Me llamo Lucía, tengo 26 años, soy maestra y me encanta el sexo, es una de mis perdiciones no lo puedo evitar. Mido 1,63, peso 53 kilos, lo que más me gusta es mi pecho, puedo presumir de tenerlo bonito. Digamos que soy coqueta por naturaleza tambien me encanta provocar a los hombres, sobre todo a aquellos que son maduritos y que están casados, hacerles todo aquello que sus mujeres no le permiten pero no le hago ascos al resto. Mi historia es ya de hace algún tiempo, entonces corrían mis años de adolescente, tenía 17 casi los 18, ya me quedaba casi nada para acabar el curso. Aquella mañana necesitaba ir a la oficina de papá para que me firmara la autorización para el viaje de estudio ya que todavía era menor. Sabía que me iba a encontrar con aquel compañero de mi padre que me ponía tanto;

