ellos. Sentía algo especial por ella y no podía expresar la verdad, Kelly había sido muy clara en todo no creía que pudiera destruir un matrimonio, lo mejor era seguir y olvidar!!!     Así ver que aprendería, y ella sería la maestra. Se sentía mucho más segura de sí misma, de su atractivo y su sensualidad desde que el día anterior Brandon se había quedado mudo al ver su cambio de imagen.     Sonó el teléfono, sobresaltándola.     -Oficina del Salón de conferencias del Mansión Silverado Trail -.Shannon y del Sr. Duke,  se encontraba reunidos en la planificación de la organización; Kelly al habla.     -Soy Bianca Stephens, - dijo una voz entrecortada-. Ponme con Brandon de inmediato.     -Lo siento, señorita Stephens, Brandon tiene una conferencia de Directiva de la Organización de la Mansión Trail Silverado, no se le puede molestar.     -¿Qué? Bueno, interrúmpala. Dile que estoy esperando. Sé que querrá hablar conmigo.     -No lo dudo-dijo Kelly, conteniendo una mueca-, pero es una conferencia telefónica con varios clientes y con su socia Shannon. Le diré que la llame.     -Kathy,¿sabes quien soy?     -Sí, señorita Stephens, y me llamó Kelly McKinnon.     -Lo que sea-dijo-.Mira, ponle una nota  delante de la cara, sé que aceptará mi llamada.     -Me ha dado instrucciones  de no molestarlo.Lo siento mucho, pero le daré su mensaje.     -¿Cómo has dicho que te llamabas?     -Kelly,Kelly McKinnon.     -Bien-Kelly-dijo Bianca, con tono de considerarla una tonta niña de primaria-. Le diré a Brandon lo poco cooperativa que has sido.     -Sí, señora. Y yo le daré su mensaje.     -Más te vale- declaró ella-. No le gustará saber que se ha perdido mi llamada.     -Seguro que es así, yo...-Kelly calló. Bianca había cortado la comunicación. Eso la impresionó.     Colgó  y se levantó para pasear por la oficina. Estiró los brazos y giró el cuello para liberarse de la ira que sentía. Sabía muy bien quién era Bianca Stephens: hija de un ex-ministro de Defensa y presentadora de un programa de entrevistas matutino en una cadena nacional. Delgada, guapísima y, probablemente, muy inteligente, maldita fuera.     Recriminándose, fue a la cocina a servirse un refresco. Siempre había habido mujeres como Bianca Stephens en la vida de Brandon, y siempre las habría. Eran supermodelos, herederas, actrices y diseñadoras. Algunas eran agradables y otras horribles, como Bianca Stephens. Brandon  salía con ellas porque lucían mucho colgadas de su brazo y, probablemente, en su cama, aunque Kelly no quería pensar en eso. Lo cierto era que la decepcionaba que Brandon estuviera dispuesto a salir con una mujer tan grosera como esa.     Kelly agradeció al cielo que su vínculo emocional. con Brandon no fuera lo bastante fuerte para que eso le importara, pero tenía que admitir que la irritaba que la tratasen como si fuera una mera asalariada.     Inspiró varias veces, se echó el pelo hacía atrás e hizo girar los hombros para relajarse.Luego regreso a su escritorio.     -No te equivoques-masculló, sentándose-. Una>, eso es exactamente lo que eres.     Agarró el abrecartas y siguió con el correo. Se dijo que el problema no era ser asalariada, sino tratar con gente grosera como Bianca, que la  trataba con desprecio y superioridad porque le pagaban por  contestar el teléfono.     Sin embargo, Kelly había filtrado a menudo ese tipo de llamadas de mujeres petulantes sin que la afectarán lo más mínimo.     -No te importaría tanto si no te hubieras acostado con él- susurró, colocando varias cartas en una carpeta para que Brandon las revisara. Arrugó la frente, preguntándose si, de repente. Brandon le importaba demasiado.No lo creía.Le importaba sí, pero desde luego no lo amaba. No podía permitir que eso ocurriera.Habían hablado del tema, le había asegurado que no se enamoraría de él y. además,¡no era tonta!     Aun así, era lógico, tras haber pasado una noche haciendo las cosas más intimas que podían hacer un hombre y una mujer juntos. Pero se le pasaría, pronto, o se daría de patadas por su estupidez.     Sonó el teléfono. Deseando que no fuera Bianca, contestó con un tono más profesional.     -Hola,Kelly. Soy Sally Duke.     -Hola, señora Duke-Kelly se relajó.La madre de Brandon era siempre amable y encantadora-.¿cómo está?     -Muy bien, cielo.Estoy deseando verte este fin de semana.     Y yo a usted-abrió una de las carpetas que tenía delante-.Tengo aquí un literario y veo que llegará el viernes, alrededor de las dos.La limusina estará esperando en el aeropuerto.¿Ha hecho Brandon la reserva para cenar?     -Eso espero.¿Te importaría confirmarlo?     -En absoluto.No hay nada apuntado, pero le preguntaré a Brandon cuando acabe su conferencia telefónica. Me aseguraré de que está organizado.     -Lo sé.Tengo que admitir que me hace ilusión -dijo Sally-Hay cientos de restaurantes fabulosos en Napa que me encantaría probar.     -A mi también.     -Kelly, cariño,¿algo va mal? Suenas rara.     -No, estoy bien.O lo estaré pronto- le aseguró Kelly. Que la madre del jefe notara que estaba tristona era mala señal.Acabo de ocuparme de algo desagradable.     -¿Algo o alguien?     -Nada importante-Kelly suspiró, sabiendo que había dicho demasiado.     -Ah, es alguien-adivinó Sally-.Crié a tres chicos . Aprendí a leer entre líneas.     Kelly se rió. No quería involucrar a la señora Duke en sus problemas, así que cambio de tema.     -Veo que Brandon, usted y sus amigas visitarán las bodegas el sábado. Eso será divertido.     -Lo pasaremos de miedo-dijo Sally, jovial-Kelly el sábado por la noche cenaremos en el restaurante del hotel. Adam, Cameron y sus esposas estará allí, y sería maravilloso que te unieras  a nosotros. Si estás libre, claro. Nos ayudas mucho y ya te consideramos parte de la familia. Kelly- replicó- Y me encantaría cenar con todos, pero no puedo tengo un compromiso.     -Muchas gracias- de repente, pensó que tal vez Brandon iría con una mujer pero se dijo que no importaba.La había invitado su madre.     -Bueno- exclamó Sally -.Por cierto, ¿qué tal tu viaje al centro termal? ¿Cumplieron todo lo prometido?     -Yo lo pasé de fabula allí el año pasado-dijo Sally-. Cuando mencionaste que te apetecía renovar tu imagen, me pareció el lugar perfecto.     -Lo fue.     -Me alegro. Estoy deseando ver los cambios.     Acabaron la conversación y Kelly pasó el resto de la mañana contestando correos electrónico y organizando conferencias telefónicas para futuros proyectos. Cualquier cosa era mejor que pensar en Brandon y en lo que habían hecho juntos la noche anterior y está mañana. Le resultaba imposible pensar a derechas cuando recordaba su forma de tocarla, su manera de acelerar el ritmo dentro de ella, la calidez de su aliento en la piel.     -Ay, Dios-tragó aire. Tenía que centrarse en el trabajo, pero no podía. Siguió soñando despierta con lo que Brandon le había hecho sentir, las palabras que le había susurrado al oído y las cimas de placer que le había ayudando a escalar.     Miró la luz roja del teléfono y agradeció que Brandon, siguiera lo que había estado pensando y seguramente la acusaría de enamorarse de él. Pero no había nada más lejos de la verdad. De ninguno modo iba a enamorarse de Brandon Duke.     Se obligó a concentrarse y adelantó bastante con la hora siguiente.Aun así, cada pocos minutos se descubría imaginándose en sus brazos. Pasó parte de la hora del almuerzo ante el escritorio, comiendo un sándwich y pagando facturas. Shannon llegó a la oficina, se le ocurrió la maravillosa idea de invitarme con Frank, a salir la noche del sábado. Esto me ayudaría aceptar todo y dejar de estar pensando cada cosa que no debería ser,. Kelly dejó todos los mensajes en su escritorio y aprovechó para retirarse con Shannon y Reece.     Miró las seis plantas escalonadas de suites con terraza, situadas en la ladera. Después echó un vistazo a las sofisticadas casitas de dos dormitorios que había salpicadas por la colina. No podía evitar sentirse orgullosa del pequeño pero importante papel que había jugado en el desarrollo del lujoso Mansión Silverado Trail.     Con sus paredes de estuco cubiertas de hiedra y de estilo mediterráneo, el complejo era una fusión del encanto del viejo mundo y de elegancia moderna. El restaurante ya había sido galardonado con tres estrellas por una famosa guía de viaje.     En tres días, llegarían los primeros huéspedes para el fin de semana de la gran inauguración, que incluía participación en la vendimia y en el festival de otoño.Habría cenas deliciosas, catas de vino y una gala de celebración el sábado por la noche.     Kelly llevaba meses trabajando en los actos y consideraba el proyecto como su bebé.Había cuidado cada detalle.     Pero desde el inicio del proyecto, se habían producido varios cambios en su vida. El primero era reconciliarme con Frank, mejorar mi relación matrimonial.     Un cambio aún más importante era que jamás se había imaginado teniendo una aventura con Brandon Duke, y la tenía. Sabía que iba a necesitar toda su inteligencia, discreción y buen juicio para superar la semana trabajando mano a mano con él.Además, tendría que tener especial cuidado para que ni el personal del hotel ni la familia de Brandon sospecharan nada.     No creía que fuera a ser un problema. Habían decidido poner fin a la aventura cuando llegara la familia de Brandon. Entonces lidiaría con Frank.     Inspiró el aire fresco y miró a su alrededor. En California, con las colinas siempre verdes y clima templado hasta en invierno.los indicios de la llegada del otoño eran sutiles: el moteado de las hojas, un rastro de mezquite en el aire, el juego de luces y sombras en las montañas al atardecer.     Le gustaba mucho Napa, pero no le importaría volver a Serenity Falls pasadas unas semanas, encargarse nuevamente a la tienda de Colchones Celestiales. Tenía un bonito apartamento dúplex con vista a la bahía y buenos amigos a los que le alegraría ver.Y, por supuesto, adoraba su trabajo y su espaciosa oficina en la sede de Duke.     Cuando estuviera en casa, planeaba en empezar a solventar su vida, y no poner en peligro su excelente empleo, era imperativo que volviera a ser la ayudante práctica, profesional y bien organizada que Brandon se merecía.     Eso implicaba no más sexo con Brandon.     Decidió utilizar esas palabras como mantra porque se harían realidad en muy pocos días.>, repitió con firmeza, emprendiendo el camino de vuelta a la oficina.     
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