NARRADOR. Miguel había encerrado a Irina mientras ella gritaba sin saber que hacer, pues por su mente, únicamente pasaba la idea de que Miguel había lastimado a Orlando. Si no le temblaba el pulso para hacerlo con ella menos lo haría con él. Por su parte, Miguel estaba que lo pinchaban y no era sangre lo que saldría de sus venas, sino fuego líquido, ahora tenía la preocupación por saber qué había pasado con el encargo que les hizo a sus hombres porque llevaban horas y no llamaban. También debía hacer algo con la familia de Irina para que no supieran con exactitud nada que empañe su moral con ellos porque, aunque es cierto que él prácticamente le compró a Irina no los quiere metido en su hacienda, menos ahora que su plan era tener a Irina siendo mucho más que su prisionera porque ella se

