Confundido por lo que piensa y por lo que le dijo el hombre de la gasolineria, Jan vuelve a dudar de su prioridad, y sigue caminando hasta sentir que alguien lo persigue... Jan mira hacia todos lados, y luego no presta atención y ve desde lejos su camioneta, pero también ve otro carro detrás del suyo, y dice: — ¿Qué será? En ese momento, Jan llega a su vehículo. Cuando ve a una mujer bajarse del otro vehículo. Y pegarle una patada a la llanta delantera del auto de ella. Jan mira su galón de gasolina que tiene en su mano derecho, y camina hacia donde está la mujer, quien ya está viendo el motor, y se queja a cada instante de su carro. En seguida, Jan le dice a la mujer: — ¿Necesita una ayuda? Idalia mira a Jan, y le responde: — ¿Si sabes de mecánica? — Algo. — Pues, sí, me vendría

