SOLO UN POCO MÁS.

1361 Words
Mi corazón late rápidamente contra mi pecho al mismo tiempo siento como las mariposas revolotean en mi vientre llenándome de una sensación indescriptible. Casi mágica. —Alexia... —susurra mi nombre en mis labios como saboreándolo. Mi única respuesta es besarlo una vez más entregándome a la pasión desmedida. Mi cuerpo estaba ardiendo y gimo en su boca cuando una de sus manos aprieta el pelo en mi nuca y la otra aprieta mis nalgas con la posesividad estallando. Puedo sentir su m*****o endurecido empujando contra mi vientre aún con nuestras ropas puestas y debo decir que yo siento la misma necesidad por él. Nicholas domina el beso arrastrándome a un placer indescriptible cuando su lengua penetra mi boca casi como si estuviera reclamándome, sumamente hambriento y devastador al punto en que siento mis rodillas temblorosas. Él gruñe en mi boca demasiado extasiados como para parar me apoya contra el árbol detrás de mí y a duras penas nos apartamos pero no por demasiado tiempo. —Estás volviéndome loco, amor. Antes de que pudiera decirle algo, él bajó su cabeza hasta mis pechos y aún por encima del vestido cubrió con su cálida boca uno de mis pezones logrando que me arqueara contra esta necesitando más. —¡Dios! —Solo necesito un poco de ti, por ahora, pero te prometo que después será mágico, amor. Volvió a cubrir mi pezón colando una de sus manos hasta mi intimidad quitándome las bragas con rapidez y elegancia, quedando expuesta debajo de mi vestido. Mis ojos se abrieron enseguida y sentí mis mejillas sonrojarse no solo por la vergüenza sino también por la excitación a la que él me estaba conduciendo. —Nicholas... El gemido de su nombre escapó tan rápido que no pude detenerlo y él gruñó en respuesta completamente excitado. Su boca mordió mi pezón con suavidad antes de subir a mi cuello para lamerlo pero en ese momento la respiración se atascó en mi garganta cuando sentí que sus dedos cubrieron mi clítoris y estuve a punto de caerme mareada de deseo. —¡Sí! —Maldita sea, solo un poco más —susurró pero yo sabía que estaba hablando consigo mismo. Estaba tratando de mantener el control. —Nicholas, llévame a tu casa. Nunca había sido tan atrevida pero para ese momento poco me importaba. Lo necesitaba desesperadamente. No me importaba si acababa de conocerlo. Lo que él me hace sentir no es normal. Sus ojos se alzaron a los míos oscurecidos en lujuria y deleite. Estaba a punto de responderme pero una voz llegó interrumpiéndonos y logrando que nos paralizáramos. —¿Esto es lo que haces con las amigas de tu... sobrina? Me das asco Nicholas. Reprimiendo un grito de vergüenza intenté apartarme de él pero Nicholas me cubrió con su cuerpo mirando frente a frente a la mujer recién llegada después de gruñir. Él se guardó algo en el bolsillo mientras que yo intentaba arreglarme la ropa, aunque fuera inútil porque ya nos habían pillado. Seguramente Alexia iba a matarme al enterarse de esto. —¿Qué demonios haces aquí Samara? Largo. Definitivamente era una orden pero ella no pareció intimidada en lo absoluto. Lejos de eso parecía asqueada y molesta a la vez. —No obedezco a otro Alfa más que a mi marido —espetó ella. ¿Alfa? No tenía idea de lo que estaba hablando pero los pensamientos se detuvieron cuando vi su mirada chocar contra la mía cuando me moví para verla. Era una mujer rubia, lucía como una modelo, delgada, alta y muy hermosa, lo peor es que era muy parecida a una de las hermanas de Chloe. Eso quería decir que es familia de mi mejor amiga. "Estoy perdida. Se lo dirá a Chloe." —No molestes —gruñó nuevamente Nicholas, a lo que ella esbozó una sonrisa acercándose a él. Por alguna razón su cercanía con Nicholas me molestaba, solo que no entiendo el porqué. —¿Te gusta juguetear con humanas que a penas han salido de su adolescencia? Quizás te has olvidado de lo que una verdadera mujer puede darte. Su mano tocó el pecho de Nicholas y ni siquiera supe por qué sentí tanto dolor en mi pecho. Como si me faltara el aliento. "Necesito salir de aquí." No sé lo que pasó después porque como pude me escabullí de ellos llegando a la fiesta otra vez encontrándome con Chloe quien me miraba con preocupación. —¿Qué pasó? ¿Dónde estabas? Te busqué por todos lados. Yo me limité a negar con la cabeza sintiéndome llorosa. —¿Podemos ir a tu casa? Quiero descansar, por favor. —Está bien. Vamos a casa. Chloe no me preguntó nada más y lo agradecí porque sentía que estaba a punto de llorar como una niña. —¿Qué tienes, Ali? Era obvio que estaba preocupada por mí, pero ¿Qué podía decirle yo cuando el dolor de mi corazón se trataba de su tío? Había actuado como una desvergonzada con él y luego había aparecido esa mujer. ¿Quién era ella? ¿Por qué lo tocaba así? Como si le perteneciera. —No tengo nada, solo me duele la cabeza y estoy un poco mareada. ¿Duermes conmigo? —Claro que sí hermanita, no te preocupes. Yo cuidaré de ti. Estuve a punto de llorar por sus palabras usadas. No me quedaba ningún familiar, pero aún así no estaba sola porque Chloe era mi hermana, aunque no de sangre, lo era en mi corazón. NICHOLAS: Aparté la mano de Samara como si me quemara sintiéndome completamente asqueado. —¡¿Qué demonios te pasa?! ¡¿A caso te volviste loca?! Tanto mi lobo como yo estábamos furiosos. Jamás le había hablado de este modo a una mujer pero Samara me había cabreado. Solo había hecho esto para hacerle daño a mi compañera. Siempre buscaba la manera de molestar a las mujeres que habían a mi alrededor. Acheron solía decir que era una "zorra egoísta" y por más que traté de que cambiara de opinión hacia su madre, ella se superaba haciendo algo peor que lo anterior. En esta ocasión su veneno había ido dirigido hacia mi compañera y no se lo permitiría, pero tampoco podía decirle aún quien es Alexia para mi vida. Ignoré la sorpresa en sus ojos cuando comencé a caminar con rapidez en busca de mi mujer, tenía tantas cosas que explicarle, empezando porque ella era humana y yo un lobo, aunque aún no es el momento para esto. —¿Por qué te importa tanto? Es una humana, solo basura. Apreté los puños intentando controlar mi furia, sin detenerme, me irritaba aún más que me siguiera. —Ocúpate de tus asuntos Samara. —Nicholas, esa humana es amiga de nuestra nieta, ¿No piensas lo que sería para Chloe que te enredaras con su amiguita? No me importaban sus palabras. Lo único que quiero hacer ahora es encontrar a mi compañera. Escapó tan rápido que no pude detenerla, y ahora qué demonios estaría pensando sobre mí gracias a Samara. —No es tu problema —gruñí molesto. —Siempre me preocuparé por ti, Nick... Ella se interpuso en mi camino intentando tocarme pero yo no la dejé hacerlo. Estaba tan furioso ahora mismo. —No me hagas reír. Nunca te has preocupado por nadie que no seas tú misma. Y no me llames así. Otra cosa Samara, no vuelvas a tocarme. Ocúpate de tu compañero y aléjate de mi camino. Mis ojos se encontraron con la espalda de mu compañera quien estaba ahora con Chloe. Tendría que mantenerme alejado por el momento hasta que pudiéramos estar a solas. NARRADOR OMNISCIENTE: —Sabes que regresarás a mí. Siempre lo haces Nicholas. Eres mío —pero esto último no pudo escucharlo Nicholas porque lo dijo demasiado bajo y el otro motivo fue porque ya su atención se había alejado de ella. Cosa que hizo enfurecer mucho más a Samara. Nicholas siguió a las dos chicas asegurándose que llegaran bien a casa, mientras sentía el dolor de su compañera que sintió como propio. —Te prometo que voy a compensarte por esto, compañera. Lo prometo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD