El flash de la cámara iluminó el rostro de aquel sobreviviente que Jungkook había matado sin piedad alguna. Era una amenaza, no se arriesgaría a pasar por lo mismo de nuevo. ¿Qué pasaba si esa ese hombre les hacía daño después?
Jungkook ya no confiaba en los humanos, no después de lo que había ocurrido la noche anterior. Sonrío al ver las imágenes del hombre muerto, mirando lo hermoso que se veía la cuchilla enterrada en su nuca.
Guardó de nuevo la cámara para seguir con su objetivo. Conseguir alimentos.
Claramente se había robado la poca comida que el hombre llevaba en su mochila, no era la favorita de Jungkook pero de algo servía. Además conseguir alimentos de esta forma era más entretenido y divertido. Siguió su camino tranquilo. Entrando a las casas y tiendas que se le cruzaban por su camino, matando a cada Rotten que se cruzaba en su camino.
Su mochila se encontraba llena de comida hasta la mitad, no se detendría hasta llenarla por completo. También no iba a negar que le gustaba esto de estar solo. Era divertido.
Sabía muy bien el camino que estaba llevando, pero era como si sus pies se movieran por si solos. Muy en el fondo quería llegar ya a ese lugar. No importaba si se había marchado sin decir nada, pero quería saber si ellos se encontraban bien. Era simple curiosidad...
Se detuvo una casa antes, mirando el carro de Yoongi rodeado de Rotten. No sabía cómo reaccionar ante lo que estaba mirando. ¿Tenía que sentirse mal? La puerta de la casa se encontraba tirada, cosa provocada por los Rotten, muy claro era.
—Era de esperarse...
Fue lo único que dijo, dando media vuelta. No entraría a la casa, las cosas eran bastante claras. No tenía ganas de ver a sus ex-amigos vagando por el interior de la casa. No iba a mentir pero una ira recorrió todo su cuerpo
¿No pudo salvarlos de nuevo?
Un Rotten camino hacia él, queriendo morderlo. Jungkook le dio una patada en el estómago con fuerza haciendo que cayera fuertemente sobre el pavimento. Rápidamente se acercó hasta el pisando su cabeza con fuerza, una y otra vez. Sin piedad.
—¡Son unos cabrones!
Aplastó ya sus sesos por última vez, agitado se alejó del c*****r. Tambaleándose siguió su camino, dispuesto a seguir con lo que SeokJin le había encargado. Ya no había nada más que hacer. Jungkook tenía que adaptarse a lo que había sucedido. Estaba molesto, muy molesto.
Tal vez hoy llegaría tarde a casa.
NamJoon se despertó horas después de que dejó solos a SeokJin y Jungkook. La hora de la su reloj marcaban las tres con cincuenta. Había dormido mucho. Sonrió al ver a SeokJin dormir a un lado de él, se acurruco a su lado, abrazándole por la espalda. SeokJin de a poco comenzó a despertar, medio sonriendo al sentir las caricias en su cintura.
—Buenos días amor...—Se acercó besando su hombro.
—Mejor dicho tardes ¿no?
—Cierto. —rió. —No me di cuenta cuando te metiste a la cama.
—No quería despertarte, te mirabas muy cansado.
—Bien, me daré una ducha. —Besó su frente.— ¿Quieres acompañarme?
SeokJin talló sus ojos, asintiendo a la propuesta de su esposo.
—¿Jungkook está dormido? —Preguntó, quitándose la la camisa.
—No, se fue a buscar algo de comida. —Soltó. — Esos tontos se comieron todo lo que teníamos.
Al escuchar aquellas palabras NamJoon se detuvo. Mirando confundido a SeokJin quien comenzó a salir de entre las cobijas.
—Perdón, ¿Qué dijiste?
—¿Mm? Qué esos tontos se comieron lo que teníamos.
—¡No! —Exclamó, intentando calmarse. — ¿Dónde está Jungkook?
—Ah...fue por algo de comida, ya te lo dije hace unos minutos. —Salió por completo de la cama.
—¿Lo dejaste ir solo? —Preguntó, sabiendo cuál era la respuesta, pero quería asegurarse.
—Jungkook puede cuidarse solo.
Fue lo único que respondió, pasando de largo hasta el baño de la habitación. NamJoon sin poder creerlo le siguió hasta el baño.
—¿Por qué? — Fue lo único que dijo, SeokJin volteó los ojos, quitando su camisa y pantalón.
—Ya te dije, él puede cuidarse solo.
NamJoon negó varias veces, saliendo del baño molesto. SeokJin suspiró. Le siguió de nuevo hasta la habitación, negando con la cabeza al ver a NamJoon poniéndose otros pantalones y camisa.
—¿Qué se supone que haces? —Preguntó, sabiendo cuál sería su respuesta.
—¿No ves? Voy a buscar a Jungkook.
—Comenzó a buscar sus zapatos.- Si tú no te preocupas por él yo lo haré. SeokJin, fue muy estúpido lo que hiciste.
—¿Estúpido? —Se indignó.— Jungkook ya puede cuidarse solo, no es el mismo tonto que conociste antes.
—SeokJin. Lo conozco mejor que tú. —Habló serio.— Era su director, y como tal sé muchas cosas que los demás no.
—¿Ajá? ¿Cómo cuáles? —Se cruzó de brazos.
—Jungkook sufre de trastorno de ansiedad compulsivo, si está allá fuera solo hará algo estúpido.
—Lo controla muy bien ahora...
—¿Disculpa? —se acercó.
—Nada. —Cortó.
—Bien, iré a buscarlo. No tienes que ir si no quieres.
—Y ¿dejarte solo? —Sonrío sarcástico.— Voy a cambiarme.
NamJoon asintió no muy feliz. A veces su esposo podía no ser la persona más responsable del mundo, pero ahora se había pasado. Que Jungkook no le cayera bien, no era pretexto para querer deshacerse de él. Ya lo había notado antes, que a SeokJin no le agrado la llegada de Jungkook.
—Vamos.
SeokJin se acercó a él, listo para ir en busca de alguien que seguro estaba bien. SeokJin lo sabía.
No le daría más la contraria a NamJoon, haría lo que él le dijera.
Tres horas caminando, escondiéndose, matando a cada Rotten que se cruzaban en su camino, pasaron. Era extraño que Jungkook no se encontrara en ningún lado. La seguridad que SeokJin le tenía a Jungkook comenzó a desvanecerse. Y ¿si en verdad le pasó algo?
NamJoon hizo detener a SeokJin, apuntando a un c*****r que se encontraba bocabajo. Había muerto recientemente. Era obvio, la sangre seguía fresca.
—¿Le apuñalaron en la nuca? —Preguntó NamJoon, ladeando la cabeza.
—Eso eso creo, tal vez se peleó con otro sobreviviente por comida.
La verdad es que no sabían exactamente qué era lo que había sucedido. Pero esa podría ser la teoría más acertada.
Siguieron con su camino, importándoles poco que la luz del sol comenzara a irse. Jungkook aún no aparecía y eso estaba poniendo un poco nervioso a SeokJin. Se suponía que el menor regresaría a las seis. Y ya eran más de las siete.
Lo sabían porque en un momento habían regresado a casa, para asegurarse de que Jungkook haya llegado antes.
NamJoon forcejeó con un Rotten, clavando la cuchilla en la cabeza. SeokJin le miró de pies a cabeza, asegurándose de que NamJoon se encontrara bien.
La noche había caído por completo, la luna hizo su presencia como todas las noches. El cielo se encontraba totalmente despejado, estaba fresco pero era agradable. Todo estaba completamente obscuro, una ventaja para no ser vistos por alguien. Pero claro, había uno que otro inconveniente. Como cuidarse de que un Rotten de pronto te saliera de la nada.
Ambos se pusieron alerta, al ver a lo lejos la silueta de alguien acercarse a ellos. No harían nada hasta que se acercara. No estaban seguros si eso era un Rotten o un humano.
—¿Nos arriesgamos? —Preguntó SeokJin, dispuesto a matarlo si se trataba de un Rotten.
—Dejemos que se acerque un poco más...
Al parecer la otra persona no se había percatado de los dos. Caminaba tranquilo pero apresurado.
No fue segundos después de que su rostro se viera con claridad cuando NamJoon bajo la guardia, mirando a SeokJin para que dejara de estar alerta.
—Es Yoongi...
—¿Yoongi? ¿Qué? —SeokJin no le miraba bien del todo.
NamJoon comenzó a caminar hacía él.
—¿Yoongi? —Habló cuando se encontraron lo suficientemente cercas.
—¿NamJoon? ¿SeokJin? —Se detuvo sorprendido, mirándoles de pies a cabeza. No podía creer que fueran ellos.
—¡Hermano!
Rápidamente NamJoon le abrazó, feliz de ver con vida a su único mejor amigo, hermano tal vez. Yoongi le correspondió igual, y feliz de volverle a ver.
—¡Es que! ¡no lo puedo creer! —Feliz miró a ambos. SeokJin le sonrió. — ¡Están vivos!
—¡Claro que estamos vivos! —SeokJin exclamó con obviedad.
—Nosotros creíamos que tú habías muerto. Mierda, en serio estoy muy feliz de que estés bien.
—Y yo igual, jamás creí que nos volveríamos a ver. La última vez que hablamos fue en tu oficina. —Se burló.
—Lo sé, ¿tus hermanos?
—Estamos metidos en una tienda desde ayer. Perdimos la casa...
—¿Qué? ¿Cómo? —NamJoon preguntó preocupado. SeokJin simplemente se quedó en silencio, escuchando la plática de ambos, y alerta a sus alrededores.
—Esos estúpidos infectados llegaron en manada, salimos como pudimos. Perdimos también el auto. Vaya mierda.
—Todo esto es una joda...
—¡Lo es! Al inicio éramos seis. Pero ahora sólo somos cinco. —Suspiró con fastidió. — Jungkook estaba con nosotros pero de pronto se fue y no lo volvimos a ver. Lo buscamos por días pero no lo encontramos...
SeokJin miró a NamJoon quien ya había puesto su cara de confusión. Sabía que tarde o temprano NamJoon se enteraría de la situación en la que Jungkook se encontraba. Le haría dicho lo que sucedía pero le había hecho una promesa al menor de no contarle nada a NamJoon. SeokJin siempre cumplía sus promesas.
—Jungkook —Habló rápidamente. SeokJin sabía que NamJoon le diría, dejaría que las cosas pasaran. —Jungkook está con nosotros...
—¡¿Qué?! —Yoongi se alteró, mirando a ambos desesperado.— ¿Jungkook, Jungkook? ¿Nuestro Jungkook?
—¡Si! —Afirmó, Yoongi estaba bastante sorprendido. — Lo encontramos cuando fuimos a buscar a Yeontan, bueno. SeokJin lo encontró.
Ambos miraron a SeokJin, quien asintió. Volviendo a ver a los alrededor, para que creyeran que lo que estaban hablando no era de su incumbencia.
—Jungkook está vivo...—Se repitió así mismo.
—¡Lo está! —Confirmó.— ¿Por qué rayos escapó de ustedes?
—Yo...—Intento pensar en las palabras correctas pero todas se escuchaban mal. SeokJin alzó una ceja, mirando a Yoongi. — Él... bueno Taehyung le dijo unas cosas que lo hicieron sentir mal...y eso hizo que Jungkook se fuera, fue nuestra culpa.
—Jungkook dijo que no estaba con ustedes. ¿Por qué mintió? —Frunció el ceño, mirando a SeokJin quien alzo los hombros como si el tema no le importara.
Yoongi de pronto se sintió mal, ¿tanto daño le había hecho? ¿Jungkook los odiaba? Mucha preguntas comenzaron a llenarle la cabeza.
—Al menos sabemos que está vivo. Gracias por cuidar de él. —Se inclinó, agradeciéndole a ambos. NamJoon negó, haciendo que se levantará correctamente.
—No lo cuidamos bien. —Miró a SeokJin, quien rápidamente desvió la mirada.— Perdimos a Jungkook.
—¿Es en serio?
—Salió a buscar alimentos desde hace medio día y aún no vuelve. Dijo que llegaría por la tarde pero no fue así...
—Y si él...
—Es imposible. —SeokJin interrumpió.— Jungkook debe estar en algún lugar. A salvo.
—¿Cómo estás tan seguro? —Preguntó NamJoon, aún sentido con su esposo por haber dejado ir solo a Jungkook.
—Las cosas cambiaron NamJoon, Jungkook cambió. Ya no es el mismo tonto de antes, puede defenderse solo y si él quiere puede seguir adelante sin necesidad de estar con alguien. —Finalizó.
—¿Sucedió algo con Jungkook? —Yoongi preguntó preocupado.
—Ayer sucedieron cosas, cosas que voy a contarte pero después. Ahora lo más importante es encontrar a Jungkook. ¿Sabes en qué lugar podría haberse metido?
Yoongi negó, pensando en algo para ayudar. A Jungkook me gustaba estar en las bibliotecas, pero no era momento para eso. ¿Su casa? No...era lo menos probable, a él no le gustaba estar en su casa, la mayoría del tiempo la pasaba en...
—¡Ya! —Exclamó, asustando a sus dos amigos. —Sé dónde puede estar, pero no estoy seguro...
—Lo que sea es bueno.
—Jungkook debe estar en mi departamento...creo.
—¿Por qué estaría ahí? —Preguntó confundido, SeokJin medio sonrió.
—La mayor parte del tiempo Jungkook se la pasaba en mi departamento.
—Ah...cierto, olvide que ustedes dos traían algo...
—Le enseñaba boxeo.
—Si, ahora se le dice así. —SeokJin se burló.
—Olvídense de eso, vamos a tu departamento.
—Tengo que ir primero con mis hermanos, no puedo irme nada mas así.
—Bien, vamos con ellos.
SeokJin quería protestar, a él no le importaban los hermanos de Yoongi. Sólo irían a perder aún más el tiempo. Pero ya no quería iniciar otra discusión con NamJoon, quien caminaba tranquilamente junto a Yoongi. Hablando de cosas que no eran irrelevantes.
Caminaron por dos cuadras, sorprendente mente la tienda estaba cerca, no habían caminado mucho.
Se sintió molesto al ver a puros adolescentes en el local. No conocía a nadie y NamJoon parecía conocerlos de años. Volteó los ojos al ver que se abrazaban.
—SeokJin. —NamJoon le habló, apartándose del resto.
—¿Qué sucede?
—No podemos dejarles solos. Y Yoongi es el único que puede llevarnos hasta el departamento...
—¿Qué estas insinuando NamJoon? —Se cruzó de brazos, sabiendo lo que diría.
—¿Podrías quedarte con ellos?
—¿Estás bromeando? —Se indignó.— No soy niñera de nadie, no me haré cargo de cuatro adolescentes, uno ni siquiera puede caminar. Suficiente tuve con Jungkook. No lo haré. —Finalizó.
—SeokJin, te amo. —Le dio un corto beso en los labios. —Por favor...
—No, NamJoon. Ya te dije que no lo haré, quédate tú con ellos. Iré con Yoongi.
—Pero a ti no te agrada Yoongi, dices que es mala influencia para mi.
—Y si lo es, ¿ves lo que está haciendo? Nos está separando, ¿qué pasa su no vuelves? ¿Qué voy a hacer yo?
—No seas exagerado, Yoongi es mi mejor amigo. Jamás nos haríamos daño. Además, vamos a ir por Jungkook, recuerda que fue tu culpa que se fuera.
SeokJin apretó los puños, queriendo gritar. Pero se contuvo.
—¡Bien! —Exclamó.— Pero si algo te sucede voy a matar a Yoongi y su manada. ¿Bien?
—No seas amargado, volveremos antes de que amanezca. Con Jungkook. —Aseguró.
Le dio un último beso de despedida, yéndose con Yoongi en busca de Jungkook.
SeokJin se cruzó de brazos, mirando a los cuatro adolescentes que le miraban en silencio. ¿Cómo se trataban a los adolescentes?
—¿Quién de ustedes es Taehyung?