Narra Irina. Sé que soy patética, ilusa y hasta boba porque me enamoré en tan solo días de un hombre al cual no conocí bien, únicamente creí en sus palabras y eso fue lo único que bastó para mí, pero ahora tampoco deseaba salir con Miguel y sonreír ante el mundo como si no hubiera sucedido nada, donde él hace apenas hora me golpeó hasta que no pudo más y todo el cuerpo me duele. Sin embargo, más me dolía el orgullo de saber que tengo que ocultar con maquillaje los moretones e ir agarrada de su brazo fingiendo ser la esposa feliz, ahora que no lo soy porque cuando verdaderamente creí serlo él me encerró en esta hacienda y yo por ingenua supuse que mi esposo no tenía tiempo para mí, no obstante, tiempo era lo que le sobraba al desgraciado porque se la pasaba con Clarisa mientras yo esperab

