—¡JUNGKOOK, ¿QUÉ HICISTE?!
NamJoon se acercó hasta Yoongi, poniéndose de rodillas sosteniendo de la cabeza a su amigo. Quería que todo esto fuera una broma, ¿Cómo pudo pasar todo esto? ¿En qué momento?
Jungkook salió de la habitación, dejando a Yoongi desangrarse, y a un NamJoon llorando sin saber qué rayos hacer.
—N-no dejes que se acerque a Taehyung...
Yoongi apenas y podía hablar, sentía que su cuerpo dejaba de reaccionar, cada movimiento que hacía era más difícil de controlar. NamJoon negaba, mirando la cuchilla aún enterrada en el estómago de Yoongi. No sabía exactamente qué hacer, desearía que SeokJin estuviera con ellos.
—Taehyung no me importa Hyung. —Jungkook salió de nuevo al balcón, colocando su mochila, NamJoon le miró mal.— No por ahora. —Finalizó, sonriéndole a Yoongi, quien muy apenas podía ver a Jungkook, todo se estaba volviendo borroso.
—¿Todavía tienes el descaro de reírte? — Habló NamJoon molesto. — ¿Qué sucede contigo? Yoongi no es un peligro, tú lo eres, para todos. No te vuelvas a acercar a nosotros...
La sonrisa de Jungkook desapareció por completo, esas palabras no le habían lastimado de ninguna forma. ¿Razón? No le importaba lo que NamJoon dijera, no es que tuvieran después de todo una relación de largo tiempo. Podría matarlo y llevarse a Yoongi, contaría una historia completamente diferente y todo listo.
Pero le debía muchas cosas a NamJoon así que no lo mataría, no por ahora. Si algo así sucediera con él SeokJin se encargaría de buscarlo y matarlo. No quería tener a SeokJin de enemigo, no le convenía. A SeokJin no le importan las personas, eso lo había sabido desde la primera vez que se conocieron.
—Presiona cerca de la cuchilla, eso evitara el sangrado. Todavía nos queda mucho tiempo hasta llegar a SeokJin.
NamJoon hizo lo que Jungkook le pidió, presionando el área cerca de la cuchilla, el sangrado comenzaba a parar.
—¿Puedes cargarlo hasta abajo? —Preguntó Jungkook, NamJoon negó.
—No puedo presionar y cargarlo al mismo tiempo, tú presionas y yo lo cargo.
Jungkook volteó los ojos, asintiendo. NamJoon colocó uno de sus brazos por debajo de las rodillas y el otro por debajo de su nuca, levantándolo, era liviano. Jungkook se acercó, colocando con presión su mano cerca de la cuchilla, Yoongi con la poca fuerza que tenía alejó la mano del menor, Jungkook se molestó.
—No me toques...
—Cierra la boca o a la próxima te clavare la cuchilla en la cabeza.
Amenazó, Yoongi se quedo en silencio, dejando que Jungkook parará el sangrado. Los tres salieron del departamento, caminando con cuidado hasta la recepción.
—¿Hyung? —Jungkook intentó llamar a Yoongi, pero no contestó, acercó su cara a la de Yoongi, sintiendo aún su respiración. -Se desmayó.
—Esto debe ser una broma, en serio Jungkook. No sé qué es lo que pasó contigo.
—Apúrate.
Fue lo único que Jungkook contestó, no tenía ganas de charlar con nadie. Llegaron al carro, Jungkook se alejó para abrir la puerta trasera, entrando primero al auto, recibiendo a Yoongi en su regazo, volviendo a hacer presión en la herida. NamJoon rodeo el carro, subiéndose del lado de piloto poniendo en marcha el auto, no había tiempo que perder.
Sin dejar estar alerta al camino condujo con velocidad, esquivando uno que otro Rotten que se cruzaba en su camino, o simplemente arrollándolos. Después de veinte minutos llegaron al lugar, NamJoon detuvo el carro casi a mitad de la calle. Jungkook frunció el ceño. NamJoon le abrió la puerta.
—¿Dónde estamos? —Preguntó confundido. No conocía ese lugar.
—¿Qué importa? ¡Vamos! —NamJoon le apuro, entre los dos sacaron a Yoongi del auto con cuidado.—Abre la puerta.
Jungkook volvió a quitar su mano, abriendo las dos puertas a la par dejando que NamJoon entrara con Yonngi en brazos. Cerró la puerta a sus espaldas.
SeokJin fue el primero en acercarse a NamJoon, sorprendido al ver a Yoongi en sus brazos, miró la cuchilla enterrada en su estómago, confundido intentaba asimilar lo que estaba pasando, miró a Jungkook parado en la puerta, mirando a su alrededor como si lo que estuviera sucediendo con Yoongi fuera lo menos importante.
Los hermanos de Yoongi se acercaron asustados, JongSuk tapo su boca por la sorpresa, sabían que algo malo sucedería con Yoongi. Taehyung se asusto más al ver que Yoongi ni siquiera estaba consiente.
—¡¿Qué le pasó?! —Hoseok se acercó hasta ellos, muy alarmado. Pero NamJoon no respondió, volvió a ver a SeokJin.
—SeokJin necesito que lo ayudes.
—¿Qué? ¿me ves cara de doctor? —Habló molesto.— No puedo ayudarle NamJoon, soy científico, no doctor.
—Estudiaste doctorado por dos años, algo puedes hacer.—Suplicó, SeokJin suspiro, mirando a todos asustados, menos Jungkook.
—Llévalo dentro de la casa, hay un cuarto vacío. —SeokJin comenzó a caminar, no sin antes mirar a Jungkook parado en la puerta de brazos cruzados, no había que ser un genio para saber lo que sucedió. — Tú y tú —Apunto a Hoseok y JongSuk.— Necesito vendas, alcohol, hilo y una aguja, los espero dentro. ¡Ah! Unas tijeras y guantes.
Hoseok y JongSuk corrieron al área de enfermería sin dudar, NamJoon y SeokJin entraron a la casa, dejando solos a Jimin, Taehyung y Jungkook.
Taehyung estaba muy asustado, ver a su hermano al borde de la muerte le partía el corazón. Jimin estaba preocupado, odiándose al no poder ayudar en algo. Ninguno de los se había percatado de la presencia del menor.
—Él va a estar bien Taehyung, Yoongi es muy fuerte. —Jimin intentó animarle, pero Taehyung ni siquiera le miró. la situación entre ellos dos aún era incómoda, bueno. Taehyung se sentía incómodo.
No fueron segundos después cuando Taehyung se volteó, mirando sorprendido a Jungkook, parado en la puerta de brazos cruzados.
—¿Jungkook?
Sus piernas flaquearon, no podía ser cierto. Al ver a Jungkook parado frente a él sintió el alma regresar a su cuerpo, todo en su vida de pronto había tomado sentido. Todo a su alrededor volvió a pintarse de colores. La opresión que sentía en su pecho se había esfumado, remplazándola por una sensación de alivió.
Por otra parte Jungkook le miró mal, ¿por qué estaba actuando tan extraño?
Se habían visto durante toda la vida, sólo paso una semana media de no verse y él se ponía en ese estado. ¿Quién era el enamorado, él o yo?
Jungkook se quedó en silencio, sintiéndose estúpido al pensar si quiera que Taehyung podría enamorarse de él. Taehyung estaba enamorado de Jimin, y aunque sintiera un enorme deseo por matarlos a ambos en ese mismo instante se contuvo.
Jimin le miraba sorprendido, estaba feliz de ver a Jungkook parado justo frente a ellos. Él lo sabía, sabía perfectamente que Jungkook seguía con vida.
—Jungkook, yo lamento mucho las cosas que te dije... —Por primera vez las palabras de Taehyung habían salido sinceras, Jungkook le siguió mirando, sin responder.— Ese día no estaba pensando con claridad, estaba molesto por algo estúpido y me deje llevar. Lo lamento, sé que quieres golpearme ahora y lo entiendo... puedes hacerlo...pero, ¿podrías perdonarme?
Taehyung en serio estaba arrepentido, haría lo que sea con tal de que Jungkook no se fuera de su lado, no de nuevo. Jungkook bajo los brazos, metiendo las manos en sus bolsillos, suspirando, era como si todo le aburriera.
—Me voy a casa. —Fue lo único que dijo, dándose media vuelta para salir de local, Taehyung se alarmó.
—¡No te puedes ir, es muy peligro estar solo allá afuera! —Comenzó a acercarse, queriendo detener a Jungkook, tomando su brazo. Jungkook de detuvo, intentando controlarse.
—Suéltame...
—No, por favor. No te vayas de nuevo...—pidió, aferrándose más a su brazo.— No vuelvas a irte.
—Taehyung, estás exagerando. Ya te dije que iré a casa. Si quieres ir entonces dile a NamJoon o SeokJin que te lleven. — Con fastidió, tomó la mano de Taehyung, alejándola de su brazo. — No vuelvas a tocarme.
—Jungkook...
—Si, ese es mi nombre, gracias por recordármelo. Ahora me tengo que ir, no soporto estar aquí.
Taehyung quería detenerlo, no quería estar alejado de Jungkook otra vez. Pero el menor sin compasión alguna por la tristeza de Taehyung; salió del local. Dejando a Jimin y Taehyung sin palabras.
—Creo que Jungkook cambió un poco. —Habló Jimin. — Ya no es el mismo tonto de antes Taehyung.
—Jungkook jamás fue un tonto...—Habló, sin voltear a ver a Jimin.
—Lo sé, pero me refería a que ya no será el mismo tonto que te perdonaba cada vez que le hacías un puchero, o cada vez que querías que te hiciera un favor y él lo hacía sin quejarse. —Taehyung se quedó en silencio. — Ya no se dejará de nadie, mucho menos de ti.
Taehyung se quedó callado, Jimin tenía razón. Jungkook ya no era ese niño que se dejaba manipular tan fácilmente, o esa era la impresión que había dejado.
Pero él creía que muy en el fondo Jungkook seguía siendo el mismo niño lindo y tímido que conoció en el lago. Y la persona que con el tiempo se convirtió en su mejor amigo.