El día de la partida de Christopher, Jilliane estuvo todo el día en la calle con sus amigas Sasha, Dina y Clara, Anya no pudo ir ya que informó que tenía una cita con Jason. Esa noticia le desanimó, pues envidiaba un poco el hecho de que podía estar tranquilamente con su novio sin que se formara tanto escándalo, el detalle es que ella era consciente de que su caso era realmente particular y único. Al principio, la joven azabache se preguntaba si podría confesar a las chicas aquello que amargaba su corazón, pensaba que sería juzgada por ellas por el hecho de tener una relación con su hermano, así que en su mente todo era confuso y enredado. Las chicas la buscaron hasta su casa y se marcharon todas juntas a comer cualquier comida chatarra que encontraran. Ellas vieron que el humor de su am

