Un fuerte ruido se escuchó por todos lados. Taehyung dio un brinco asustado. Mirando a todo su alrededor observando cómo cada casa se iba apagando.
La electricidad en Seúl se había terminado.
—¡Taehyung entra a la casa!
Hoseok gritó llamando la atención de Taehyung, quien asintió volviendo a entrar. Los celulares iluminaban la sala gracias a las linternas.
—¡Carajos lo que faltaba! — Exclamó JongSuk molesto.
—No te quejes esto tenía que pasar. Ya se me hacía extraño que aún tuviéramos electricidad.
— Yoongi Hyung tiene razón. Si nadie está a cargo de la luz lo máximo que duraría serían dos días. Hace una semana que todo esto inició. Tuvimos mucha suerte.
—¿Qué haremos ahora? —Taehyung preguntó, sentándose a un lado de Jimin.
—Tenemos velas en la cocina, eso podría funcionar. —JongSuk corrió hasta la cocina, intentando ver con cuidado el camino.
Unos fuertes golpes en la puerta alarmaron a todos. Yoongi se acercó hasta la ventana para ver de quién se trataba. Los golpes no paraban.
Se alejó rápidamente de la ventana, sacando el arma. Hoseok se alarmó, tomando uno de los cuchillos que había estado afilando.
—Hay un infectado en la puerta.
Al escuchar eso Taehyung se alarmó, poniéndose de pie corriendo hasta tomar su cuchillo. JongSuk entró a la sala en silencio, había escuchado todo desde la cocina.
—¿Qué hacemos? — Preguntó Hoseok.— Es el segundo que llega a la casa. ¿Qué sucede?
— No tengo idea.
Yoongi se quedó pensando, ese infectado estaba estaba muy cercas de la entrada. ¿Qué pasaría si abrieran la puerta para matarlo y que todo saliera mal? Atacaría a sus amigos.
Pero era eso o nada.
— Hoseok, voy a abrir la puerta y en cuando entré le clavas el cuchillo en la cabeza. ¿De acuerdo?
Hoseok asintió, acercándose hasta la puerta. Esperando a que Yoongi la abriera para atracar de sorpresa.
—Taehyung, si Hoseok llegará a fallar intenta apuñalarlo tú.— Su hermano asintió. —¿Listos?
Ambos asintieron. Yoongi apretó la manija, tomándose unos momentos antes de abrirla. Todo debía salir bien.
Suspiro, abriendo la puerta rápidamente. El infectado se lanzó agresivamente buscando a quién devorar. Hoseok reaccionó rápido, clavando el cuchillo en la cabeza del ser que cayó rápidamente al piso sin vida.
Yoongi se asomo por afuera, asegurándose de que no hubiera más de esos seres cerca.
—Bien, Hoseok ayúdame a sacarlo de aquí.
Hoseok asintió, guardando el cuchillo en uno de sus bolsillos. Tomo los pies del infectado alzándolo. Mientras que Yoongi lo cogía de los brazos. Era pesado.
Con cuidado lo sacaron hasta afuera, lanzándolo casi a mitad de la calle. Taehyung caminaba junto a ellos alumbrando con la linterna de su celular.
Hoseok miro alrededor de ellos, toda la cuidad estaba completamente a oscuras. Nada se podía ver con claridad. Y el que estuviera nublado no ayudaba en nada. La luna les había abandonado esta vez.
Unos fuertes quejidos se comenzaron a escuchar, se pusieron alerta a su alrededor. Buscando el sonido de eso quejidos, no era uno solo. Se escuchaban bastantes.
Taehyung trago duró. Alumbrando frente a él. Sus piernas temblaron, los vellos de su nuca se erizaron al ver uno de esos infectados caminando hacia ellos.
No eran dos ni tres. Conforme más se acercaban más de esos seres aparecían.
Era una multitud.
—¡Entren a la casa ya!
Grito Yoongi tomando la mano de su hermano. Todos corrieron dentro cerrando la puerta con llave. ¿Qué se suponía que harían ahora?
Eran muchos, no podían pelear contra tantos. Ni siquiera tenía suficientes balas. Jimin se encontraba herido, no. De esta no saldrían vivos si no comenzaba a idear un plan.
Tenían que irse.
Se alarmó en cuando los fuertes golpes comenzaron a sonar. Si seguían llegando más tirarían la puerta de inmediato. Debían actuar rápido.
—Taehyung, Hoseok y JongSuk. —Se giro a observarles—. Agarren lo que sea necesario y salgamos de aquí. Yo me encargare de Jimin.
—¡Espera! — Taehyung les detuvo—. No podemos irnos de aquí sin Jungkook.
—Taehyung. Jungkook se fue, él no va a volver, perdóname pero no hay tiempo de hablar sobre eso. Lo siento pero lo mas importante ahora para mí son ustedes.
Taehyung no dijo nada. Hoseok lo jaló del brazo llevándoselo a las habitaciones para que le ayudara a empacar cosas que fueran de utilidad. JongSuk comenzó a meter la poca comida que les quedaba en una mochila.
—Yoongi Hyung. —El mayor se acercó a Jimin.
—Vamos, dame tu brazo.
Con algo de dificultad logró ponerle de pie, Jimin se quejó apoyándose del mayor.
Yoongi se retuvo observando como la puerta estaba a nada de irse al piso. Había olvidado un pequeño detalle.
El carro se encontraba estacionado en la entrada, era imposible llegar hasta el. No había pensado en eso.
Taehyung y Hoseok bajaron las escaleras a toda prisa. Cargando tres mochilas con pocas ropas. Todos se reunieron en la sala.
—¿Cómo saldremos de aquí?
—Iremos por la puerta trasera, tendremos que andar a pie. Vamos.
Todos salieron por la parte trasera, entrando a la casa vecina. Al parecer todo se encontraba despejado. Jimin caminaba con dificultad, así que Taehyung se acercó para ayudarles y así caminar más rápido.
JongSuk se giro a ver la casa por ultima vez. Era triste salir de un lugar que parecía tan seguro.
Se alejaron lo más que pudieron, deteniéndose frente a una pequeña tienda de comestibles. Estaba cerrada así que no podría haber de esos seres dentro.
JongSuk toco la puerta pero nadie respondió. Se acercó a vidrio para ver mejor. No había nadie dentro. Busco algún alambre en el suelo, bajo la atenta mirada de sus amigos.
Recordó que tenía en la mochila una navaja de bolsillo. Con ella comenzó a quitar el seguro de la puerta. Sonrió cuando escucho un clic. La había abierto con éxito.
JongSuk y Hoseok entraron primero, asegurándose de que no hubiera un infectado dentro del local.
—¿Hola? —Nadie contesto.— Necesitamos ayuda...
—Creó que no hay nadie. Vamos, creó que es seguro.
Hoseok dejó que todos entraran, cerrando la puerta a sus espaldas.
—Lamento ser una molestia. —Se disculpó, mirando a ambos hermanos.
—No te preocupes Jimin, eres liviano. —Taehyung le sonrió.
—Aquí, siéntate. —JongSuk acercó una silla de plástico.
—Gracias.
Los hermanos Min sentaron a Jimin en la silla, quien agradeció avergonzado. Era un asco sentir que eras una carga.
—Entonces...—Hoseok rompió el silencio.— ¿Qué haremos ahora?
—Por lo pronto será buena idea quedarnos en este lugar. Parece algo seguro. —JongSuk miro a todo su alrededor.
Todos estuvieron de acuerdo. Además, no habían otras opciones.
Taehyung caminó por toda la tienda, sonriendo al ver que había montón de comida. Habían tenido mucha suerte en llegar a ese lugar. Abrió la primera bolsa llena de gomitas asidas que tanto le gustaban, eran sus favoritas y las de Jungkook también...
—Jungkook...—Murmuro, apretando la envoltura con fuerza. De pronto la gomita le supo amarga.
No podía disfrutar de algo tan dulce, no se lo merecía. Deseaba que Jungkook estuvieran con ellos. Hoseok se acercó a él, recargando su mano en su hombro.
—Todos lo echamos de menos.
—Estas son sus favoritas, si estuviera con nosotros estaría muy feliz y ambos pelearíamos por ellas...—Sonrió nostálgico.
—No diré que volveremos a ver a Jungkook ya que en esta situación es lo menos probable. Pero no pierdas la fe. La vida puede darnos giros sorprendentes. —Le ánimo, alejándose.
Taehyung le sonrió. Hoseok tenía razón. Él tenía la esperanza de que se volverían a encontrar. Tal vez no justo ahora pero en un futuro cercano. Jungkook se encontraba vivo en alguna parte, lo sentía.
Rezaba con la esperanza de que la vida les diera la oportunidad de volver a estar todos juntos.
Esperaba que para ese entonces le haya confesado sus sentimientos a Jimin. Jungkook le felicitaría, se pondría feliz por él.