⚠️"Los Rotten difícilmente pueden ver en la oscuridad, es por eso que siempre caminan en alguna dirección sin saber a dónde llegaran. Puedes pasar desapercibido si no haces mucho ruido, ellos se dejan guiar por el ruido." ⚠️
A primera hora de la mañana Yoongi se puso de pie, alistando una mochila para salir al exterior sin que los demás se dieran cuenta. No era personal pero lo mejor era que solo una persona fuera a explorar el exterior, sería más fácil moverse y no estarse retrasando por los demás; además que Jimin estaba lastimado y solo los iba a retrasar más.
Escribió una nota explicando que regresaría por la tarde, si no es que antes encontraba un lugar seguro para sus hermanos y amigos. Coloco bien su mochila, revisando por ultima vez que llevase todo lo necesario. Nadie se había despertado por suerte, eso facilitaba su ida. No había tiempo de estar dando explicaciones. Tenía que aprovechar la luz del día.
Salió sin hacer algún tipo de ruido que pudiera despertar a los demás, al parecer todos estaban muy cansados que ninguno se percato de su salida del local, más cuando por accidente la puerta había hecho un ruido al ser abierta, Yoongi medio cerro los ojos, mirando atrás de sus espaldas, aliviado al ver que Hoseok simplemente se había movido para abrazar por la espalda a Taehyung, rodeándolo con la pierna. Taehyung medio frunció el ceño pero siguió durmiendo.
Aliviado salió rápido del lugar, frunciendo el ceño al ser su vista lastimada por el sol que pegaba directamente al local. Corrió hasta el otro lado de la calle, donde las casas tapaban la luz del sol. Enfoco bien la vista, mirando todo a su alrededor. Dos Rotten estaban a un metro de él, se habían percatado de su presencia ya que caminaban con dificultad a su dirección. Yoongi saco el cuchillo del bolsillo de su pantalón, sosteniéndolo con fuerza. Comenzó a caminar hacía ellos, tomando al primero por los hombros intentando retenerlo. Con mucha dificultad le clavo el cuchillo en el cráneo, el Rotten cayó de rodillas sin vida, Yoongi forcejeo el cuchillo que aún seguía enterrado en el cráneo.
Se comenzaba a desesperar al ver que el segundo Rotten estaba a nada de alcanzarle. Pateo la cabeza del Rotten haciendo que el cuchillo saliera por fin. El segundo Rotten se le fue encima, Yoongi le retuvo poniendo su mano en su pecho. Intentaba esquivar las manos de aquel ser, que eran muy largas y estaban cercas de su rostro. Este era un poco más fuerte que el otro, aparte de que era pesado y se le estaba lanzando con fuerza. Le metió el pie para que tropezara, cosa que si resulto ya que el Rotten medio cayó de rodillas queriendo levantarse de nuevo, pero Yoongi rápidamente claro el cuchillo cerca de la sien. Cansado Yoongi pateo la cabeza del Rotten, para que el cuchillo saliera ya que se había vuelto a atascar.
Sentía que cada vez era más difícil matar a uno de esos, no sabía qué haría si vienen de tres o cinco juntos. Se le haría muy complicado ya que no estaba con Jimin y Hoseok quienes eran los que mataban a esos seres sin dificultad. Ahora tenía que arreglárselas solo. O mejor sería pasar desapercibido.
Soló deseaba que a Taehyung o JongSuk no se les ocurriera salir a buscarle. JongSuk no ha matado a ningún Rotten y Taehyung teme cada vez que mira a uno, si estuviese solo sería devorado de inmediato. Lo que era tonta ya que le había reclamado a Jungkook el no haber hecho nada cuando se encontraban dentro del centro comercial. Su hermano podía ser bastante complicado.
Después de caminar por más de cinco cuadras encontró una casa grande de dos pisos, tenía una enorme barda gris y un portón n***o, estaba bien asegurada. Ese podría ser un buen lugar en el cual quedarse por un tiempo. Gracias a los gruesos barrotes del portón n***o logro escalar hasta arriba con cuidado. Se lanzó desde arriba, soltando un quejido al no calcular su aterrizaje y caer de nalgas.
Con molestia se puso de pie limpiando la tierra del trasero, el piso era de concreto pero aún así había polvo que se pego a sus pantalones negros. Ya medio limpio reviso el exterior de la casa, camino hasta la entrada de la puerta principal, intentando ver tras ella el interior pero era imposible. Al parecer los dueños le habían puesto papel ahumado, para que nadie pudiera ver el exterior. Extraño. Ni siquiera habían ventanas.
Intentó abrir la puerta pero claro que estaba cerrada, era de esperarse. Rodeo la casa hasta el patio trasero. En el había un enorme jardín, estaba bien cuidado, el césped era natural, muy verde pero algo largo al no ser podado por mas de unas semanas, pero seguía en perfectas condiciones. En la orilla de la barda estaba pegado el jacuzzi, que se sostenía un una bonita madera y tejado de la misma, decorada con ramas y flores. Sin duda sus hermanos se enamorarían de ese lugar.
Pero no todo es color de rosas, unos quejidos comenzaron a escucharse. Yoongi rápidamente se giro a la dirección de donde provenían los ruidos, anonadado se quedo quieto, mirando a más de cinco Rotten dentro de la casa. Eran dos adolescentes mujeres, un niño de menos de diez años. Un padre, una madre y una anciana vagaban por la sala. Yoongi comenzó a retrocedes despacio, mirando que la puerta de cristal estaba completamente abierta.
Al parecer ninguno se había percatado de su presencia. No hasta que no se fijo por donde pisaba tropezándose con un adorno de un duendecillo. Asustado miro a los seis Rotten mirarlo todos al mismo tiempo, ellos comenzaron a caminar hacia él a pasos apresurados. Yoongi rápidamente con tropezones se puso de pie, corriendo hasta la entrada de la casa. El papá de la familia era el más rápido, cosa que asusto más a Yoongi.
Con la adrenalina al cien se lanzó hacia los barrotes del portón, comenzando a escalar lo más rápido que podía. Casi cae al suelo por el fuerte agarre que el Rotten emergió en sus pantalones cerca del tobillo, forcejeo el fuerte agarre golpeándolo con su otro pie.
—¡Suéltame cabrón!
Comenzó a golpear con más fuerza la mano del Rotten para que le soltara, todos los demás estaban a punto de llegar y si ese Rotten no le soltaba estaba muerto. Lo intentó otras cinco veces más pero ahora con más fuerza, haciendo que por fin le soltara. Con la respiración agitada y el corazón a mil escalo hasta arriba, quedándose en ese lugar mirando a los Rotten quienes estiraban las manos queriendo alcanzarlo. Comenzó a reír, aliviado de haber salido con vida de eso.
—¡Coman mierda idiotas!
Les enseño el dedo del medio, para después saltar hasta la banqueta. Les miró agitado, sintiéndose aliviado. ¿Así se sentía burlarse de la muerte? Había sido divertido pero no quería verse envuelto en la misma situación de nuevo. Pero sabía perfectamente que en la situación en la que se encontraban vivirían eso a menudo. Tal vez debían irse de Seúl a un lugar más seguro.
Siguió caminando por las calles, pasando desapercibido al ver a los Rotten pasar por su camino. Ya era más de medio día y no encontraba otra casa igual de asegurada que la otra. Bien podría traer a Hoseok para que le ayudara a matar a los Rotten que se encontraban en esa casa pero eso sería arriesgado. Cualquier cosa podría salir mal, no los quería poner en peligro.
Al doblar una de las calles choco con algo, se puso alerta creyendo que había chocado con un Rotten pero no fue así. Era un tipo que al igual que él se puso alerta, sosteniendo un barrote con miedo, Yoongi podía notar que sus manos temblaban mientras sostenía el barrote con fuerza. Tenía miedo. Yoongi bajo el arma despacio.
—Tranquilo, no te voy a hacer daño. —Habló, intentando que aquel hombre bajará el arma.
—Robaras mi comida...— Aseguró, sin bajar el arma.— Por favor, déjame ir. Mi familia espera por mí.
—No, no te voy a quitar nada. Simplemente estoy buscando un lugar en el cual quedarme junto con mis amigos. No soy peligroso, no te haré nada, lo prometo. —Guardo el cuchillo en sus bolsillos, queriendo que el hombre frente a él le creyera. Cosa que consiguió, el hombre con lentitud comenzó a bajar el arma.
—¿Has conseguido algo de comida?—Preguntó, mirando la mochila de Yoongi.
—No estoy buscando comida, estoy buscando un lugar seguro para vivir un tiempo. — Se quito la mochila, poniéndose de rodillas para sacar dos botellas de agua y tres bolsas de algas secas.— Toma, es poco pero es lo único que traje conmigo.
El hombre con desconfianza comenzó a acercarse, tomando las cosas que Yoongi le estiraba.
—Gracias, muchas gracias. —Feliz comenzó a meter las cosas a su mochila. Yoongi logro ver lo poco que el hombre tenía. Una botella de agua y una bolsa de carne seca.
—¿Cuántos son en tu familia? —Preguntó, el hombre le medio sonrió, cerrando la mochila con pena.
—Somos seis, mis tres hijos y mi esposa embarazada. —Sonrió, volviéndose a colocar la mochila en su espalda.— Ayer nos quedamos sin comida y hoy salí a buscar pero todo los lugares se encuentran saqueados.
—¿Cuántos meses tiene de embarazo?
—Ocho meses, en un mes nacerá mi primera hija. —Sus palabras salieron con orgullo.
Yoongi sabía que la situación de aquel hombre era difícil. Mantener una familia completa en esta situación era una completa mierda. Quería ayudarle.
—Nosotros estamos en un local lleno de comida, si quieres puedes traer a tu familia con nosotros. —Ofreció.— Cuando encuentre un lugar en donde quedarnos ustedes se quedaran en ese lugar, y nosotros nos llevaremos la mitad de la comida. ¿Qué piensas?
Yoongi pudo ver cómo al hombre le brillaron los ojos, había comenzado a asentir. Yoongi le sonrió.
—Eres una buena persona, muchas, muchas gracias. —Tomó una de las manos de Yoongi. —Tengo que ir con mi familia a contarles.
—Perfecto. Yo tengo que seguir buscando un lugar. —Miró su reloj de mano. —¿te parece vernos aquí a las seis?
-—Sí, sí. ¡A las seis está perfecto! —Con una emoción soltó la mano de Yoongi, poniéndose a ambos de pie.
—Bien, estaré una hora antes tal vez.
—Eres un chico maravilloso, con un buen corazón. Prometo llegar lo antes posible.
El hombre se fue corriendo alegre, Yoongi sonrió. Sintiéndose la mejor persona del mundo. Bien, tendría que contarle a sus hermanos y amigos lo que había hecho. Tenía que conseguir un lugar lo antes posible.
Fueron ya más de la tres de la tarde, Yoongi estaba muy molesto, durante casi tres horas caminando no encontró un lugar adecuado. Todo era una mierda, estaba enojado, caminando de regreso al lugar que habían acordado aquel hombre y él. Estaba considerando si debían salir ya de Seúl, pero ¿a dónde debían ir?
Una hora después llegó al lugar acordado, matando a un Rotten que se encontraba parado justo en el lugar donde ellos estaban. Miró el reloj en su muñeca, frunciendo el ceño al ver que ya eran las seis con treinta minutos. Le esperaría una hora más, tal vez estaba atrasado.
Dieron las siete en punto y aquel hombre jamás llego con su familia. ¿Se habían negado a ir con un extraño? Tal vez. Con cierta decepción comenzó a caminar, al ver que el Sol ya se estaba escondiendo. Tal vez entendía al hombre, Yoongi por más desesperado que estuviese no aceptaría la propuesta de alguien más, mucho menos si no le conocía. Entendía al hombre.
El camino se volvió algo tedioso, caminaba de regreso al local ya sin muchas ganas. No había considerado el tiempo que se tomaría regresar de nuevo. Extrañaba su carro. El Sol estaba dando ya sus últimos rayos de luz. En unos minutos estaría en completa oscuridad y que la luz de la ciudad se haya ido no ayudaba par nada. Por suerte se había llevado una linterna.
A lo lejos comenzó a visualizar una silueta en el piso, la ropa era familiar. Negando comenzó a caminar más de prisa, queriendo que lo que estaba pensando fuera un error. Pero al pararse frente al cuerpo lo confirmo.
El hombre estaba sin vida, boca abajo. Su mochila estaba completamente abierta, le habían robado las pocas cosas que llevaba. Se puso de rodillas, mirando el enorme charco de sangre casi seca que estaba alrededor de su cabeza. Alguien le había apuñalado en la nuca y robado sus cosas. Al parecer él ni siquiera se había percatado de que alguien estaba detrás de él, no habían signos de forcejeo alguno. El que le mató lo ataco por detrás.
Sintió una enorme tristeza, quería poner a llorar en ese momento. ¿Cómo podría hacer alguien una cosa tan cruel? El hombre que ni siquiera sabía su nombre era una gran persona, un pobre hombre que lo único que hacía era buscar comida para su familia.
Yoongi coloco las yemas de dedos en los parpados del hombre, cerrando sus ojos con cuidado.
—Ni siquiera llegaste con tu familia...—Habló con la voz débil.— Seguro ellos te están esperando...lo siento mucho...
Ni siquiera sabía en qué lugar se encontraba su familia, Yoongi no podía hacer nada. Aunque quisiera era algo imposible encontrar a la familia del hombre. Se puso de pie, mirando al rededor de él. Corrió dentro de una casa que a medio día había inspeccionado. Tomando una sabana de una de las habitaciones.
Salió de casa, yendo de nuevo al lugar donde el hombre se encontraba sin vida. Se acerco, extendiendo la sabana blanca, dejándola caer sobre el hombre. Se sentía culpable por lo que le había sucedido al hombre, podía verlo acompañado pero prefirió ir a buscar un lugar en el cual poder quedarse. Que tonto había sido.
Le dio el ultimo adiós, volviendo a caminar de regreso al local. Donde seguro sus hermanos ya habían entrado en pánico al no saber nada de él. Sintió la situación de aquel hombre familiar. Si él moría sus hermanos se quedarían esperando por él. De sólo pensar en eso su estomago se revolvió. Por un momento pensó en buscar a la familia del hombre, pero ¿Qué pasa si moría ? ¿Qué sucede con sus hermanos?
El Sol se había ido por completo, dejando todo a su alrededor en una profundo obscuridad. Se sentía tan mal que ni siquiera veía por el lugar al que iba pasando. Ni siquiera se molesto en sacar la linterna, miraba con la luz de la luna. Estaba desanimado. Por suerte no habían tantos Rotten en su camino, y los que se cruzaban en su camino ni siquiera notaban su presencia. Tal vez era por que estaba oscuro y no es que hiciera tanto ruido exactamente.
Ni siquiera se percato de las dos personas que le miran desde lejos, justo delante de él.